Iniciamos el año 2025 y qué mejor manera de iniciarlo que con propósitos reales, por esto iniciamos el año con unas sugerencias que esperamos les ayuden.
Ponte metas
Tienes doce meses por delante para poder alcanzar tus metas y para poder planificarlas bien. Tendrás que ser realista ante las metas que quieres alcanzar y fijarlas durante el año. Si es necesario realiza un mapa con todas las metas y añade los meses del año, es importante que pongas plazos para cada meta, así podrás planificarte mejor.
Organiza tu tiempo
No me refiero a que organices tu tiempo únicamente teniendo en cuenta tu horario semanal, sino que lo planifiques acorde a las actividades a lo largo del año. En definitiva se trata de organizar tu tiempo semanal, mensual y tus citas, de este modo y con tu agenda en la mano podrás saber qué debes hacer en cada momento.
Usa un calendario y una agenda
Un calendario y una agenda en tu vida de estudiante es totalmente imprescindible. Igual que debes organizar tu tiempo, debes saber cómo hacerlo y no hay mejor forma que a través de un calendario y una agenda. El calendario te permitirá ver los días del mes, calcular el tiempo que te queda para un examen, para la entrega de un trabajo, saber qué días tienes de vacaciones, etc. Con la agenda también te permitirá lo mismo que el calendario, pero además podrás escribir todo lo que tienes que hacer diariamente. De esta manera podrás sentir menos estrés y ansiedad y podrás tener todo mejor organizado.
Sal de tu zona de confort
Es necesario que aprendas a salir de tu zona de confort para poder lograr nuevos retos y que tus objetivos vayan lográndose. Si siempre estás dentro de tu zona confortable no podrás avanzar ni conseguir nuevas cosas, puesto que no te atreverás a ir más allá. Prueba cosas nuevas dentro de lo que estás estudiando para poder disfrutar más y mejor, te darás cuenta de todo lo que eres capaz de hacer y de conseguir.
Establece la regla de los 15 minutos en tu vida diaria
Esta regla es muy útil para cualquier ámbito de tu vida, pero también lo será para tus estudios, tu formación y para saber qué campos te interesan más que otros. La regla de los 15 minutos consiste en dar la oportunidad a algo durante 15 minutos (un programa de televisión, una película, un documental, un libro…), es como darle el beneficio de la duda durante este tiempo. Si después de 15 minutos no te interesa o crees que no va contigo, entonces puedes dejarlo marchar de tu vida… es posible que no sea buena idea para ti.
Cuida tu salud física y mental
Para poder rendir al máximo en tu vida y en tus estudios, es necesario que además de tener una buena organización y unos buenos hábitos de estudios… cuides de tu salud física y mental, porque sin eso, no podrás conseguir metas ni sentirte bien contigo mismo. Es posible que en fechas de exámenes o cuando tengas que presentar un trabajo sientas que los hábitos saludables quedan a un segundo plano... pero si notas que las muñecas empiezan a doler, te duele la espalda, empiezas a tener problemas de sueño o algún tipo de trastorno temporal, entonces ha llegado el momento de hacer una pausa y valorar el tipo de dieta que sigues y el tiempo que dedicas a ejercitarte.
Administración, medicina, derecho, contabilidad… Tantas carreras profesionales, pero ¿no sabes cuál elegir? Para tomar la decisión correcta, es necesario que tengas claro cuál es tu vocación, tus intereses, tus habilidades y cuáles son tus perspectivas de desarrollo laboral que esperas.
La elección de tu carrera es una decisión muy importante que tienes que meditar, por ello necesitas de tiempo y dedicación.
Comencemos por definir el concepto habilidad: una aptitud natural que desarrolla el ser humano para desempeñar alguna actividad de una manera eficiente.
Por otro lado, la vocación es la inclinación de cada uno hacia alguna profesión u oficio de acuerdo a nuestras habilidades o destrezas. La vocación no es algo natural, es algo que vamos adquiriendo con la experiencia y se basa en nuestros gustos, intereses, aptitudes y cómo los desarrollemos. Es un proceso de aprendizaje que tenemos a lo largo de nuestra vida.
Las habilidades vocacionales se dividen en diferentes tipos de acuerdo a la profesión u oficio a la que nos dediquemos, las más representativas son:
Habilidades técnicas. Aquellas que por lo general su enseñanza es simple, no se basan en conceptos o teorías académicas, sino más bien se aprenden y perfeccionan en el puesto de trabajo. Por ejemplo, la persona que cambia los neumáticos de un automóvil no estudió una carrera profesional pero perfecciona esa actividad con la práctica.
Tenemos también las habilidades sociales. Se basan en las relaciones interpersonales, tratar con clientes y la interacción con el público. Las personas con este dominio de habilidad les es fácil resolver problemas, dirigir un grupo en equipo, motivar a sus compañeros de trabajo y ser un ejemplo para el resto. Muchas habilidades sociales no se aprenden en un entorno profesional y se desarrollan a través de relaciones mucho antes de la educación formal.
Dentro de la orientación educativa los alumnos reciben ayuda a través de los profesores para lograr un mejor conocimiento de sí mismos en cuanto a habilidades y aptitudes con información sobre las alternativas que se presentan durante sus estudios.
La orientación educativa también le da una perspectiva más personal al profesor, en cuestiones vinculadas a la salud laboral y la carrera profesional, lo cual les ayudará a la hora de tratar esos aspectos que tienen una incidencia directa en los alumnos.
Existen diferentes herramientas como los test vocacionales, los cuales se encargan de evaluar tus intereses y habilidades vocacionales en todas aquellas actividades y campos de la vida laboral tales como: artístico, biológico, humanista, mecánico, comercial, letrado, ecológico, social, geográfico, matemático, etc. También te ayudan a evaluar tu perfil personal, es decir en base a esos resultados, los campos en los que mejor te desempeñarías.
Si aún decides qué es lo que quieres estudiar, tener en mente estos consejos y esta información te ayudará a despejar y tener más claro el panorama de esta decisión que sin duda alguna forjará tú futuro y vida profesional.
Recuerda que la elección de tu carrera no es una decisión que se toma a la ligera, es un proceso que reflejará tus expectativas vocacionales y laborales para llegar al éxito; es una decisión para toda la vida.
Si te gustaría aprender con mayor rapidez, hay algunos trucos científicos que te pueden ayudar a entender y memorizar conceptos y tareas. Los investigadores especializados en ciencia cognitiva llevan estudiando durante años cómo aprendemos los seres humanos, lo que les permite ofrecernos consejos útiles para acelerar el proceso y que éste sea más eficaz.
A continuación te dejamos los consejos científicos para aprender cualquier cosa más rápido y estudiar mejor.
1.- Aprende partes individuales
Las habilidades son más fáciles de estudiar aprender como partes individuales. Por este motivo resulta útil dividir los conocimientos en distintas unidades, para ir reproduciéndolas una por una hasta dominarlas. Con el tiempo, la acumulación de estas habilidades más pequeñas se irá sumando en el aprendizaje de la habilidad mayor.
Por ejemplo, para aprender fotografía, lo mejor es ir conociendo uno por uno el funcionamiento de los distintos componentes, como el obturador o el objetivo. Poco a poco estos conocimientos se irán sumando y permitirá aprender más rápido la habilidad superior.
2.- Concéntrate en una única cosa
Si quieres aprender más rápido, lo mejor es que pongas los cinco sentidos y que no te distraigas haciendo otras cosas. La multitarea no funciona cuando queremos almacenar información nueva, así que no puedes estar a varios temas a la vez. Además, cada vez que te distraes necesitas alrededor de 25 minutos en volver a concentrarte.
3.- Escribe lo que aprendes
Deja de lado el teclado, coge lápiz y papel y escribe los nuevos conocimientos que vas adquiriendo. Seguro que alguna vez has escuchado que escribir a mano nos ayuda a consolidar lo que aprendemos, y se trata de una afirmación respaldada por la ciencia.
De acuerdo con los científicos, trazar las letras sobre el papel supone un vínculo cognitivo más fuerte que mecanografiar. Un estudio de 2014 descubrió que los estudiantes que toman notas a mano recordaban mejor los hechos, clasificaban mejor las ideas complejas y sintetizaban mejor la información. Por ello, escribir es otro de los trucos científicos para aprender más rápido.
4.- Los errores ayudan a mejorar
No hay nada más natural que equivocarse y los errores nos ayudan a interiorizar mejor aquello que hemos hecho mal. Un estudio del aprendizaje motor revela que el cerebro reserva un espacio para los errores, lo que nos permite recuperar estos recuerdos para mejorar en futuros intentos. Por tanto, es importante ver los fallos de manera positiva, analizarlos y descubrir cómo enmendarlos.
5.- Practica tanto como puedas
Cuanto más practiques, más aprenderás. De acuerdo con la ciencia, cuando nuestro cerebro tiene que llevar a cabo una tarea una y otra vez, los caminos se van tallando de una manera constante hasta quedar para siempre.
6.- Enseña a otras personas
Un truco interesante para consolidar las habilidades es enseñar a otras personas. Cuando utilizas los conceptos aprendidos y los describes con tus propias palabras, además de dominar la idea estás haciendo más profundo tu conocimiento de ella.
7.- Ser optimista ayuda a tener éxito
Ser positivo y confiar en tus capacidades es otro consejo para estudiar mejor, aprender más rápido y tener éxito. Los pensamientos negativos producen ansiedad, y este sentimiento impide explorar soluciones para resolver los problemas. Por este motivo, si te enfrentas a las nuevas tareas con optimismo tienes más posibilidades de conseguir tu objetivo.
Esperamos pongas en práctica estos 7 consejos, nos leemos en la próxima.
progresos.
¿Sabías que hay buenas prácticas que te pueden ayudar a conciliar y mantener el sueño?
Mayor capacidad para concentrarnos y memorizar información, mantener un mejor ánimo durante el día y fortalecer el sistema inmunológico. Estos son algunos de los beneficios que te brinda el dormir bien. “Como estudiante, tendrás un mejor rendimiento al estar más alerta y descansado. Además, podrás hacer frente a todas tus labores.
Aquello que hacemos cuando estamos despiertos repercute en nuestra capacidad para dormir bien. Por ello es recomendable las siguientes acciones
1. Procura acostarte y levantarte siempre a la misma hora
Establecer una rutina al irte a dormir es muy favorable para poder conciliar el sueño. Recuerda que, según la Organización Mundial de la Salud, una persona joven debe dormir entre 7 y 9 horas.
2. En la noche, evita tomar bebidas que den energía y comer mucho
Lo mejor es no tomar café al menos seis horas antes de dormir, pues puede alterar el sueño. También es aconsejable cenar de manera ligera.
3. Vamos a hacer deporte…pero mejor en la mañana
La práctica deportiva nocturna puede dificultar conciliar el sueño porque estimula nuestro organismo, para ello es mejor realizarlo máximo 4 horas antes de acostarte y, de preferencia, durante la mañana.
4. Que tus siestas duren entre 20 y 30 minutos
Ahora que pasamos algunos más tiempo en casa nos provoca tomar siestas, pero si estas se prolongan por varias horas generan una desregulación en los ciclos del sueño. Asimismo, no hay que tomarlas 4 horas antes de acostarse.
5. La cama es para dormir no para estudiar
Este lugar debe estar asociado con el descanso y buen dormir. Si te es posible, estudia y trabaja en un espacio que no sea tu habitación.
6. Controla la temperatura en tu habitación
Para dormir bien, hay que estar lo más cómodo posible. Por eso, es necesario mantener un ambiente ideal en nuestro cuarto donde no pasemos ni frío ni calor.
7. Limita el uso de dispositivos electrónicos cuando vayas a dormir
Si ya te acostaste, lo ideal es que dejes de utilizar el smartphone, televisor y tablet. Estos dispositivos emiten una luz azul que evita que segreguemos melatonina, que es la hormona que nos permite conciliar el sueño.8. Si seguiste todos estos consejos, pero aún no puedes dormir…
En caso lleves más de 30 minutos acostado sin lograr conciliar el sueño, te sugerimos salir de tu habitación y despejarte. Puedes realizar una actividad tranquila como leer, tomar un baño o escuchar música relajante. No es recomendable hacer actividades académicas o laborales
Esperamos estos 7 consejos les funcionen para dormir mejor, nos leemos en la próxima.
Fuente: https://puntoedu.pucp.edu.pe/
Cuando salgas de la escuela y te inicies en el mundo laboral, oirás con frecuencia los términos “vocación” y “profesión” y aunque algunas personas los usen como sinónimo, no son lo mismo.
¿Vocación y profesión? ¿Es lo mismo?
En este blog queremos ayudarte a conocer y entender las diferencias que existen entre ambos términos.
¿Qué es la vocación?
Según la Real Academia de la Lengua (RAE) una de las acepciones del término es: “inclinación a un estado, una profesión o una carrera”. Por eso no es extraño que hayas oído el término si por ejemplo, tu papá o mamá te ve pintando todo el tiempo y te diga “tienes vocación de pintor”. Y como este pueden haber muchos ejemplos más como “tienes vocación de psicólogo”, de “abogado”, de “músico”, entre muchas otras.
Ahora bien, la vocación es, como lo dice la RAE, una inclinación; lo cual no significa que necesariamente elijas una profesión u ocupación afín a tu vocación.
¿Qué es la profesión?
Por otro lado, la profesión es definida por la RAE como el “empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución”. Son profesiones por ejemplo, ser carpintero, médico, mecánico, químico, entre otras. Para poder ejercer y cobrar por una profesión, es necesario que exista una formación detrás, la cual puede ser universitaria, técnica o empírica.
¿Cuál es la diferencia entre vocación y profesión?
En cuanto a las diferencias entre vocación y profesión hay varias. Para empezar podemos decir que la vocación no necesariamente está remunerada, en cambio una profesión sí, salvo que se haga por una causa benéfica o con algún otro tipo de beneficio. Por otro lado, otra diferencia importante es que la vocación generalmente responde a un ideal y proporciona satisfacción en sí misma a quien la posee; mientras que una profesión no necesariamente, ya que se puede seguir por motivos más prácticos, por ejemplo, obtener una mejor paga.
¿La vocación y la profesión pueden ir de la mano?
Aunque sean términos diferentes, no significa que tengan que ir separados. Cuando una persona tiene vocación por algo puede hacer de esta su profesión. Por ejemplo, en el caso que te guste pintar, puedes estudiar y seguir capacitándote para poder generar ingresos por tu trabajo.
¿Cómo tener vocación en tu profesión?
Como ves, aunque vocación y profesión son distintas, puedes estudiar una carrera relacionada con tu vocación; de esa manera disfrutarás más de tu trabajo y te sentirás motivado cada día. Aquí algunos consejos que te ayudarán a tener vocación en tu profesión:
- Elige una profesión que te guste. Pregúntate qué tipo de trabajo te haría feliz e investiga una carrera relacionada.
- Escoge una carrera porque te haga feliz a ti, no a otras personas o porque te digan que está bien pagada. Al final tu competencia profesional será lo que te permita resaltar sobre tu competencia laboral y generar mayores ingresos.
- Evalúa diferentes opciones de profesión relacionadas con tu vocación.
Nos leemos en la próxima
¿Eres de los que se la vive estresado cuando se acerca la época de parciales? Lo entendemos: se juntan las presentaciones, proyectos y noches de estudio para los exámenes, y a veces parecen no tener fin.
Esta semana te compartimos 6 tips para prepararte bien para tus exámenes, al final de lo que se trat es de crear hábitos de estudio que te ayudarán a tu rendimiento y te darán mejores resultados.
1. Toma buenos apuntes
No se trata de que escribas todo lo que dice tu docente, sino que anotes lo más relevante para que puedas repasar y digerir el contenido de tu clase, divide tu hoja en 4 apartados: margen horizontal superior, espacio principal, margen izquierdo y margen horizontal inferior.
En el primero anota los datos del día, o sea el nombre, tema de la clase, fecha, página, etc. El espacio principal es para anotar la información importante del tema, por ejemplo, conceptos, ejemplos, frases o hasta fórmulas.
En el margen izquierdo ordena tus ideas, anota conceptos clave, dudas que tengas por resolver, así como preguntas que respondan el tema. Por último, en el margen inferior, escribe un resumen sobre lo visto ¡Y listo!
2. Encuentra el lugar perfecto
No importa si es en tu casa o de un amigo, la escuela o una cafetería, lo importante es que encuentres el espacio adecuado para concentrarte.
3. Repasa regularmente
Este es uno de los mejores consejos de estudio para un examen, especialmente si eres de los que repasa un día antes. No se trata de estudiar toda la información todas las noches, sino hacer pequeños repasos desde el día en que veas un tema nuevo; basta con revisar el tema y bajarlo en palabras o conceptos que te ayuden a entenderlo mejor. Incluso, si te sirve dividirlo en “cachitos” ¡Hazlo!
4. Descansa
¡Como lo lees! Es importante que obtengas entre 7 y 8 horas de descanso para que tu cerebro funcione adecuadamente, o que completes de 5 a 6 ciclos de sueño; cada uno de ellos dura 90 minutos, por lo que es importante que calcules tus ciclos de sueño para no interrumpir ninguno y puedas levantarte sintiéndote aliviado.
5. Prueba distintas técnicas de estudio
Existen muchas herramientas que pueden ayudarte a sintetizar la información y asimilarla mejor. Aquí te dejamos algunas para que las apliques en tus parciales y obtengas mejores resultados.
Haz un resumen de tus apuntes, en el que incluyas los conceptos clave.
Leer y subrayar las ideas más importantes de los textos de estudio.
Crea un mapa mental del tema principal, desarrollando ideas importantes relacionadas. Puede ser a mano o en una plataforma en línea como esta.
Arma flashcards donde escribas de un lado de la ficha el concepto que debas estudiar y del otro desarróllalo.
Explica el tema o dilo en voz alta en tus palabras para ti mismo o alguien más. De esta manera podrás comprobar tu comprensión del tema -no te agobies por memorizarlo, lo importante es que abarques los conceptos clave y puedas explicarlos tal cual los entiendas tú.
Grábate leyendo tus anotaciones o tarjetas, y escucha el audio en tus tiempos libres para ayudarte a repasar la información.
6. Adapta la técnica a la prueba
No es lo mismo estudiar para un examen de preguntas abiertas, que para uno de opción múltiple o incluso una presentación ¿O no? Así que es mejor que adaptes el método que utilizarás con el tipo de prueba que presentes.
Esperamos que estos tips les sirvan y los puedan aplicar, nos leemos en la próxima... adiós.
Deja tus preocupaciones a un lado y respira con calma, estar entre dos carreras y no saber cuál elegir es algo más común de lo que crees y existen varias maneras de comenzar a conocerte y así saber qué es lo que realmente quieres.
Esta semana les compartimos 8 consejos que debes seguir si estás entre dos carreras y no sabes cuál elegir:
1) Define por qué te gustan las dos carreras
Pregúntate por qué te gusta cada una o si te estás dejando llevar por razones diferentes al gusto, como seguridad económica, o por ser una carrera que tus papás aceptarían más.
2) Elige la carrera que te apasiona más
Si al analizarlo te das cuenta que una te gusta más y la otra la eliges por diversas razones entonces el consejo es que te orientes por la que más te gusta. Cuando uno hace lo que le gusta las ganas que siente por eso hace que desarrolle habilidades distintas y repercute en tu rentabilidad y otros factores.
3) Puedes integrar ambas carreras
Si las dos carreras te gustan, ambas te apasionan, entonces proyecta tu futuro y vislumbra cuál te gustaría que sea tu columna vertebral. Muchos profesionales juntan las carreras que les gustan y una la estudian en la universidad y otra en especializaciones.
4) Conoce a profundidad las dos carreras
Conoce con realismo ambas carreras para que tus dudas sean despejadas de la manera adecuada.
5) ¿Cuál es tu objetivo?
En primer lugar, hay que analizar con qué objetivo quieren estudiar. En base a eso van a decidir si quieren estudiar una carrera de pregrado/tecnicatura o hacer una carrera de grado. Tienen que pensar en todas las variables ya que no todas las carreras tienen la misma duración, ni se cursa la misma cantidad de horas. La elección del tipo de carrera depende de la situación personal de cada uno. En algunos casos, uno puede arrancar estudiando una carrera corta (tecnicatura o pre grado) y luego continuar la carrera en la universidad, y así obtener el título de grado.
6) Análisis del plan de estudios
Otro de los elementos a analizar es el plan de estudios. Este se refiere a la forma de organización de los contenidos y actividades que se consideran básicos en la formación académica. En el plan de estudios figura la nómina de materias de la carrera. Dependiendo de la universidad, puede que haya variaciones en el plan de estudios.
7) Ver los posibles campos laborales
Informarse en profundidad el campo laboral de las carreras de tu interés. Se refiere a las funciones y los ámbitos dónde vas a poder desempeñarte con tu profesión. Hay carreras que tienen un campo laboral más amplio que otras. Es importante conocerlo, ya que te va a dar la pauta de en qué lugares podrías trabajar y si te ves o no en esos ámbitos. Pueden aprovechar y explorar distintos escenarios posible de trabajo.
8) Sueldos y demanda
Conocer las condiciones del mercado laboral. Es decir, cuáles son las oportunidades laborales de esa profesión. Considerar las condiciones de empleo y los salarios que reciben los profesionales, puede ser un aspecto más a considerar en la elección de la carrera.
Esperamos que estos 8 consejos te sean de utilidad, nos leemos en la próxima.
Muchos jóvenes se enfrentan al doble desafío de estudiar una carrera mientras trabajan. ¿Eres uno de ellos? Aquí te dejamos algunas claves para simplificar esta difícil tarea.
- Estudiar y trabajar es una realidad para muchos estudiantes, donde es muy importante la planificación y la motivación.
- Estas claves te ayudarán a equilibrar y combiar ambas tareas, de forma exitosa.
- Estos estudiantes pueden sentir una presión y estrés más pronunciado, por lo que todo apoyo y empatía les será de gran ayuda.
¿Qué debo de tener en cuenta para combinar estudios y trabajo de forma exitosa?
1) Organiza bien tu calendario
Lo primero y fundamental es que logres gestionar bien tu tiempo.
Si tienes la posibilidad de elegir las clases que vas a cursar por semestre, intenta no sobrecargarte. Elige las materias más fundamentales y asegúrate que los horarios no impidan que cumplas con tus obligaciones en el trabajo.
2) Utiliza los métodos de estudio adecuados
De la misma forma que organizaste tus horarios, debes planificar tus horas de estudio para que rindan al máximo.
El primer consejo es que intentes no faltar mucho a clase, sino luego te será más difícil ponerte al día. También es recomendable que tomes apuntes y a la hora de estudiar utilices estrategias, como resúmenes y mapas mentales.
3) Habla en el trabajo
Es importante que tus jefes estén al tanto de tu situación, para que puedan tener las consideraciones correspondientes.
4) Habla en la universidad
De igual forma que hablaste en el trabajo, también puedes poner en aviso a tus docentes de tu situación.
Tampoco está de más hablar con tus compañeros; después de todo serán ellos quienes tengan que pasarte apuntes cuando faltes a clase.
5) Cuida tu salud
Estudiar y trabajar al mismo tiempo puede resultar sumamente agotador, por lo que es fundamental que cuides más que nunca tu salud.
Duerme al menos 7 u 8 horas al día, aliméntate de forma saludable para que tu cerebro funcione mejor y no te olvides de tomarte tiempos de relax para descansar y distenderte.
Aunque lo veas impensable e imposible, reserva algunas horas de la semana para hacer alguna actividad de ocio, ya sea practicar un deporte o ir al cine con tus amigos, o cualquier cosa que te ayude a desconectar, pasar un buen rato y recargar energías.
¿Te abrumas cuando tienes un examen y no sabes por dónde empezar? ¿Estás en época de exámenes?
Estudiar para las pruebas puede ser difícil y a veces ni siquiera sabemos por dónde empezar. Pero existen estrategias para mejorar tu memoria, los niveles de concentración e incluso tu estado de ánimo. Hay mucho que puedes hacer para estudiar de manera más efectiva, aprender técnicas de estudio que funcionen y mantenerte positivo.
Estos consejos te ayudarán a mantenerte en forma cognitivamente y mejorar tu aprendizaje.
Pero primero lo primero:
1. Desayuno y alimentos para el cerebro
Nuestros cuerpos necesitan energía para funcionar correctamente, y la capacidad del cerebro para concentrarse proviene de un suministro adecuado y constante de energía en forma de glucosa.
Las investigaciones muestran que los estudiantes que desayunan obtienen mejores resultados en los exámenes porque les resulta más fácil concentrarse y recordar información.
Por eso, asegúrate de comenzar tu día con carbohidratos que liberarán energía lentamente a lo largo de la mañana como el pan integral o cereales bajos en azúcar, como la avena.
También necesitarás aumentar tu ingesta de proteínas con leche, yogur o huevos.
2. Empieza antes
Comienza a estudiar mucho antes de la fecha del examen. Esto ayudará a que te sientas más tranquilo y es menos probable que termines abrumado.
Además, intenta estudiar por la mañana, cuando tu cerebro está descansado y fresco. Evita dejar la mayor parte del repaso por la tarde, cuando existe la posibilidad de que estés más cansado.
Sería mejor si estableces una rutina con el estudio: ponte como objetivo comenzar y terminar de estudiar aproximadamente a la misma hora cada día.
3. Establece en qué necesitas enfocarte
¿Es un examen oral?; ¿práctico?; etc...
Diferentes tipos de exámenes requieren distintos enfoques: descubre el formato de tu examen y sabrás cuánto del programa de estudios necesitas revisar.
Para un examen del tipo ensayo, es posible que no necesites cubrir todas las materias, por lo que podría ser más efectivo enfocarte en algún contenido y estudiarlo en mayor profundidad.
Mientras que una prueba de opción múltiple o un examen basado en respuestas cortas requerirá una comprensión más amplia, aunque menos detallada, del programa de estudios.
4. Planifica
Puede parecer todo un trabajo, pero hacer un plan de estudio realmente te ahorrará tiempo (no perderás ni un minuto decidiendo qué revisar día a día) y te ayudará a hacer un seguimiento de tu progreso.
Confecciona un calendario lo más detallado posible, incluidos los documentos o notas relevantes que deberás revisar, y cúmplelo.
Y no olvides tener en cuenta el tiempo para socializar, hacer ejercicio y cualquier otro descanso.
5. El "espacio" puede ser tu mejor aliado
Distribuye tus sesiones de estudio y ni siquiera pienses en abrumarte: es mucho mejor tener sesiones de estudio de una hora durante 10 días, que estudiar un tema durante 10 horas en un día.
Otras técnicas incluyen el uso de tarjetas de memoria, creación de mapas mentales, trabajo en grupo o incluso grabarse a sí mismo hablando y reproduciéndolo.
Es por eso que es bueno empezar temprano, ya que te da tiempo para probar lo que más te funciona.
6. Autoevalúate
Según psicólogos y neurocientíficos, "autoevaluarse" podría ser una de las formas más efectivas de mejorar tu capacidad para recordar información.
La técnica también te ayuda a entender un concepto y no solo memorizarlo. También te da una oportunidad de verificar cualquier falla en tu conocimiento.
Una de las mejores maneras de autoevaluare es hacer resúmenes o simplemente ponerse a prueba al final de una sesión de estudio.
7. Duerme bien
Por supuesto, necesitarás dormir bien durante la noche antes de un examen, pero esto se aplica a todo el período de estudio.
Ir a dormir a una hora razonable significa que podrás levantarte temprano, bien descansado y listo para abordar el plan de estudio de ese día.
No te tientes a quedarte toda la noche despierto y ten cuidado con el perfeccionismo, ya que podría interferir con tu descanso.
Esperamos les sirvan estos 7 tips, nos leemos la próxima semana
Deja tus preocupaciones a un lado y respira con calma, estar entre dos carreras y no saber cuál elegir es algo más común de lo que crees y existen varias maneras de comenzar a conocerte y así saber qué es lo que realmente quieres.
Esta semana les compartimos 8 consejos que debes seguir si estás entre dos carreras y no sabes cuál elegir:
1) Define por qué te gustan las dos carreras
Pregúntate por qué te gusta cada una o si te estás dejando llevar por razones diferentes al gusto, como seguridad económica, o por ser una carrera que tus papás aceptarían más.
2) Elige la carrera que te apasiona más
Si al analizarlo te das cuenta que una te gusta más y la otra la eliges por diversas razones entonces el consejo es que te orientes por la que más te gusta. Cuando uno hace lo que le gusta las ganas que siente por eso hace que desarrolle habilidades distintas y repercute en tu rentabilidad y otros factores.
3) Puedes integrar ambas carreras
Si las dos carreras te gustan, ambas te apasionan, entonces proyecta tu futuro y vislumbra cuál te gustaría que sea tu columna vertebral. Muchos profesionales juntan las carreras que les gustan y una la estudian en la universidad y otra en especializaciones.
4) Conoce a profundidad las dos carreras
Conoce con realismo ambas carreras para que tus dudas sean despejadas de la manera adecuada.
5) ¿Cuál es tu objetivo?
En primer lugar, hay que analizar con qué objetivo quieren estudiar. En base a eso van a decidir si quieren estudiar una carrera de pregrado/tecnicatura o hacer una carrera de grado. Tienen que pensar en todas las variables ya que no todas las carreras tienen la misma duración, ni se cursa la misma cantidad de horas. La elección del tipo de carrera depende de la situación personal de cada uno. En algunos casos, uno puede arrancar estudiando una carrera corta (tecnicatura o pre grado) y luego continuar la carrera en la universidad, y así obtener el título de grado.
6) Análisis del plan de estudios
Otro de los elementos a analizar es el plan de estudios. Este se refiere a la forma de organización de los contenidos y actividades que se consideran básicos en la formación académica. En el plan de estudios figura la nómina de materias de la carrera. Dependiendo de la universidad, puede que haya variaciones en el plan de estudios.
7) Ver los posibles campos laborales
Informarse en profundidad el campo laboral de las carreras de tu interés. Se refiere a las funciones y los ámbitos dónde vas a poder desempeñarte con tu profesión. Hay carreras que tienen un campo laboral más amplio que otras. Es importante conocerlo, ya que te va a dar la pauta de en qué lugares podrías trabajar y si te ves o no en esos ámbitos. Pueden aprovechar y explorar distintos escenarios posible de trabajo.
8) Sueldos y demanda
Conocer las condiciones del mercado laboral. Es decir, cuáles son las oportunidades laborales de esa profesión. Considerar las condiciones de empleo y los salarios que reciben los profesionales, puede ser un aspecto más a considerar en la elección de la carrera.
Esperamos que estos 8 consejos te sean de utilidad, nos leemos en la próxima.
Si se te dificulta expresarte ante varias personas, sigue estos tips que te convertirán en un buen orador.
Hablar en público es una actividad desagradable para muchos y cuanto mayor sea la importancia del evento, peor el miedo. Sin embargo, como estudiante deberás enfrentarte constantemente a exposiciones y presentaciones, ya sea ante tu equipo, compañeros del salón, maestros, etc... y debes hacerlo de la forma correcta para conectarte con tu audiencia.
Pero hablar en público en realidad no es tan difícil. No es otra cosa que conversar, y eso lo haces prácticamente todo el tiempo. El misterio desaparece una vez que se ha aprendido cómo hacerlo.
Aquí te entregamos algunas claves para convertirte en un buen orador y aprender a expresar tus ideas ante una audiencia, ya sea de diez, cien o mil personas:
1. Exprésate con sencillez
La gente que te escuche captará una o dos de las principales ideas que expongas. Si no puedes expresar en un par de enunciados el punto que propones comunicar, entonces tu alocución no está bien definida. Y si no sabes con previsión lo que quieres decir, mucho menos lo sabrás decir en público.
2. Organízate
Sea larga o corta tu disertación, es importante ordenar los elementos de la misma. Hay que prever la introducción, los puntos principales que se van a exponer y la conclusión.
A veces, una buena forma de comenzar resulta ser la frase final. Una vez que sabes a dónde te diriges, puedes escoger el camino que más te plazca para llegar allí. Es decisivo tener un final poderoso y contundente, pues en la mayoría de los casos es lo que la gente mejor recuerda.
3. Sé breve
Evita los discursos demasiado largos y rolleros.
4. Sé sincero
Si tratas de ser distinto a como eres (poco natural), probablemente no vas a convencer a nadie. Si no te parece graciosa una anécdota, no esperes que el público se ría con ella. Si la información que pretendes transmitir no te despierta un verdadero interés, tampoco lo despertará en los demás.
5. Aduéñate de la situación
En los primeros momentos de un discurso se establece el vínculo entre el público y el expositor. Sonríe, agradece a la persona que te presentó y luego espera un momento.
No empieces hasta que hayas captado la atención de todos los presentes. Cada una de esas personas comprenderá inmediatamente que el orador le está hablando a ella, y su cerebro se dispondrá a prestarle atención. Eso es precisamente lo que quieres.
6. No leas, habla
Leer ante un auditorio no resulta tan eficaz como hablar directamente y con el corazón; la expresión espontánea quizá no sea tan pulida, pero definitivamente es mejor.
No es recomendable redactar discursos, pero sí lo es llevar notas para recordar lo que quieres decir, y saber en qué parte va uno. Una buena idea es hacer bullets con los puntos principales o con datos importantes que quieras dar a conocer.
7. Relájate
Cuando estamos sometidos a tensión nerviosa, a menudo olvidamos cómo respirar correctamente. Toda persona que acostumbra presentarse o actuar en público conoce la importancia de la respiración.
No inhales profunda y forzadamente, ni respires con mayor rapidez que de lo normal; te puedes hiperventilar. Para relajarte, sólo tienes que mover el diafragma suave y rítmicamente y dar inhalaciones largas y profundas.
Esperamos les sirvan estos 7 tips y los pongan en práctica, nos leemos en la próxima.
Es posible que en muchas ocasiones hayas obtenido una nota que no ha hecho justicia al tiempo que has dedicado a estudiar, y eso es algo muy frustrante. ¿Te has planteado que la estrategia que sigues a la hora de estudiar no es correcta? ¿Tus hábitos de estudio son mejorables? Planificar y organizar tu estudio, descansar cada cierto tiempo, evitar distracciones o mantener la motivación son algunos de los aspectos que debes tener en cuenta a la hora de estudiar.
Por esto esta semana les compartimos 10 hábitos de estudio que te podrán ayudar.
1. Márcate una meta
Antes de comenzar a estudiar a diario debes tener claro qué quieres conseguir con todo esto. Tener claros tus objetivos y tus motivaciones para emprender este camino serán la clave que te llevarán a conseguir tus metas, que te mantendrán motivado y que harán que evites la procastinación.
2. Una buena planificación es indispensable
Tener una planificación correcta es básico si pretendes alcanzar un objetivo. Es tu hoja de ruta, la base que hará que sigas un determinado camino y que no te apartes del rumbo si llegan adversidades.
3. Estudia todos los días a la misma hora
Para conseguir un buen hábito de estudio es recomendable que el estudio se haga siempre en los mismos periodos de tiempo. Esto hará que tu cerebro acabe asimilando como tiempo de estudio esos momentos y se encuentre más predispuesto para comprender la información en este intervalo de tiempo.
4. Evita los atracones de estudio
Estudiar durante largos periodos de tiempo sin descanso es contraproducente para tu memorización. La mejor forma de estudiar es poco a poco, con pequeñas sesiones de tiempo bien aprovechado. En periodos cortos el cerebro asimila mucho mejor la información a la cual lo expones. Está demostrado que es mejor estudiar diez sesiones de una hora que una sesión de diez horas.
5. Descansar es prioritario
Muchas veces, bien porque disponemos de poco tiempo para estudiar o porque hemos empezado a estudiar demasiado tarde para un examen, sustituimos horas de sueño por horas de estudio. Pero debes tener en cuenta que, pase lo que pase, debes dormir entre 7 y 8 horas.
Tu cuerpo y tu mente necesitan descansar, y si les privas de ese descanso su rendimiento caerá en picado. Por lo que si quieres mantener un buen rendimiento a la hora de estudiar debes dormir lo suficiente para que al levantarte al día siguiente estés al 100% de tus capacidades.
6. Estudia siempre en el mismo lugar
No importa que lo hagas en la biblioteca, en tu habitación o en casa de tu tía, Lo importante es que siempre estudies en el mismo lugar, ya que te hará evitar distracciones innecesarias. Cuando estás habituado a un sitio los estímulos propios del lugar forman parte de la rutina, por lo que no oyes los ruidos, ni te distrae el entorno. El tener un lugar adecuado para estudiar a diario mejorará tu concentración y, por ende, tu rendimiento.
7. Ponte pequeñas metas cada día
Marcarte todos los días un pequeño objetivo te ayudará a concentrarte y a estar más predispuesto al estudio. Si sabes que hoy tienes como meta aprender la tabla periódica no debes levantarte hasta que lo hayas conseguido. El marcarte pequeños objetivos te ayudará a mantenerte motivado, aumentará tu concentración y evitará que te distraigas.
8. Aprender a enseñar.
Uno de los mejores hábitos que puedes adquirir para mejorar como estudiante es el aprender a enseñar. Esto significa que debes introducir en tu rutina una exposición oral de aquello que estés estudiando. Debes plantearlo como si estuvieses explicándoselo a otra persona para que sea más efectivo. No importa cuánta información hayas estudiado hoy. Si lo haces cada día y lo incorporas a tu rutina te aportará una visión clara de los conocimientos que tienes en la materia, te ayudará a estructurar mentalmente, a asimilar e interiorizar la información que has estudiado.
9. Olvídate de los dispositivos móviles
Nada de smartphones durante el estudio. Sí, lo que oyes. Nada. Aunque no quieras reconocerlo los dispositivos móviles son una fuente constante de distracciones. Si eres de los que no pueden vivir sin su smartphone cerca deberás ponerlo en modo avión durante el tiempo que dediques a estudiar. Además, también puedes aprovechar tu móvil para utilizar algunas apps creadas especialmente para ayudarte con tus rutinas, como por ejemplo Forest App.
10. Premia tu esfuerzo a diario.
Al igual que te has puesto pequeñas metas diarias que debes cumplir, es necesario que te premies con algo tras conseguir tu objetivo diario. No es necesario un gran premio: un café, un par de páginas de ese libro o un paseo con tu perro pueden ser el premio. El hacer algo que te guste cada día tras conseguir tu objetivo marcado te ayudará a mantener la motivación y a conseguir crear un buen hábito de estudio.
Esperamos les sirvan estas recomendaciones, nos leemos en la próxima.
¿Qué quiero cambiar?, ¿hacia donde voy? ¿cómo puedo mejorar mis hábitos de vida?
Estas son algunas de las preguntas que surgen cada año en nuestra mente y que nos motivan a hacer una lista de propósitos que simbolice un nuevo comienzo.
Hacer ejercicio, aprender un nuevo idioma, viajar, ahorrar, comprar algo que queremos, estudiar más, son algunas de las metas con las que solemos empezar cada año, pero ¿qué tanto las cumplimos? Lamentablemente, con el pasar de los meses sucumbimos ante los obstáculos, y todo lo que queríamos se queda en simples intenciones.
No es extraño entonces que muchos de estos propósitos se repitan una y otra vez y que cada año pronunciemos victoriosas ¡Esta vez sí!
Para que esto no siga ocurriendo y puedas cumplir todo lo que te propones, te damos algunos consejos que te ayudarán a planear mejor tus objetivos de año nuevo.
1. Tómate tu tiempo
No esperes hasta el año nuevo para reflexionar sobre lo que quieres. Es importante que los cambios que decidas hacer en tu vida no dependan de otros, encuentra la motivación en ti mismo y evita las presiones externas. Busca un espacio de soledad para pensar y escribir tus propósitos.
2. Elige objetivos alcanzables y medibles
Ser realista es la clave para que tu lista de propósitos no quede en el olvido. Si quieres empezar a ahorrar no pretendas guardar el 30% de tus ingresos, empieza con un 5% o 10% y ve aumentando poco a poco, lo mismo aplica para el ejercicio, si nunca has hecho deporte no pienses en entrenar cuatro veces a la semana porque pronto perderás el entusiasmo.
3. Sé específico y coherente
Hacer ejercicio es un propósito válido pero vago. Asigna tareas o acciones para cada objetivo que te permitan medir los resultados. Por ejemplo, ‘hacer ejercicio dos veces a la semana’ o ‘estudiar todos los días una hora’, así puedes tener un registro de tus actividades y tomar acciones de mejora cuando te estes desviando de la meta.
4. Conoce tus limitaciones
Si tu voluntad no es lo suficientemente fuerte, evita presionarte a hacer cosas que no deseas, busca algo que realmente te motive y recompensa tus logros. Comparte con tus amigos y familiares tus metas, ellos pueden recordártelas y motivarte a alcanzarlas.
5. Realiza seguimiento de tus resultados
Una de las razones por las que nuestra lista de propósitos fracasa es porque sólo volvemos a pensar en ella a final de año. Establece tiempos de cumplimiento para cada objetivo y revisa los avances de tu lista cada dos o tres meses.
Si tu lista de propósitos se convierte en una camisa de fuerza, es mejor que replantees tus objetivos y repitas el ejercicio de forma más consciente, teniendo en cuenta estos consejos.
Esperamos estos 5 consejos los puedas llevar a la práctica y así poder cumplir tus propósitos, nos leemos en la próxima.
En la actualidad estudiar una carrera profesional es un proceso difícil ya que tiene muchos obstáculos.
Por eso, elegir a qué nos dedicaremos el resto de nuestras vidas no es una decisión que se debe tomar a la ligera.
Muchos alumnos recién egresados de los bachilleratos no tienen idea de qué estudiar ni qué consideraciones tomar para esta decisión.
A continuación te decimos algunos puntos que podrás tomar en cuenta y evitar cometer errores:
1. PLAN DE ESTUDIOS:
Revisar el plan de estudios de las carreras que te interesan ayudará a que tengas un panorama más amplio de lo que estudiarás durante 4 años (tiempo promedio que dura una carrera universitaria). Debes tomar en cuenta que cada universidad y facultad tienen sus propias áreas de especialidad.
2. PERFIL DE INGRESO:
Ser sincero de cuáles son tus aptitudes, habilidades y debilidades ayudará a que descartes opciones y que puedas tomar en cuenta otras que no tenías en mente.
3. CAMPO LABORAL:
Saber en dónde desarrollarás tus habilidades profesionales es muy importante. Puede ser en el sector privado, gubernamental, en el área de investigación, docente entre otros.
4. PROYECCIÓN A FUTURO:
Investigar si la profesión que elegiste va en desarrollo, si hay competencia entre empresas y si estas están creciendo en otras partes del mundo, será sinónimo de buenas ofertas de trabajo y mejores remuneraciones.
5. OFERTA EDUCATIVA:
Puedes elegir estudiar en una escuela pública o privada, pero debes tomar en cuenta la calidad de enseñanza, los planes de estudios que se apeguen más a tus intereses profesionales y a tu presupuesto. Informarte adecuadamente ayudará a que tengas mejores opciones y una vida profesional satisfactoria.
Fuente: Unitips
¿Tienes algunas faltas de ortografía y te gustaría aprender a escribir bien? A continuación te presentamos algunas recomendaciones muy interesantes para que puedas escribir sin faltas de forma sencilla en muy poco tiempo aplicando estos consejos.
1. La lectura es muy importante
En primer lugar, para lograr escribir sin faltas de ortografía es realmente interesante y práctico el tener un buen hábito de lectura. Si no te gusta leer libros busca algo que te interese (periódicos, revistas) y lee todo lo que puedas. Sin duda es una de las formas más interesantes de mejorar tu ortografía de forma sencilla casi sin darte cuenta.
2. Aprende a buscar en el diccionario
Asimismo, si no sabes qué significa alguna palabra mientras estás leyendo te recomendamos que la busques en el diccionario o en internet, pues el entender su significado te ayudará a recordar mucho mejor cómo escribirla y además estarás ampliando de forma sencilla tu vocabulario
3. Estudia las normas básicas de ortografía
Para conseguir escribir sin faltas hay algunas normas que deberías aprender: como nos recomiendan desde el portal comoseescribe.net deberías revisar las reglas de acentuación y las normas más básicas para disminuir notablemente poco a poco tu cantidad de faltas ortográficas.
4. Revisa las faltas más comunes
Además de conocer las normas ortográficas también será interesante que revises las faltas más comunes, como las que se suelen hacer con las h, con la b y la v, con la y l la ll y con la r y la rr.
5. Utiliza bien los signos ortográficos
Para conseguir escribir correctamente también deberás prestar especial atención a los diferentes signos de puntuación que delimitan diferentes frases y párrafos a fin de lograr poco a poco eliminar todas las faltas de tus escritos.
6. Usa los recursos electrónicos
Para que sea mucho más sencillo evolucionar y conseguir mejorar tu ortografía te recomendamos que utilices la gran cantidad de recursos electrónicos que puedes encontrar actualmente en el mercado (por ejemplo los que te ofrece la RAE). Gracias a este tipo de recursos conseguirás mejorar tu ortografía de forma sencilla.
7. Practica haciendo dictados
Asimismo, otra opción muy interesante es la realización de dictados dónde pondrás a prueba tus nuevos conocimientos y aprenderás a escribir nuevas palabras y mejorarás tus destrezas. En la actualidad ni siquiera necesitas a alguien que te dicte los textos sino que puedes encontrar multitud de recursos online que te ayudarán a mejorar tu ortografía.
8. Repite las faltas palabras con errores
Tanto si haces dictados como si escribes cualquier tipo de texto sin duda el repetir las palabras en las que hayas cometido algún error con su escritura te ayudará a mejorar tu ortografía y a añadir nuevas palabras a tu vocabulario que seguro la próxima vez escribirás de forma correcta.
9. Utiliza el corrector
Una de las herramientas más prácticas que puedes utilizar en la actualidad es el corrector ortográfico. Además de ayudarte a escribir sin faltas puedes utilizarlo para aprender de tus errores y conseguir mejorar tu ortografía. Si de verdad quieres aprender a escribir correctamente te recomendamos que aproveches todo lo que puede ofrecerte y no te limites a corregir tus palabras sin reparar en tus errores.
10. Escribe mucho
Asimismo, al igual que resulta básico el hábito de la lectura para aprender a escribir mejor y sin faltas de ortografía también te recomendamos totalmente que escribas todo lo que puedas: redacciones, cartas, textos, comunicaciones... Y revises siempre tus textos para lograr terminar con las faltas de ortografía de forma total en tus escritos y en tu vida.
Hola, esta semana les compartimos 10 consejos para ser un estudiante organizado, tomen nota
1. DEFINE TUS OBJETIVOS
Es importantísimo saber a dónde quieres llegar. Y para cumplir esos objetivos es fundamental dividirlos en pequeñas tareas. Si no divides tus objetivos, te resultará agobiante intentar llegar porque seguramente cada objetivo por sí solo al principio parezca difícil de alcanzar.
2. TEN CONTIGO SIEMPRE UNA AGENDA
Ya sea en papel o digital te servirá para anotar todo lo que debes ir haciendo, las tareas que terminar y te servirá para planificar tu estudio diario. Especialmente necesario para ir añadiendo la lista de tareas en que has dividido tus objetivos. Anotándolo todo te aseguras de estar super organizado y que no se te olvide nada importante que debas terminar.
3. MANTÉN UN PLANNING SEMANAL Y MENSUAL
Es muy útil tener escrito en un lugar todo aquello que debes terminar ésa semana y ése mes, que lo puedas ver en su totalidad de un vistazo. Te permitirá planificar mejor.
Incluye las fechas para cada examen y cada proyecto que debes presentar y calcula hacia atrás para saber cuándo debes empezar a prepararlo.
Prioriza según la importancia de cada tarea y según la fecha en que lo debes terminar.
Deja tiempo para divertirte. Esto es tan importante como estudiar … ¡Pero sólo si realmente has estudiado, por supuesto!
4. MANTÉN UN SISTEMA DE ARCHIVO
Un sistema que te ayude a guardar todas tus notas de manera organizada. Si eres más de papel una carpeta archivadora te permitirá guardar todo tipo de notas en cada asignatura. Si eres más digital y vives pegado a tu portátil utiliza alguno de los recursos como OneNote que podrás sincronizar en otros dispositivos y compartir con otros compañeros. Permite crear todas las carpetas y archivos que necesites para cada asignatura.
5. MANTÉN UNA LISTA DE CONTACTOS
Emails o teléfonos tanto de compañeros de estudios como de profesores, biblioteca, secretaría, etc. para no perder tiempo si necesitas cualquier información.
6. UTILIZA NOTAS DE VOZ
Dale un mejor uso del que habitualmente le das y en vez de pasar tanto tiempo en las redes sociales utilízalo para machacar conceptos que hay que memorizar y son dificiles. Solo el hecho de grabarlos y escucharse a sí mismo después no sé por qué ayuda mucho a retener aquello que al leer cuesta retenerlo.
7. SI TE DESMOTIVAS
Hay muchos momentos en que te sentirás sin ningunas ganas de estudiar. Es muy comprensible. La motivación es algo muy personal y debes buscarla. No llega sola de repente. Sé muy estricto contigo mismo y establece la rutina diaria de estudio para que cuando llegue esa "desmotivación" tengas tan interiorizada esa rutina que avanzarás incluso sin ganas y te será más fácil terminar tus tareas.
8. REPASA DIARIAMENTE
Ya se que es lo que siempre te dicen tus padres ... ¡pero es que está comprobado! Si repasas diariamente lo hecho en el día o el día anterior como completar notas, revisar lo que no se entiende bien e ir con las preguntas al profesor, ordenar los apuntes, hojas, fotocopias que te han entregado, etc. además de no necesitar dedicarle demasiado tiempo te costará mucho menos preparar los exámenes ¡Mucho menos!
9. ADELANTA LO QUE SE VA A VER AL DÍA SIGUIENTE
Unos minutos para leer lo que se va a tratar en clase mañana, te servirá para que cuando lo escuches lo entiendas mejor y te será mucho más fácil aprenderlo. Además te permitirá preguntar en el momento lo que no entiendes pues muchas veces hasta que no te pones a repasar no te das cuenta de las dudas que tienes.
10. APUNTA TODOS LOS COMENTARIOS DE LOS PROFESORES
Cuando un profesor te corrige un examen y te comenta los fallos que has tenido o lo que debes mejorar, cómo hacer un determinado tipo de ejercicio, o como responder a determinadas preguntas anótalo rápidamente para que no se te olvide. Eso te ayudará en el futuro a no cometer los mismos errores y a saber lo que el profesor te pide.
Esperamos les sean útiles estos consejos, nos leemos en la próxima
Administración, medicina, derecho, contabilidad… Tantas carreras profesionales, pero ¿no sabes cuál elegir? Para tomar la decisión correcta, es necesario que tengas claro cuál es tu vocación, tus intereses, tus habilidades y cuáles son tus perspectivas de desarrollo laboral que esperas.
La elección de tu carrera es una decisión muy importante que tienes que meditar, por ello necesitas de tiempo y dedicación.
Comencemos por definir el concepto habilidad: una aptitud natural que desarrolla el ser humano para desempeñar alguna actividad de una manera eficiente.
Por otro lado, la vocación es la inclinación de cada uno hacia alguna profesión u oficio de acuerdo a nuestras habilidades o destrezas. La vocación no es algo natural, es algo que vamos adquiriendo con la experiencia y se basa en nuestros gustos, intereses, aptitudes y cómo los desarrollemos. Es un proceso de aprendizaje que tenemos a lo largo de nuestra vida.
Las habilidades vocacionales se dividen en diferentes tipos de acuerdo a la profesión u oficio a la que nos dediquemos, las más representativas son:
Habilidades técnicas. Aquellas que por lo general su enseñanza es simple, no se basan en conceptos o teorías académicas, sino más bien se aprenden y perfeccionan en el puesto de trabajo. Por ejemplo, la persona que cambia los neumáticos de un automóvil no estudió una carrera profesional pero perfecciona esa actividad con la práctica.
Tenemos también las habilidades sociales. Se basan en las relaciones interpersonales, tratar con clientes y la interacción con el público. Las personas con este dominio de habilidad les es fácil resolver problemas, dirigir un grupo en equipo, motivar a sus compañeros de trabajo y ser un ejemplo para el resto. Muchas habilidades sociales no se aprenden en un entorno profesional y se desarrollan a través de relaciones mucho antes de la educación formal.
Dentro de la orientación educativa los alumnos reciben ayuda a través de los profesores para lograr un mejor conocimiento de sí mismos en cuanto a habilidades y aptitudes con información sobre las alternativas que se presentan durante sus estudios.
La orientación educativa también le da una perspectiva más personal al profesor, en cuestiones vinculadas a la salud laboral y la carrera profesional, lo cual les ayudará a la hora de tratar esos aspectos que tienen una incidencia directa en los alumnos.
Existen diferentes herramientas como los test vocacionales, los cuales se encargan de evaluar tus intereses y habilidades vocacionales en todas aquellas actividades y campos de la vida laboral tales como: artístico, biológico, humanista, mecánico, comercial, letrado, ecológico, social, geográfico, matemático, etc. También te ayudan a evaluar tu perfil personal, es decir en base a esos resultados, los campos en los que mejor te desempeñarías.
Si aún decides qué es lo que quieres estudiar, tener en mente estos consejos y esta información te ayudará a despejar y tener más claro el panorama de esta decisión que sin duda alguna forjará tú futuro y vida profesional.
Recuerda que la elección de tu carrera no es una decisión que se toma a la ligera, es un proceso que reflejará tus expectativas vocacionales y laborales para llegar al éxito; es una decisión para toda la vida.
Fuente: www.utel.edu.mx
Si se te dificulta expresarte ante varias personas, sigue estos tips que te convertirán en un buen orador.
Hablar en público es una actividad desagradable para muchos y cuanto mayor sea la importancia del evento, peor el miedo. Sin embargo, como estudiante deberás enfrentarte constantemente a exposiciones y presentaciones, ya sea ante tu equipo, compañeros del salón, maestros, etc... y debes hacerlo de la forma correcta para conectarte con tu audiencia.
Pero hablar en público en realidad no es tan difícil. No es otra cosa que conversar, y eso lo haces prácticamente todo el tiempo. El misterio desaparece una vez que se ha aprendido cómo hacerlo.
Aquí te entregamos algunas claves para convertirte en un buen orador y aprender a expresar tus ideas ante una audiencia, ya sea de diez, cien o mil personas:
1. Exprésate con sencillez
La gente que te escuche captará una o dos de las principales ideas que expongas. Si no puedes expresar en un par de enunciados el punto que propones comunicar, entonces tu alocución no está bien definida. Y si no sabes con previsión lo que quieres decir, mucho menos lo sabrás decir en público.
2. Organízate
Sea larga o corta tu disertación, es importante ordenar los elementos de la misma. Hay que prever la introducción, los puntos principales que se van a exponer y la conclusión.
A veces, una buena forma de comenzar resulta ser la frase final. Una vez que sabes a dónde te diriges, puedes escoger el camino que más te plazca para llegar allí. Es decisivo tener un final poderoso y contundente, pues en la mayoría de los casos es lo que la gente mejor recuerda.
3. Sé breve
Evita los discursos demasiado largos y rolleros.
4. Sé sincero
Si tratas de ser distinto a como eres (poco natural), probablemente no vas a convencer a nadie. Si no te parece graciosa una anécdota, no esperes que el público se ría con ella. Si la información que pretendes transmitir no te despierta un verdadero interés, tampoco lo despertará en los demás.
5. Aduéñate de la situación
En los primeros momentos de un discurso se establece el vínculo entre el público y el expositor. Sonríe, agradece a la persona que te presentó y luego espera un momento.
No empieces hasta que hayas captado la atención de todos los presentes. Cada una de esas personas comprenderá inmediatamente que el orador le está hablando a ella, y su cerebro se dispondrá a prestarle atención. Eso es precisamente lo que quieres.
6. No leas, habla
Leer ante un auditorio no resulta tan eficaz como hablar directamente y con el corazón; la expresión espontánea quizá no sea tan pulida, pero definitivamente es mejor.
No es recomendable redactar discursos, pero sí lo es llevar notas para recordar lo que quieres decir, y saber en qué parte va uno. Una buena idea es hacer bullets con los puntos principales o con datos importantes que quieras dar a conocer.
7. Relájate
Cuando estamos sometidos a tensión nerviosa, a menudo olvidamos cómo respirar correctamente. Toda persona que acostumbra presentarse o actuar en público conoce la importancia de la respiración.
No inhales profunda y forzadamente, ni respires con mayor rapidez que de lo normal; te puedes hiperventilar. Para relajarte, sólo tienes que mover el diafragma suave y rítmicamente y dar inhalaciones largas y profundas.
Nos leemos en la próxima.
Si te gustaría aprender con mayor rapidez, hay algunos trucos científicos que te pueden ayudar a entender y memorizar conceptos y tareas. Los investigadores especializados en ciencia cognitiva llevan estudiando durante años cómo aprendemos los seres humanos, lo que les permite ofrecernos consejos útiles para acelerar el proceso y que éste sea más eficaz.
A continuación te dejamos los consejos científicos para aprender cualquier cosa más rápido y estudiar mejor.
1.- Aprende partes individuales
Las habilidades son más fáciles de estudiar aprender como partes individuales. Por este motivo resulta útil dividir los conocimientos en distintas unidades, para ir reproduciéndolas una por una hasta dominarlas. Con el tiempo, la acumulación de estas habilidades más pequeñas se irá sumando en el aprendizaje de la habilidad mayor.
Por ejemplo, para aprender fotografía, lo mejor es ir conociendo uno por uno el funcionamiento de los distintos componentes, como el obturador o el objetivo. Poco a poco estos conocimientos se irán sumando y permitirá aprender más rápido la habilidad superior.
2.- Concéntrate en una única cosa
Si quieres aprender más rápido, lo mejor es que pongas los cinco sentidos y que no te distraigas haciendo otras cosas. La multitarea no funciona cuando queremos almacenar información nueva, así que no puedes estar a varios temas a la vez. Además, cada vez que te distraes necesitas alrededor de 25 minutos en volver a concentrarte.
3.- Escribe lo que aprendes
Deja de lado el teclado, coge lápiz y papel y escribe los nuevos conocimientos que vas adquiriendo. Seguro que alguna vez has escuchado que escribir a mano nos ayuda a consolidar lo que aprendemos, y se trata de una afirmación respaldada por la ciencia.
De acuerdo con los científicos, trazar las letras sobre el papel supone un vínculo cognitivo más fuerte que mecanografiar. Un estudio de 2014 descubrió que los estudiantes que toman notas a mano recordaban mejor los hechos, clasificaban mejor las ideas complejas y sintetizaban mejor la información. Por ello, escribir es otro de los trucos científicos para aprender más rápido.
4.- Los errores ayudan a mejorar
No hay nada más natural que equivocarse y los errores nos ayudan a interiorizar mejor aquello que hemos hecho mal. Un estudio del aprendizaje motor revela que el cerebro reserva un espacio para los errores, lo que nos permite recuperar estos recuerdos para mejorar en futuros intentos. Por tanto, es importante ver los fallos de manera positiva, analizarlos y descubrir cómo enmendarlos.
5.- Practica tanto como puedas
Cuanto más practiques, más aprenderás. De acuerdo con la ciencia, cuando nuestro cerebro tiene que llevar a cabo una tarea una y otra vez, los caminos se van tallando de una manera constante hasta quedar para siempre.
6.- Enseña a otras personas
Un truco interesante para consolidar las habilidades es enseñar a otras personas. Cuando utilizas los conceptos aprendidos y los describes con tus propias palabras, además de dominar la idea estás haciendo más profundo tu conocimiento de ella.
7.- Ser optimista ayuda a tener éxito
Ser positivo y confiar en tus capacidades es otro consejo para estudiar mejor, aprender más rápido y tener éxito. Los pensamientos negativos producen ansiedad, y este sentimiento impide explorar soluciones para resolver los problemas. Por este motivo, si te enfrentas a las nuevas tareas con optimismo tienes más posibilidades de conseguir tu objetivo.
Esperamos pongas en práctica estos 7 consejos, nos leemos en la próxima.
Estar entre dos carreras y no saber cuál elegir es algo más común de lo que crees y existen varias maneras de comenzar a conocerte y así saber qué es lo que realmente quieres.
Esta semana les compartimos 8 consejos que debes seguir si estás entre dos carreras y no sabes cuál elegir:
1) Define por qué te gustan las dos carreras
Pregúntate por qué te gusta cada una o si te estás dejando llevar por razones diferentes al gusto, como seguridad económica, o por ser una carrera que tus papás aceptarían más.
2) Elige la carrera que te apasiona más
Si al analizarlo te das cuenta que una te gusta más y la otra la eliges por diversas razones entonces el consejo es que te orientes por la que más te gusta. Cuando uno hace lo que le gusta las ganas que siente por eso hace que desarrolle habilidades distintas y repercute en tu rentabilidad y otros factores.
3) Puedes integrar ambas carreras
Si las dos carreras te gustan, ambas te apasionan, entonces proyecta tu futuro y vislumbra cuál te gustaría que sea tu columna vertebral. Muchos profesionales juntan las carreras que les gustan y una la estudian en la universidad y otra en especializaciones.
4) Conoce a profundidad las dos carreras
Conoce con realismo ambas carreras para que tus dudas sean despejadas de la manera adecuada.
5) ¿Cuál es tu objetivo?
En primer lugar, hay que analizar con qué objetivo quieren estudiar. En base a eso van a decidir si quieren estudiar una carrera de pregrado/tecnicatura o hacer una carrera de grado. Tienen que pensar en todas las variables ya que no todas las carreras tienen la misma duración, ni se cursa la misma cantidad de horas. La elección del tipo de carrera depende de la situación personal de cada uno. En algunos casos, uno puede arrancar estudiando una carrera corta (tecnicatura o pre grado) y luego continuar la carrera en la universidad, y así obtener el título de grado.
6) Análisis del plan de estudios
Otro de los elementos a analizar es el plan de estudios. Este se refiere a la forma de organización de los contenidos y actividades que se consideran básicos en la formación académica. En el plan de estudios figura la nómina de materias de la carrera. Dependiendo de la universidad, puede que haya variaciones en el plan de estudios.
7) Ver los posibles campos laborales
Informarse en profundidad el campo laboral de las carreras de tu interés. Se refiere a las funciones y los ámbitos dónde vas a poder desempeñarte con tu profesión. Hay carreras que tienen un campo laboral más amplio que otras. Es importante conocerlo, ya que te va a dar la pauta de en qué lugares podrías trabajar y si te ves o no en esos ámbitos. Pueden aprovechar y explorar distintos escenarios posible de trabajo.
8) Sueldos y demanda
Conocer las condiciones del mercado laboral. Es decir, cuáles son las oportunidades laborales de esa profesión. Considerar las condiciones de empleo y los salarios que reciben los profesionales, puede ser un aspecto más a considerar en la elección de la carrera.
Esperamos que estos 8 consejos te sean de utilidad, nos leemos en la próxima.
Tu dedicación, disciplina y responsabilidad en el estudio, te abrieron las puertas a esta gran oportunidad.Nos sentimos muy orgullosos ¡te deseamos mucho éxito!
Estudiante de Medicina viajará a EEUU para recibir entrenamiento espacial
Miguel Ángel Morfín Castañeda, estudiante de la Universidad Autónoma de Yucatán y exalumnmo de Club Preparatoriano generación 2019 - 2020 viajará a los EEUU para participar en la XI edición del “International Air and Space Program 2022” (IASP), organizado por "Aplicaciones Extraordinarias Aeroespaciales" (AEXA).
Durante cinco días, Miguel, quien estudia en la Facultad de Medicina, y otros 60 estudiantes de diferentes partes del mundo, tendrán acceso a clases de entrenamiento para astronautas, operaciones de vuelo, construcción de una base para el vehículo Rover, solución a problemas que se presentan en la misión que viajará a Marte y construcción de cohetes.
El propio joven Morfín Castañeda dijo -según prensa universitaria- que en los cinco días de estancia aprenderá a resolver problemas relacionados con una misión aplicando soluciones. Los participantes tendrán acceso a documentos reales utilizados en misiones de la NASA, entre ellas el viaje a la Luna así como la misión robótica a Marte y la misión Orión.
Para ser aceptado en este programa Morfín Castañeda tuvo que pasar diferentes etapas, en primer lugar, llenó encuesta con sus datos generales, después la redacción de un ensayo y finalmente una entrevista con un colaborador de AEXA.
Fuente: Telesur Yucatán
Qué emoción!
Sabemos que has estudiado con constancia y dedicación pero aún así te recomendamos que sigas estos consejos, que te ayudarán todavía más a conseguir el resultado que necesitas para quedarte en la carrera de tus sueños.
¿Sientes que los nervios y loa inseguridad te están invadiendo?
Es normal, pero una técnica increíble para deshacerse de los nervios es la siguiente: toma un pedazo de papel y escribe todo lo que te pone nervioso o los pensamientos negativos que tengas, hazlo bolita y lánzalo a la basura. Aunque no lo creas, esto te ayudará a deshacerte de esas inseguridades. También puedes hacerlo a la inversa: piensa en todos tus logros y enfócate en las cosas que haces excelente.
¡Deja el estudio pesado!
Ya faltan pocas horas para tu examen, así que de preferencia ya no estudies y aléjate de todo tu material, esto podría hacer que te sobrecargues o te pongas más nervioso. Si no puedes evitarlo, mejor da una lectura rápida de cuadros sinópticos, resúmenes, flashcards o el “acordeón” que hayas preparado para estudiar.
Ten a la mano todo lo que necesitarás.
Asegúrate de tener en tu mochila lápiz, borrador, sacapuntas, bolígrafo y tu ficha de examen o boleta-credencial, además de tus identificaciones oficiales. También revisa las indicaciones sanitarias y prepara tu cubrebocas, careta y gel antibacterial para estar listo.
Prepara tu ropa.
¿Tienes unos calcetines de la suerte? ¿Hay alguna playera que te dé muchísima confianza? Mejor búscalos con anticipación y prepara tu outfit desde antes. Toma en cuenta el clima y tu comodidad, ya que serán varias horas las que pasarás sentado.
Recuerda que ya no es momento de ponerte a repasar como loco, confía en tí mismo, enfócate en relajarte y pasar un día tranquilo, ya que esto te ayudará a sentirte más cómodo y seguro contigo y con tus conocimientos.
EL DÍA HA LLEGADO
Respira hondo y prepárate.
Lo que hagas a continuación puede ayudarte muchísimo en el momento en que estés realizando tu examen. Estos son los consejos que te dejamos para el día en que presentes tu examen:
Haz un poco de calentamiento.
Así como los deportistas calientan sus músculos antes de una competencia, tú puedes ir encendiendo motores con tu cerebro. Resuelve un crucigrama, lee un artículo o busca una trivia que no esté relacionada con el examen.
Come algo ligero.
Tal vez deberías dejar pasar hoy los chilaquiles con carne asada hoy y tomar un desayuno o almuerzo ligero, o toda tu energía se enfocará en digerir la comida y no en tu concentración. Prepárate un sándwich, algo de fruta y verduras que lo acompañen. Sin embargo, come, aunque no sientas hambre, o podrías sentirte débil y cansado durante el examen.
Mientras vas camino a tu examen, busca distintas maneras de relajarte.
Pon una canción que te calme, piensa en una actividad que te guste mucho o imagínate un plan que te entusiasme.
Aléjate del teléfono.
Además de que está absolutamente prohibido utilizar tu teléfono en el examen, la cantidad de información que recibes de redes sociales es inmensa y puede aumentar tu nerviosismo. Si lo necesitas para ver la ubicación, pedir un taxi o llamar a tus papás, ve directo a lo que necesitas y no te pongas a revisar todos los grupos de estudio de FB y los hilos de Twitter sobre el examen, ya que sólo te pondrán nervioso.
Ve al baño.
A lo mejor podrá parecerte tonto que te sugiramos esto, pero tu examen cierto tiempo y no querrás perder tiempo o concentración para solucionar esto.
Recuerda que lo más importante el día de hoy es que te concentres y des lo mejor de ti al hacer el examen. Si bien es muy importante y es un paso que podría decidir la escuela a la que asistirás los siguientes años, al final de cuentas sólo es un examen y esto no definirá tu futuro, confía en tí mismo y MUCHO ÉXITO.
Esta semana les compartimos algunos 10 tips que pueden ayudarte a sacar buenas notas.
1. Corta el tiempo de estudio en trocitos
Investigaciones sobre los procesos atencionales y el rendimiento de estudio muestran que es mejor controlar los ratos que le dedicamos al estudio poniendo un límite de tiempo más bien bajo para cada sesión.
Lo ideal es hacer que los ratos de estudio no superen los 30 minutos, ya que mostramos bastante más facilidad para asimilar información que nos llega en ráfagas cortas y repetidas que en una sola que sea larga y tediosa. De lo que se trata es de mantener el cerebro al 100% en cada momento (por cierto, mantener el sueño a raya es sagrado, y para eso nada como dormir bien).
2. Crea una rutina de estudio
Proponerse un horario de estudio y seguirlo no sirve sólo para ofrecer una imagen de madurez y pulcritud, ya que tiene efectos notables sobre el rendimiento de estudio. Abordar el aprendizaje de manera desorganizada es una manera de terminar estudiando a altas horas de la noche, cuando el sueño y el cansancio hacen mella en nuestra capacidad de concentrarnos.
Además, acostumbrarnos a un horario hará más fácil que no nos saltemos los ratos de estudio y nos permitirá dedicarles el tiempo que se merecen. En ese sentido, el mismo que funciona para los ejercicios de gimnasio funciona también para memorizar y asimilar información. ¡No lo dejes todo para mañana!
3. Crea notas-resumen en hojas individuales
No confíes demasiado en la técnica de subrayar textos. El hecho de subrayar no ayuda a memorizar el texto si no se repasa varias veces, y de todos modos ceñirse a la memorización de las frases que tienen una línea debajo nos mantiene anclados a la manera en la que la información queda distribuida en el texto original. En cambio, hacer esquemas y pequeños resúmenes en trozos de papel nos obliga a reformular la información que hemos leído y, además, hace más fácil crear combinaciones de notas que son distintas a las del texto pero que nos ayudan a entender mejor lo que leemos, ya que podemos juntar o separar los trozos de papel del modo que queramos para asimilar la información en el orden deseado.
4. Mantén alejadas las distracciones
Puede parecer evidente, pero nunca está de más recordarlo porque estas distracciones pueden adoptar las formas más insospechadas y es bueno identificarlas. En tu lista negra deben estar Facebook, el teléfono móvil y la televisión, pero puedes incluir otros elementos propios de tu día a día y hacer lo posible por aislarte de todos ellos durante los ratos de estudio (recuerda que son cortos, así que... ¡no es mucho pedir!). Hacer esto antes de ponerte a estudiar te ayudará a no caer en la tentación una vez hayas empezado.
5. Prepara tu material de estudio antes que nada
Tener preparado todo lo que necesitas hará que no te levantes para ir a buscar cosas y, por lo tanto te distraigas. Además, asociar este conjunto de objetos al estudio hará que, cada vez que lo veas, entres en la dinámica de estudiar con facilidad... ¡aunque no sabrás explicar exactamente por qué te ocurre! Por tanto, préstale atención a la organización de los libros y herramientas que necesites antes de sentarte a hincar los codos. Si lo tienes todo perfectamente organizado, será más fácil que logres tener todos los recursos a mano y puedas ser más eficiente durante tus horas de estudio.
6. Proponte (al menos) una unidad de estudio para cada sesión
Fija un tema a estudiar y estúdialo. Organizar información relacionada entre sí por el hecho de permanecer a un tema o categoría de cualquier clase es mucho más fácil que estudiar piezas de información dispersas y desordenadas. Para eso es bueno que leas la lección una vez para crear un mapa mental de la localización de los temas en el texto y luego te focalices en cada uno de ellos.
7. Huye de la memorización literal
Haz tuya la información que contienen los textos. Relaciónala con episodios de tu vida, reformúlala con tus propias palabras y usa ejemplos que conoces. De esa forma lograrás alcanzar el aprendizaje significativo que necesitas, bastante más resistente al paso del tiempo que el que se basa en la memorización de datos a los que no se les encuentra demasiado sentido.
8. Huye de la memorización lineal
Piensa, sobre todo, en similitudes y diferencias entre conceptos, piezas de información que en los textos que te has estudiado no aparecen muy conectados pero que podrían estarlo en ciertas preguntas de examen, por ejemplo.
9. Practica constantemente
Si tienes la posibilidad, evalúate con exámenes o cuestionarios acerca del tema que estudias. Esto puede parecer una pérdida de tiempo si crees que el tiempo bien invertido sólo puede ser dedicado a "empaparse" de la información a estudiar, pero no lo es en absoluto, ya que te ayudará a detectar fallos y además te servirá para medir tu progreso y, por lo tanto, a mantener alta la motivación, lo cual también repercutirá positivamente en tu rendimiento.
10. Explícale la lección a otra persona
Esto es literal. El hecho de explicar en tus propias palabras lo que has aprendido es posiblemente el consejo para estudiar más valioso, ya que te aportará dos grandes beneficios. Por un lado, reformular la lección es una manera de repasar mentalmente lo que has estudiado, por lo que el tiempo que le dediques a esto servirá para asimilar mejor lo que habías estudiado antes. Por otro lado, te servirá para autoevaluarte, detectar puntos que creías aprendidos pero que en momentos clave te dan problemas, y te ofrecen una imagen bastante fiel de tus progresos.
Esperamos estos 10 tips les sean de utilidad, nos leemos en la próxima.
Al igual que la mayoría de actividades o acciones que realizamos las personas, la motivación es el motor que hace que estas actividades se lleven a cabo de manera satisfactoria. Esta motivación puede ser tanto intrínseca, cuando hacemos algo por el mero placer de hacerlo; o extrínseca, cuando lo que nos motiva es la consecución de una recompensa externa.
Asimismo, la motivación también puede verse afectada por nuestro estado de ánimo. En algunas ocasiones las diferentes situaciones por las que pasamos en nuestro día a día condicionan nuestro estado de ánimo y por lo tanto esto afecta también a nuestra motivación para realizar determinadas tareas, incluyendo los hábitos de estudio.
Esta semana les compartimos 12 consejos para motivarte a estudiar, siguiendo estos pequeños pasos, poco a poco se convertirán en costumbres y tu rendimiento académico mejorará notablemente.
1. Planificar la sesión de estudio
Es esencial comenzar por planificar tu sesión de estudio. Elegir qué materia o materias vas a estudiar e intentar ponerte un tiempo límite para hacerlo. Una buena idea es realizar un listado con las tareas a realizar durante la sesión y ordenarlas según su prioridad. Conforme vayas adelantando en las tareas te sentirás más motivado y realizado.
2. Establecer metas pequeñas
El establecimientos de pequeñas metas u objetivos en aquellos momentos en los que el material de estudio o trabajo sea de gran volumen, nos ayudará a sentirnos realizados y por lo tanto a mantener nuestra motivación alta.
3. Hacer primero lo más difícil
Durante los primeros momentos de estudio es cuando tenemos más energía. Esta energía se irá consumiendo poco a poco conforme pasen las horas, por lo tanto es mucho más eficaz realizar aquellas actividades o estudiar aquellas materias que nos resulten más difíciles en estos momentos.
De lo contrario, si lo dejamos para el final es muy probable que no nos queden apenas fuerzas y percibamos esta tareas como mucho más complicada de lo que es.
4. Evitar las distracciones
Teléfono móvil, redes sociales, internet, televisión, etc. Todo esto son agentes distractores ¡que nos desvían de nuestra tarea y hacen que nuestra mente se disperse, haciendo mucho más difícil volver a concentrarnos en nuestra tarea.
Todas estas distracciones solamente consiguen hacernos perder mucho tiempo, ser menos eficaces y por lo tanto favorecen que desarrollemos un sentimiento de incompetencia y desmotivación.
5. Descansar de vez en cuando
Es muy recomendable tomarse cierto tiempo de descanso antes de que la fatiga se apodere de nosotros. Si dejamos nuestra tarea cuando ya no podemos más nos será muy difícil retomarla y, seguramente, lo haremos desmotivados.
Lo ideal es tomar pequeños descansos de 10-15 minutos cuando notemos el más mínimo síntoma de cansancio. De esta forma, estaremos mucho más despejados y con más energía para volver a sentarnos a trabajar.
6. Premiarse
Una vez acabada la sesión de trabajo o de estudio prémiate con pequeñas recompensas. Si crees que los has hecho bien o que el trabajo ha sido productivo permítete alguna recompensa que te motive.
Para poder hacerlo de manera eficaz puedes seguir los siguientes pasos:
- Ponte una meta y establece la recompensa de antemano. Así estarás motivado para conseguirla.
- Para que la recompensa sea efectiva, ha de ser proporcionada al esfuerzo o dificultad de la tarea.
- Si crees que no has rendido lo suficiente no te premies, sino no tendrá ningún efecto cuando lo hagas.
Las auto-afirmaciones también son pequeñas recompensas que podemos ir dándonos mientras estamos trabajando.
7. Encontrar el contexto de estudio ideal
Cada persona rinde mejor en un contexto y horario determinado. Por lo tanto es necesario saber cuál es nuestro horario y entorno ideal para estudiar.
Por ejemplo, podemos estudiar con música si esta es apropiada, estudiar en un lugar dónde haya más gente como una biblioteca, o por en contrario estar totalmente solos y en silencio.
De la misma manera, es posible que durante las primeras horas de la mañana nos encontremos más despejados para trabajar bien o, por el contrario, la tarde sea nuestro momento ideal para concentrarnos mejor.
8. Utilizar las bibliotecas
A pesar de que, como se comenta anteriormente, cada persona tiene un lugar de estudio ideal. Las bibliotecas nos proporcionan un espacio tranquilo y sin las distracciones que podamos tener en casa.
Además, si vas acompañado puedes establecer metas conjuntas y descansar junto con otra persona, cosa que siempre hacen más llevaderas las largas sesiones de estudio.
9. Adecuar tu espacio de trabajo
Asegúrate de que todo funcione correctamente y de que tienes todo lo necesario para estudiar o realizar las tareas que tengas pendientes. De lo contrario perderás mucho tiempo buscando cosas y esto puede llegar a frustrarte mucho cuando veas que no puedes adelantar el trabajo.
Asimismo, un espacio de trabajo ordenado y limpio no hará sentirnos más cómodos y a gusto.
10. Pensar en las metas a largo plazo
Reflexiona acerca de que lo que te ha llevado a realizar dichos estudios o actividades, así como qué puedes conseguir una vez los termines. Todo esto potenciará tu motivación y te ayudará a encontrar una razón para continuar.
Una buena opción es dejarlo reflejado en algún lugar, un papel o una pizarra que te sirvan de motivación y puedan ayudarte a recordar para qué estás haciendo este esfuerzo.
11. No procrastinar
La procrastinación es el "arte" de dejar aquello que no nos apetece hacer para otro momento, sustituyéndolo por algo más ligero y que nos apetezca más. Aunque esto suene bien, la realidad es que siempre acabarás postergándolo, así que lo mejor es proponerse hacer y realizarlo cuando aún tengamos energía.
12. Asumir cierto nivel de estrés
Experimentar un mínimo nivel de estrés no es perjudicial, por el contrario este nos ayuda a mantenernos activos y atentos a lo que estemos haciendo.
No obstante, no podemos dejar que este nos embargue. A pesar de que un poco de estrés es bueno para nuestro rendimiento, mucho puede hacer que nos saturemos y que la ansiedad que lo acompaña nos impida concentrarnos y realizar bien nuestro trabajo.
Esperamos te sirvan estos 12 consejos y los puedas poner en práctica, nos leemos en la próxima.
Fuente: Psicología y mente
Con la situación actual que se vive a nivel mundial, la educación en casa se ha convertido en una nueva normalidad que ha afectado a la gran mayoría, todos los niveles académicos han migrado a aulas virtuales y esto ha cambiado la dinámica de estudio pues los espacios de la casa cómo la sala o el comedor se han convertido en los nuevos lugares de estudio, esto no es lo más conveniente.
En otros casos se contaba previamente con un escritorio o una mesa para estudiar en la habitación de los niños o universitarios pero al cambiar la dinámica de solo unas horas para completar tareas a estar la mayor parte del en la misma zona, las necesidades han cambiado, ahora no solo es necesario un espacio, también hay que considerar factores como la iluminación y la organización.
Es importante que haya un espacio designado únicamente para el estudio, así ayudas programando tu cerebro a que solo se concentre en una cosa al estar en esa área, si mezclas espacios como la recámara o la sala con el lugar de estudio se mandan mensajes cruzados lo que hace más difícil la hora de estudiar.
Al elegir el lugar ideal toma en cuenta los siguientes factores:
- Estar alejado lo más posible del ruido
- Tener buena conexión a internet
- Evitar distracciones como ventanas frente al escritorio o televisores
La mejor luz a la hora de estudiar es la luz natural. Si obtener este tipo de iluminación no es posible se puede optar por una alternativa como una lámpara artificial que pueda graduarse en altura e intensidad.
La iluminación adecuada ayuda a mantenerse enfocado y es importante proteger los ojos tras pasar tantas horas expuestos a la luz azul, la mejor opción es una fuente de luz artificial que simule la calidez de la luz natural para poder mantenerla estable sin importar los cambios de luz por la hora, el clima o las estaciones del año.
Los escritorios son la mejor opción porque cuentan con varios espacios de organización. Hay una amplia variedad de estilos y materiales para que no interfiera con la decoración del espacio en el que se instale. A la hora de elegir escritorio hay que tener varios factores en mente como el nivel escolar que se cursa y lo que esto puede significar, desde escritorios con mucho espacio de almacenamiento para papeles hasta escritorios minimalistas en los que solamente se tiene espacio para una computadora, es algo que se tiene que considerar.
Aunque la elección de escritorio es muy importante lo más importante es la silla de trabajo, esta elección igual depende de la edad del estudiante pues para estudiantes lo más recomendable es una silla ergonómica en la que puedan pasar largas horas de estudio cómodamente.
A la hora de migrar los estudios completamente a la casa el material de estudio se multiplica entre cuadernos, trabajos manuales, material de papelería y lo que normalmente viviría en las mochilas como lápices de colores y plumas. Todo este material no puede estar repartido por toda la casa porque genera confusión para todos, tanto para los padres como para el mismo estudiante. Un consejo para evitar este problema es dedicar una repisa o cajones con divisiones para mantener todo en orden.
Igualmente es importante contar con organizadores que ayuden a clasificar el material de estudio, ya sea que se divida por materia, semestre o hasta para poder dividir los materiales en caso de haber más de un estudiante en casa.
El éxito escolar tiene varios factores y uno importante es la motivación del estudiante, es probable que con la situación actual se pierda un poco de esta motivación, afectando el desempeño escolar, una manera de ayudar a la organización mientras se impulsa la motivación es con tableros de corcho, pizarras y notasadhesivas en las que se tenga visualmente frases motivacionales y áreas con las tareas pendientes o los horarios de clase.
Si es posible dedicar una habitación específicamente para un estudio la elección de color es muy importante, hay que evitar colores brillantes y optar por tonos azules o verdes pastel para ayudar a la concentración. Los colores naranja o amarillo ayudan a la motivación y productividad, pero hay que mantenerse alejado de figuras o patrones por que pueden afectar a la concentración. Puedes incorporar estos colores con la decoración o las cortinas.
Nos leemos en la próxima.
Uno de los pilares fundamentales del estudio son los apuntes que tomas en clase, que te servirán para posteriormente crear tu material de estudio (apuntes, esquemas, resúmenes, etc.). Es por ello que es tan importante tomar unos buenos apuntes durante las clases. Ahora, te preguntarás ¿cómo deberías tomar apuntes en clase? Esta semana te compartimos algunos consejos que te ayudarán.
Al tomar apuntes debes usar un lenguaje sencillo.
No intentes utilizar un lenguaje demasiado culto que más adelante tendrás descifrar. Utiliza un lenguaje coloquial en tus notas: conseguirás que te sea más sencillo escribir y entender la información.
No ocupes toda la hoja.
Intenta dejar algún hueco en los lados del papel para poder añadir datos y complementar la información. Ten en cuenta que, durante la clase, el profesor suele hacer referencia a información que ya se ha visto para afianzar conceptos. Si no dejas un lugar para complementar los datos, tus apuntes estarán más desordenados y te costará más entender tus anotaciones.
Utiliza encabezados.
En la parte superior de la hoja pon siempre el nombre de la asignatura, la fecha en la que se impartió la clase, número de página, etc. Todos estos datos te ayudarán a ponerte en situación de un solo vistazo. Aunque al principio te parezca evidente, cuando hayan pasado tres meses de clases agradecerás que estos encabezados te ayuden a ubicarte.
Introduce ejemplos en tus apuntes.
Si durante la clase el profesor pone algún ejemplo, utilízalo. Puede que en ese momento te resulten evidentes, pero suelen ayudar a la hora de comprender la información y, pasado un tiempo, seguro que los agradecerás. Piensa que a veces es más sencillo recordar de forma inversa y, desde un ejemplo, entender el concepto principal.
No dejes de escribir nunca.
Es probable que en ocasiones pierdas el hilo durante la clase. Es normal, pero eso no significa que debes dejar de tomar apuntes. Continúa anotando y deja un hueco para añadir, a posteriori, la información que falta.
Resalta y destaca.
Utiliza diferentes colores, enmarca palabras o frases, subraya enunciados y palabras clave…Ayúdate de fluorescentes, dibujos o diferentes tipos de letra para jerarquizar el tipo de información.
En clase olvídate de la vergüenza.
Levanta la mano, pregunta al profesor, a tu compañero. Dedica un par de minutos a resolver tus dudas al finalizar la clase. Esto te ayudará a aclarar cualquier concepto que no hayas comprendido bien y te será útil para completar y mejorar tus apuntes.
Practica la escucha activa.
Para poder tomar apuntes debes intentar captar el máximo de la información que se expone en clase. Ten esto en cuenta, porque mantener la atención y realizar una escucha activa será determinante para conseguir unos buenos apuntes de clase.
Presta atención a las expresiones introductorias.
Durante el transcurso de la clase es probable que tu profesor repita varias veces expresiones del tipo: lo importante es…, en resumen…, concluyendo…, etc. Este tipo de frases suelen preceder a ideas de gran relevancia.
Observa el tono utilizado por el profesor.
Una de las cosas que deberás tener muy en cuenta es el tono y el volumen que emplea el profesor durante su explicación. Casi todos los ponentes modulan el tono de su exposición para enfatizar los aspectos más importantes del discurso.
Bueno ahora que ya tienes la información, , toma nota y ponla en práctica, esperamos te sean de utilidad estos consejos. Nos leemos en la próxima.
Al consultar cualquier texto especializado o la opinión de las mentes científicas más brillantes, su respuesta es inequívoca: esta ciencia sirve para entender el mundo.
A continuación exponemos algunas situaciones cotidianas tras las cuales se esconden las temidas matemáticas:
Para ir al trabajo, salir con la familia u organizar una escapada de fin de semana hacemos estimaciones de tiempo y espacio. Miramos horarios de transporte y calculamos trayectos y distancias en los mapas. Bueno, los GPS han relegado a los mapas, pero también se sirven de las matemáticas. Igual que los hombres del tiempo para darnos las previsiones meteorológicas que seguimos con atención cuando tenemos planes al aire libre.
Al distribuir el sueldo para cubrir los gastos del mes y ver si nos llega para darnos ese capricho que nos hace tanta ilusión.
Cuando preparamos aquella receta de cocina tan exótica para los amigos y tenemos que pesar todos los ingredientes y calcular proporciones porque somos diez y no dos ni cuatro, que son las medidas estándar.
Si te gusta viajar y te mueves por países con una moneda distinta a la tuya, te toca calcular los cambios y equivalencias entre divisas, las comisiones de los cajeros automáticos y bancos, etc.
¿Eres un freak de los videojuegos o un cinéfilo empedernido? Dale las gracias a las matemáticas, porque sin ellas tendrías que olvidarte de las películas y los videojuegos en 3D.
En el terreno de las nuevas tecnologías, nuestros móviles de última generación, Internet y las búsquedas con el todopoderoso Google son posibles gracias a lenguajes de programación y algoritmos. Si además tienes un blog personal o una página web, más te vale tener nociones matemáticas si quieres optimizarlo más allá y comprender las métricas de tu sitio.
Para terminar, es más que conocido que la música tiene una conexión con las matemáticas, incluso existe un sistema de composición musical basado en la geometría, pero ¿sabías que la mayoría de los deportes contienen también muchos elementos matemáticos?
En sus reglas, estrategias, movimientos, resultados y clasificaciones. El fútbol, sin ir más lejos, utiliza estadísticas para dividir el terreno de juego. Y aunque no seas de los que les gusta sudar, quizás sí que sigues los distintos campeonatos y haces tus quinielas de vez en cuando. La estadística es fundamental para intentar acertar en cualquier juego de azar, igual que para saber si te admitirán en la universidad o en ese curso que hace tiempo que quieres hacer.
Ya ves, las matemáticas lo son todo en nuestra vida y aún podríamos buscar muchos más ejemplos. ¿Se te ocurre alguno? ¡compártelo en comentarios!
Nos leemos en la próxima
Estudiar y trabajar al mismo tiempo es, en gran medida, un problema de administración del tiempo y ahí es donde la mayoría de las personas falla. En pocas palabras, se resume a lo siguiente: hay un millón de «cosas» por hacer. Entre otras, trabajar, estudiar, comer, dormir, tener vida social y romántica, entrenar, utilizar redes sociales, leer, viajar, y la lista puede continuar eternamente.
Cómo verás, muy pocas actividades son vitales, algunas son necesarias y otras, prescindibles. Trabajar, estudiar y dormir se llevarán buena parte de tu jornada, así que procura administrar bien qué haces con el resto del tiempo. Intenta que sean actividades realmente valiosas para ti; tal vez deberás elegir entre hacer un maratón de cuatro horas de tu serie favorita o ver a tus amigos. Lo mejor es que armes una agenda semanal y decidas de antemano cuánto tiempo dedicarás a cada una de las actividades que quieres realizar.
1.- Se realista
Para estudiar y trabajar a la vez debes, ante todo, ser realista. Sufrirás mucho si no lo haces y pensarás que no estás dando todo de ti, aunque lo hagas. No pretendas ser el empleado perfecto, el primero de tu clase y recibirte en tiempo récord. Ten en cuenta que los planes de estudio tienen plazos «ideales», que están muy alejados de la realidad.
Por eso, si trabajas, es inevitable que demores un poco más en concluir tus estudios y no puedas preparar todos los exámenes tan bien como quisieras. En ese sentido, tienes que replantearte tus objetivos, reestablecer qué es el éxito para ti y proponer plazos acordes. Los recursos son limitados, esa es la base de la que partes.
2.- Elige sabiamente
Por otra parte, debes elegir con sabiduría qué estudiar y dónde trabajar. Si necesitas cruzar toda la ciudad para asistir a clases, perderás valiosas horas en llegar hasta allí. No es imposible hacerlo, pero cuando organices tu agenda deberás considerar ese tiempo que inviertes en desplazarte. Una opción interesante es tomar un trabajo freelance o realizar un curso a distancia, que te permitirán hacerlo desde tu casa o cualquier lugar en donde te encuentres.
3.- Aprende a estudiar
Es curioso que en las universidades e institutos enseñen contenidos, pero no cómo incorporarlos de la manera más eficiente. Se trata de un aprendizaje que correrá por tu cuenta si quieres trabajar y estudiar a la vez. Existen decenas de estudios científicos que ofrecen pistas sobre cómo aprender más, en menos tiempo. No pretendemos abundar en el tema, pero algunos consejos son:
Da clases: Según un estudio científico, si te pones en el papel de docente y das clases sobre los temas que estudias, eso mejorará el aprendizaje, tendrás una idea más general de los contenidos y de cómo se relacionan entre sí.
Deja las pantallas: No se puede negar que los dispositivos digitales son más prácticos que el viejo libro impreso. Sin embargo, Kate Garland, profesora de psicología en la Universidad de Leicester, descubrió que estudiar a través de pantallas provoca que los estudiantes demoren más tiempo en aprender. Si bien eventualmente alcanzan a los que leen en papel, deben invertir más tiempo en ello.
Diversifica: Por su parte, Robert Bjork, director del Laboratorio de Aprendizaje y Olvido de la Universidad de California, afirma que es mejor estudiar distintos aspectos de un mismo tema, antes que enfocarse en uno solo.
Abandona el multitasking: Por último, las investigaciones afirman que el multitasking es un mito. El cerebro es incapaz de realizar varias tareas a la vez. En cambio, lo que realmente hace es saltar de una tarea a otra y cada vez, hay un proceso que se detiene y otro que comienza. Eso es poco eficiente.
Si navegas la web encontrarás muchas más investigaciones y artículos sobre cómo estudiar mejor. Te recomendamos que lo hagas y veas cuáles se adaptan a ti. A ningún profesor le interesa cuántas horas has estudiado para un examen, sino que puedas resolverlo satisfactoriamente.
4.- Limita el uso del móvil y redes sociales
Tal vez no lo creas, pero es probable que dediques más tiempo a mirar tu teléfono móvil de lo que sospechas. Las estadísticas señalan que por ejemplo, pasamos 5 horas y 18 minutos de cada día conectados a Internet. De ese tiempo, 1 hora y 39 minutos lo pasamos en las redes sociales. Son más de 11 horas por semana dedicadas a revisar Instagram, Facebook y otras plataformas.
TIP: Existen decenas de apps que te permiten controlar el uso que haces del móvil y las redes sociales. Por ejemplo, Checky, que cuenta cuántas veces has revisado tu móvil en las últimas 24 horas; o Freedom, que bloquea sitios web y aplicaciones para que puedas mantener la atención en lo verdaderamente importante.
5.- Cuida de tu salud
Por último, no debes descuidar tu salud. Mantenerte saludable es importante y no solo porque los médicos lo indican. Considera que si te enfermas, deberás faltar a clases y luego ponerte al día será un verdadero fastidio. Por eso, no te olvides de dormir entre 7 y 8 horas por día, practicar algún deporte para liberar endorfinas, cuidar tu alimentación y prestar atención a tu salud menta
Ahora que has terminado de leer esta guía con 5 tips sobre cómo trabajar y estudiar a la vez, ya puedes decir que has dado el primer paso en el camino de poner tu vida en orden y alcanzar tus objetivos. Nos leemos en la próxima.
Esta semana les compartimos 6 trucos muy sencillos para aprender a estudiar mejor
Esquemas
Todos nos acordábamos de los eternos esquemas que empleábamos para que una lección se nos metiera en la cabeza de una forma sencilla y práctica. Es la manera, con flechas, bullets, destacados y resúmenes que permiten enterarnos más de cada cuestión.
Hacer preguntas y respuestas
Otro truco es hacer preguntas con sus respuestas o soluciones sobre un tema en cuestión. Con ello cada tema se nos queda mucho más en nuestra memoria.
En forma de canción o sintonía
También nos acordamos de cómo de pequeños aprendíamos las multiplicaciones o las tablas de química en forma de canción. Porque si se nos quedan pegadas muchas letras de canciones y melodías, también podemos conseguirlo con otros aprendizajes.
Con 30 hora al día es suficiente
Si especialmente trabajas y estás estudiando, entonces puedes dedicar una media hora al día. Verás que es suficiente para repasar y estudiar de nuevo conceptos que seguramente no te suenan extraños.
Crea un buen ambiente
Necesitamos un lugar para estudiar que esté fuera de distracciones. Para esto lo mejor es una mesa con su buena luz con la que puedas leer y escribir estupendamente. Debes concentrarte para que estos minutos sean realmente fructíferos.
Resúmenes
Además de los esquemas, otras de las cosas que va muy bien es hacer resúmenes de la lección que estás aprendiendo, verás como se te queda mucho más y aprenderás más rápido.
Consejos
- Busca un lugar donde nadie te estorbe cuando estás estudiando
- Mira las diversas técnicas que existen para aprender mejor
- Bájate vídeos y otros recursos con el fin de que sea mucho más dinámico
- No dejes para última hora o cuando estés muy cansado el estudio porque perderás el tiempo
- Haz esquemas, resúmenes, usa rotuladores y otros para resaltar lo que es realmente importante.
- El estudio ha cambiado ahora bastante y hay diversidad de recursos online que permiten no aburrirnos más allá de aprender a través de la lectura.
Esperamos que estos trucos les puedan servir y aplicar a la hora de estudiar, nos leemos en la próxima.
Asistir a algunas clases de idiomas no es suficiente para dominar un idioma. Estudiar (y dominar) un idioma extranjero requiere esfuerzo, persistencia y paciencia. Pero, si concentras tus energías de forma inteligente y haces algunos cambios en tus hábitos, puedes aprovechar el tiempo de clase para perfeccionar el idioma mucho más rápido.
Estos son nuestros consejos, cuya eficacia está demostrada, para optimizar tu aprendizaje en el salón de clases:
1.- USA TUS LISTAS DE VOCABULARIO CON CREATIVIDAD
Mientras estás pensativo en la clase, puede que pienses que nunca te olvidarás de las palabras nuevas que oyes. Por desgracia, suelen ser tantas que es imposible retenerlas confiando solamente en la memoria. Escríbelas. El acto de escribir algo consolida el aprendizaje en nuestra mente y hacer listas de palabras es una estupenda manera de practicar. Pero, ¿sabes qué es todavía mejor? ¡Usar esas listas!
Para hacer que tu lista de vocabulario sea útil, intenta crear el hábito de clasificar las palabras nuevas y vincularlas a sus significados; una práctica que da a tu cerebro una razón para procesar cada una de ellas. Para empezar, puedes usar alguna de estas técnicas para crear listas ¡o combinarlas todas!
Divide la página en tres columnas; para la palabra, su categoría (si se trata de un sustantivo, verbo, preposición, etc.), y su definición. Según escuches palabras nuevas, escríbelas en la lista. Por ejemplo:
«surgeon», «sustantivo», «un médico que realiza operaciones».
Cubre las columnas cuando lo revises para comprobar tus conocimientos. Codifica por colores las palabras nuevas según su uso, por ejemplo: categoría, tema (viajes, trabajo, comida) o uso lingüístico (jerga, discurso formal/informal). El uso de colores te permitirá encontrar las palabras relacionadas con rapidez y te ayudará a autoevaluarte.
Memorízalas mejor incluyendo un ejemplo de la palabra en contexto. ¿El profesor la usó en una frase o hizo un dibujo en el pizarrón para que la memorizarás? Si es así, cópialo. El uso de la palabra en contexto evitará que desaparezca de tu mente cuando salgas de clase.
2.- EVITA A LOS AMIGOS QUE HABLAN TU IDIOMA
Aunque te hayas apuntado a clases con un amigo, si quieres aprender tendrás que resistir la tentación de ponerte con ellos en clase. ¿Por qué? Cuando trabajas con una persona que habla tu lengua materna, no te pones a prueba y en una situación difícil tendrás la tentación de usar tu propio idioma. Por otro lado, ser valiente y conectar con alguien nuevo y diferente –con quien no puedes conversar– te obliga a trabajar más duro para entender y ser entendido en tu nuevo idioma. Y, en realidad, ¿no es para eso para lo que estás en clase?
3.- HABLA, HABLA Y HABLA
Ahora bien, no estamos diciendo que tengas que ser ese estudiante, el que interrumpe, habla sin parar, y toma el control de la lección. Eso es no ser generoso con el tiempo de tus compañeros. Sin embargo, si te niegas a interactuar, no vas a hacer ningún favor a tu aprendizaje. Recuerda que el profesor está ahí para ayudarte: si tienes preguntas, dudas o consultas, ¡habla! Articular el problema en voz alta (sobre todo en una lengua extranjera) es una excelente práctica oral en sí misma y a menudo te ayuda a ver la solución antes de que te la den.
Cuando aprendemos un nuevo idioma, no mejoramos consumiéndonos en nuestras dudas, sino resolviéndolas. Y, ¿quién sabe? Tal vez alguien más de la clase tenga la misma pregunta y se beneficie también de la respuesta del profesor.
4.- SE CONSTANTE
Ya se sabe lo que pasa. Te apuntas a clases de chino mandarín, turco, alemán o francés con el entusiasmo de un niño el primer día de las vacaciones de verano. Las dos primeras clases son geniales, pero después pasan «cosas». El trabajo se hace duro. Los amigos vienen de visita. No oyes la alarma y te quedas dormido. Y, al final, tu reluciente nuevo objetivo de aprender un nuevo idioma se llena de polvo.
Muchos estudiantes empiezan deseosos de aprender y, después de un par de clases, desaparecen de la faz de la tierra. El asunto es que, aunque uno piensa que no va a ser de esos, la mayoría de los estudiantes no llegan al final de los estudios. ¡No dejes que esto te suceda! ¿Cómo te puedes motivar para asistir a clase de forma constante? Intenta esto:
Recuérdate por qué has elegido estudiar. Pega citas inspiradoras en tu computadora o en un espejo, habla de tus objetivos con tus familiares y amigos, o imagínate a ti mismo –y lo feliz que estarás– una vez que hayas conseguido tu objetivo.
Sumérgete en la cultura del idioma que hayas escogido. Come su comida, ve películas, lee sobre el país o los países donde se habla, y busca artículos de noticias relativos a asuntos de actualidad de esos países.
Nos leemos en la próxima
Los exámenes (ya sean en modalidad presencial o en línea) son fuente de estrés y frustración para muchos estudiantes, si les pasa asi es completamente normal, por esto esa semana les traemos una serie de consejos para ayudarlos a sobrellevar esas semanas de la mejor manera posible.
1.- Actitudes saludables
El primer consejo para sobrellevar mejor la época de exámenes tiene que ver con algo cotidiano que parece olvidarse con el estrés. Hay que dormir lo suficiente (8 horas diarias). No olvidemos que durante las horas de sueño los conocimientos se van asentando, además si no estamos descansados nos será mucho más difícil concentrarnos.
También hay que comer de manera equilibrada y realizar ejercicio. Una buena alimentación mejora el rendimiento.
2.- No a la distracciones
Los móviles y las redes sociales son las principales fuentes de distracción hoy en día para los jóvenes. En época de exámenes hay que intentar centrarnos en el estudio y dejar a un lado este tipo de distracciones. Para esto es muy útil la técnica ABC, es decir, A para Awareness que trata de identificar y tener conciencia sobre la distracción (cualquiera que esta fuera), B para Breathing o control de la respiración para poder tomar un momento y reflexionar sobre lo que estamos haciendo y C para Choosing Mindfully, la capacidad de elegir qué hacer con esa distracción.
3.- Descansos regulares
Cuando estamos saturados la concentración se pierde y sentimos como si no avanzáramos. En lugar de seguir forzando para memorizar conceptos, lo mejor es tomarnos pequeños descansos a lo largo del día. Pueden ser descansos programados, por ejemplo, cada “x” número de temas que estudies o a determinadas horas del día. Puedes aprovecharlos para hacer un poco de deporte y desconectarte, darte un baño relajante… También pueden ser descansos de 10 minutos en los que simplemente te sientes a pensar en otras cosas.
4.- Un lugar adecuado
Hay entornos que nos rodean de distracciones y empeoran el rendimiento, por ejemplo estudiar en la sala con el sofá, el celular… Lo mejor es un lugar tranquilo, luminoso y silencioso y con el material necesario (libreta, computadora, plumas, notas…) para no tener que levantarse todo el rato.
5.- Emplear los apuntes propios
Puede parecer algo irrelevante, todos hemos estudiado de apuntes de compañeros alguna vez. Sin embargo, cada uno tiene sus técnicas de memorización y esto se ve reflejado en la manera de redactar los apuntes, por ejemplo, hay personas que lo esquematizan todo y sus apuntes consisten en listas enumeradas; otras, en cambio, prefieren estudiar de textos separados solo por párrafos y sus apuntes son como un libro de texto. Ninguna forma es incorrecta, pero puede no ser la tuya. Además, mientras se realizan los apuntes se van memorizando pequeñas dosis de información y surgen dudas que se resuelven con anotaciones personales.
6.- Planificar el estudio
Una vez tenemos el calendario de exámenes podemos realizar un plan de estudio personalizado donde anotaremos qué vamos a hacer día a día. Es importante ser realistas a la hora de hacerlos para que sean objetivos factibles y no frustarnos al ver que no llegamos a lo qué nos habíamos propuesto. Recuerda la importancia de los descansos y no olvides que los días tienen solo 24 horas.
A la hora de planificarse también hay que tener en cuenta cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles para saber a qué necesitaremos dedicarle más tiempo.
Esperamos les hayan servido estos 6 consejos para sobrellevar mejor la época de exámenes, nos leemos en la próxima.
Continuamente nos encontramos ante la necesidad de recordar y el no poder hacerlo de forma efectiva es algo que a muchos nos preocupa, ya que puede afectar nuestra vida académica, laboral y personal.
Muchos recurrimos a técnicas personales para procurar hacerlo, sin embargo, cabe la interrogante sobre ¿cómo podemos memorizar más rápido? Y es que memorizar es una de las habilidades más importantes para nosotros y forma parte de nuestras habilidades cognitivas.
Cada persona es única y por consiguiente su proceso de memorizar también lo es. En otro orden de ideas, la memoria de cada persona es un proceso único y personal. Constantemente recurrimos a diversos elementos que nos ayudan a grabar en nuestro cerebro cosas que debemos recordar.
Sin embargo, a lo largo de la historia de la humanidad, este arte puede ser tan congénito como el simple hecho de hablar o caminar. Y para unos puede resultar difícil, mientras que para otros puede ser innato.
Aquí te presentamos 5 técnicas que te ayudarán en esto.
1.- Repite la información en voz alta
Si estas leyendo, repítelo en voz alta, esto hará que tu cerebro exteriorice tus pensamientos dándole forma a las palabras. De este modo resultará mucho más sencillo recordar.
Los conocimientos se grabarán mejor en tu cerebro al recibir la información por dos vías, la visual y la auditiva.
2.- Aplica la técnica del Chunking
Esta técnica consiste en memorizar en pequeños grupos o unidades de informaciones complejas. Pues, dividiendo en pequeñas partes o por categorías lo que se debe memorizar, resulta más fácil recordarlo.
3.- La técnica del encadenamiento
Esta es aplicable cuando tienes que memorizar una serie de elementos diferentes que no tienen relación entre sí.
La utilizas al formar una frase o concepto donde crees una oración compuesta de los aspectos que debes recordar. De modo tal, que al memorizar la idea puedas retener cada uno de los conceptos.
4.- Asocia lo nuevo con lo viejo
Relacionar la idea nueva con algo que hayas aprendido antes o hacer analogías te ayuda a recordar un concepto reciente que desees retener.
Si acabas de aprender algo y lo asocias con aquello que ya sabias, en el momento que olvides la información nueva podrás evocarla con facilidad, gracias a la asociación que previa que hiciste.
5.- Usa nemotécnica
Esta técnica consiste en realizar acrónimos o usar una palabra elegante para denominar algo. Es decir, formar una palabra con las iniciales o primeras silabas del material a memorizar.
Ya que es muy útil recordar palabras por medio de la sustitución de un término que resulte más cómodo.
Finalmente enseña y aplica, es aconsejable que si estás estudiando un tema bastante complejo y que debes dominar a la perfección pongas en práctica lo que has aprendido, de esta manera podrás consolidar los nuevos conceptos y teorías.
Recuerda que la mejor forma de aprender es enseñándolo, y este es el método más antiguo que hay. Pues, el 90% lo aprendemos cuando utilizamos esos conocimientos inmediatamente o le enseñamos a otros. Nos leemos en la próxima.
Fuente: Emprende joven
¿No entiendes lo que lees? Evita ese problema, te damos algunos consejos para mejorar tu comprensión de lectura.
Leer es un hábito que debemos adquirir todos, ya que trae muchos beneficios. Además al ingresar a la universidad nos veremos obligados a leer gran cantidad de información, la cual nos ayudará a entender algunos temas de las asignaturas. Debes estar preparado para ese momento.
Es necesario tener velocidad en la lectura, pero también es indispensable que la comprendas. Te damos algunos consejos para mejorar tu comprensión de lectura.
Lee
Leer constantemente es importantísimo. Debes practicar para que poco a poco mejores la comprensión. Te recomendamos que leas temas que te interesen, así no te aburres y terminar el libro.
Lenguaje
Comienza a leer textos sencillos con un vocabulario coloquial, luego lee texto más especializado. Alterna la complejidad del lenguaje. De esta manera aumentarás tu vocabulario y te acostumbrarás a diferentes textos.
Notas
Algunos libros son muy complejos, ya sea por la cantidad de personajes o datos importantes que necesitas recordar para continuar leyendo. Es recomendable que hagas algunas anotaciones, así podrás repasar los hechos que ya leíste.
Lee despacio
Para mejorar tu comprensión lectora, debes leer despacio cada línea. Así te sentirás obligado a entender oración por oración.
Pausas
Haz una pausa cada párrafo, para continuar tu lectura. Analiza lo leído para asegurarte que lo entendiste.
Tranquilidad
Es necesario que leas en un lugar tranquilo para que puedas concentrarte. Toda tu atención debe estar en la lectura. Lee en silencio y sentado, disfruta lo que lees así es más fácil comprenderla.
Preguntas
Cuando termines de leer, debes realizarte preguntas sobre el entorno del texto. La idea es que recuerdes lo sucedido. Así podrás darte cuenta si la comprendiste.
Diccionario
Es importante tener un diccionario cada vez que leamos. Algunas veces no conoceremos el significado de algunas palabras, por esa razón no podremos interpretar la lectura de manera correcta. El diccionario te ayudará a saber el significado y además aprenderás nuevas palabras.
Poco a poco y con la práctica comprenderás todos los textos a la perfección. Luego de lograr comprenderlos, debes mejorar la velocidad de tu lectura. De esta manera podrás leer cualquier libro sin ningún problema. ¡Disfruta el hábito de la lectura!
Administración, medicina, derecho, contabilidad… Tantas carreras profesionales, pero ¿no sabes cuál elegir? Para tomar la decisión correcta, es necesario que tengas claro cuál es tu vocación, tus intereses, tus habilidades y cuáles son tus perspectivas de desarrollo laboral que esperas.
La elección de tu carrera es una decisión muy importante que tienes que meditar, por ello necesitas de tiempo y dedicación.
Comencemos por definir el concepto habilidad: una aptitud natural que desarrolla el ser humano para desempeñar alguna actividad de una manera eficiente.
Por otro lado, la vocación es la inclinación de cada uno hacia alguna profesión u oficio de acuerdo a nuestras habilidades o destrezas. La vocación no es algo natural, es algo que vamos adquiriendo con la experiencia y se basa en nuestros gustos, intereses, aptitudes y cómo los desarrollemos. Es un proceso de aprendizaje que tenemos a lo largo de nuestra vida.
Las habilidades vocacionales se dividen en diferentes tipos de acuerdo a la profesión u oficio a la que nos dediquemos, las más representativas son:
Habilidades técnicas. Aquellas que por lo general su enseñanza es simple, no se basan en conceptos o teorías académicas, sino más bien se aprenden y perfeccionan en el puesto de trabajo. Por ejemplo, la persona que cambia los neumáticos de un automóvil no estudió una carrera profesional pero perfecciona esa actividad con la práctica.
Tenemos también las habilidades sociales, que se basan en las relaciones interpersonales, tratar con clientes y la interacción con el público. Las personas con este dominio de habilidad les es fácil resolver problemas, dirigir un grupo en equipo, motivar a sus compañeros de trabajo y ser un ejemplo para el resto. Muchas habilidades sociales no se aprenden en un entorno profesional y se desarrollan a través de relaciones mucho antes de la educación formal.
Dentro de la orientación educativa los alumnos reciben ayuda a través de los profesores para lograr un mejor conocimiento de sí mismos en cuanto a habilidades y aptitudes con información sobre las alternativas que se presentan durante sus estudios.
La orientación educativa también le da una perspectiva más personal al profesor, en cuestiones vinculadas a la salud laboral y la carrera profesional, lo cual les ayudará a la hora de tratar esos aspectos que tienen una incidencia directa en los alumnos.
Existen diferentes herramientas como los test vocacionales, los cuales se encargan de evaluar tus intereses y habilidades vocacionales en todas aquellas actividades y campos de la vida laboral tales como: artístico, biológico, humanista, mecánico, comercial, letrado, ecológico, social, geográfico, matemático, etc. También te ayudan a evaluar tu perfil personal, es decir en base a esos resultados, los campos en los que mejor te desempeñarías.
Si aún decides qué es lo que quieres estudiar, tener en mente estos consejos y esta información te ayudará a despejar y tener más claro el panorama de esta decisión que sin duda alguna forjará tú futuro y vida profesional.
Recuerda que la elección de tu carrera no es una decisión que se toma a la ligera, es un proceso que reflejará tus expectativas vocacionales y laborales para llegar al éxito; es una decisión para toda la vida.
Fuente: www.utel.edu.mx
¿Qué quiero cambiar?, ¿hacia donde voy? ¿cómo puedo mejorar mis hábitos de vida?
Estas son algunas de las preguntas que surgen cada año en nuestra mente y que nos motivan a hacer una lista de propósitos que simbolice un nuevo comienzo.
Hacer ejercicio, aprender un nuevo idioma, viajar, ahorrar, comprar algo que queremos, estudiar más, son algunas de las metas con las que solemos empezar cada año, pero ¿qué tanto las cumplimos? Lamentablemente, con el pasar de los meses sucumbimos ante los obstáculos, y todo lo que queríamos se queda en simples intenciones.
No es extraño entonces que muchos de estos propósitos se repitan una y otra vez y que cada año pronunciemos victoriosas ¡Esta vez sí!
Para que esto no siga ocurriendo y puedas cumplir todo lo que te propones, te damos algunos consejos que te ayudarán a planear mejor tus objetivos de año nuevo.
1. Tómate tu tiempo
No esperes hasta el año nuevo para reflexionar sobre lo que quieres. Es importante que los cambios que decidas hacer en tu vida no dependan de otros, encuentra la motivación en ti mismo y evita las presiones externas. Busca un espacio de soledad para pensar y escribir tus propósitos.
2. Elige objetivos alcanzables y medibles
Ser realista es la clave para que tu lista de propósitos no quede en el olvido. Si quieres empezar a ahorrar no pretendas guardar el 30% de tus ingresos, empieza con un 5% o 10% y ve aumentando poco a poco, lo mismo aplica para el ejercicio, si nunca has hecho deporte no pienses en entrenar cuatro veces a la semana porque pronto perderás el entusiasmo.
3. Sé específico y coherente
Hacer ejercicio es un propósito válido pero vago. Asigna tareas o acciones para cada objetivo que te permitan medir los resultados. Por ejemplo, ‘hacer ejercicio dos veces a la semana’ o ‘estudiar todos los días una hora’, así puedes tener un registro de tus actividades y tomar acciones de mejora cuando te estes desviando de la meta.
4. Conoce tus limitaciones
Si tu voluntad no es lo suficientemente fuerte, evita presionarte a hacer cosas que no deseas, busca algo que realmente te motive y recompensa tus logros. Comparte con tus amigos y familiares tus metas, ellos pueden recordártelas y motivarte a alcanzarlas.
5. Realiza seguimiento de tus resultados
Una de las razones por las que nuestra lista de propósitos fracasa es porque sólo volvemos a pensar en ella a final de año. Establece tiempos de cumplimiento para cada objetivo y revisa los avances de tu lista cada dos o tres meses.
Si tu lista de propósitos se convierte en una camisa de fuerza, es mejor que replantees tus objetivos y repitas el ejercicio de forma más consciente, teniendo en cuenta estos consejos.
Esperamos estos 5 consejos los puedas llevar a la práctica y así poder cumplir tus propósitos, nos leemos el próximo año, felicidades.
Tomar clase en línea puede ser desgastante, tanto o más que una jornada de estudio presencial. Estos consejos le ayudarán a disminuir el agotamiento mientras estudia desde casa.
Me distraigo con facilidad”, “me da pereza”, “necesito estar en un aula” y “no sé cuándo tomar pausas” estos son algunos de los problemas comunes de los estudiantes que se enfrentan a cursos en línea. Situaciones como la cuarentena por COVID-19 complican el estado anímico y físico de los alumnos aún más, puesto que al estrés académico se le añade el estrés del encierro y la posibilidad de contagio.
“Todos los que estábamos acostumbrados a la presencialidad (a tener horarios determinados y una rutina) hemos tenido que cambiar abruptamente a la virtualidad, que implica estar horas sentados frente a un computador”, afortunadamente, existen muchas formas de mitigar estos problemas y sobrellevar la coyuntura.
Asegura tu bienestar
“Es más fatigante estar frente a un computador que permanecer en la presencialidad”. Esto se debe a que la pantalla pude cansar la vista, los alumnos tienden a asumir posturas corporales inadecuadas, muchos aparatos están hechos sin ergonomía, la ansiedad puede inhibir el impulso de hidratarse o levantarse de cuando en cuando y los movimientos monótonos, como escribir en el teclado o presionar el mouse, provocan estrés muscular.
En primer lugar, es importante reposar periódicamente los ojos, ya que esto evita que se resequen y sirve para relajar los músculos de la visión. Es recomendable conseguir un buen monitor y ajustar la configuración de la computadora. También se debe parpadear y alejar la vista de la pantalla con regularidad.
En lo que respecta a la postura y la ergonomía, se recomienda conseguir una silla ajustable y creada especialmente para no esforzar las partes del torso, especialmente la espalda. Además, no todas las computadoras son ideales a la hora de trabajar cómodamente. Idealmente, la pantalla debería estar a la altura de sus ojos, inclinada adelante o hacia atrás si lo necesita, y el teclado debería estar colocado de tal manera que usted pueda descansar los antebrazos sobre la superficie de trabajo, sea un escritorio o una mesa.
En el caso de los portátiles, que en la mayoría de los casos sólo permiten o un teclado sobre la mesa o una pantalla a la altura de la vista, se sugiere utilizar una base que permita elevar la pantalla hasta la altura de la vista y conseguir un teclado extra que funcione por puerto USB y un ratón independiente. Así, todos los elementos de trabajo estarán justo en la posición más ergonómica posible.
Para disipar el estrés y la ansiedad, los métodos más eficaces son regular los factores ambientales de la zona de trabajo, las pausas activas, la correcta hidratación y un buen descanso. Lo ideal es tomar un vaso de agua cada 20 o 25 minutos (lo cual equivaldría a unos 2 o 3 litros a lo largo del día), tener un lugar de estudio fijo, fresco y bien aireado; hacer estiramientos (particularmente del cuello, las muñecas, los brazos, la espalda y las piernas) y dormir al menos siete horas completas.
Todos esos factores contribuirán a mejorar la concentración y a evitar la aparente necesidad de distraerse. En cuanto a la salud mental específicamente, lo mejor que puede hacer es evitar aislarse y dedicar el ocio a sus proyectos personales. Comunicarse con sus amigos y familiares es una forma de evitar la soledad durante la pandemia, emplear el tiempo en temas que le apasionan es un modo eficaz de mantener un buen ánimo y la mente ocupada.
Nos leemos en la próxima
La pandemia ha generado diversos cambios en el mundo educativo, desde la movilidad del aprendizaje, hasta la gestión de los contenidos pedagógicos. En este escenario, buscando métodos para garantizar el proseguimiento de las clases, diferentes instituciones están investigando sobre las ventajas de la enseñanza híbrida.
En la práctica, tal metodología consiste en la unión de la educación a distancia y el proceso presencial. O sea, el alumno puede estar en sus clases y realizar actividades mediante el Internet, sin embargo, aún tiene algunos encuentros presenciales, ya sea para evaluaciones, pasantías o grupos de orientaciones.
Pese a que la movilidad haya crecido en los últimos años, la enseñanza híbrida ganó más espacio con la pandemia y la flexibilización de la cuarentena.
La principal razón para tanto fue la necesidad de las instituciones en proveer a los estudiantes no solamente un aprendizaje de calidad, como también seguridad ante esta crisis de salud.
Por otro lado, esta estructura de enseñanza también atiende a las expectativas de los alumnos, ya que viabiliza toda la flexibilidad y movilidad para adecuarse a la rutina de estos estudiantes. Pero, al fin de cuentas, ¿cuáles son las ventajas de la enseñanza híbrida y cómo puede esta opción auxiliar las Instituciones de educación en el retorno progresivo de las clases? Para ayudarle a contestar estas preguntas, les compartimos 6 beneficios de esta modalidad.
1- Promueve autonomía a los alumnos
Una de las razones en adoptar esta metodología es el hecho de que promueva más autonomía a los alumnos. Esto pasa porque en la aula de clases tradicional, los maestros son responsables por ministrar las asignaturas.
Sin embargo, en la enseñanza híbrida pasa exactamente lo contrario. A pesar de que los maestros aún preparen las clases según la planificación pedagógica, cabe a los estudiantes que accedan estos contenidos y que sigan el flujo del curso, conforme tiempo y dedicación invertidos.
2- Amplifica el rendimiento de las clases y contenidos
Complementando el tópico anterior, un plan híbrido muy bien empleado y seguido amplifica el rendimiento del alumno en los materiales y su asimilación de los contenidos.
De manera general, todos los recursos disponibles son adaptables para la modalidad de aprendizaje y facilita el proceso de enseñanza, proveyendo, incluso, una mejor experiencia al estudiante.
3- Optimiza el tiempo del maestro
Otras ventajas de la enseñanza híbrida están en la planificación de los maestros. Con un flujo de contenidos optimizado y mejor adecuación de los alumnos, los maestros pueden dedicar tiempo en actividades que son imprescindibles, con el acompañamiento de estos estudiantes y una retroalimentación constante.
Encima, incluso el período estipulado para corrección de actividades o evaluaciones pueden ser mejorados mediante una plataforma de aprendizaje.
4- Aumenta la interacción de los alumnos y reduce la evasión
El momento actual, sin dudas, ha dificultado la permanencia de los alumnos en el curso, ya que muchos estudiantes han perdido sus empleos debido a la pandemia.
Sin embargo, otros factores pueden generar cancelaciones de matrículas, como la falta de adecuación del alumno en las asignaturas.
En este sentido, la metodología híbrida, por amplificar la experiencia de los estudiantes, es capaz de aumentar la interacción de estos usuarios con los contenidos y así reducir la evasión.
5- Prepara la Institución de Enseñanza Superior para el futuro
Entre las principales ventajas de la enseñanza híbrida, tiene destaque la preparación de la Institución de Enseñanza para atender a las modalidades de aprendizaje y a las tendencias del mercado.
Una encuesta realizada por Pearson ha constatado que el 80% de los encuestados creen que la enseñanza online será más común en un futuro muy cercano.
Por lo mismo, cuanto más recursos tiene una institución, mejor será su desarrollo en respuesta al momento actual y más sostenimiento tendrá para proyecciones de crecimiento.
6- Permite la adecuación de varias metodologías de aprendizaje
Por fin, una de las ventajas de la enseñanza híbrida es la posibilidad de emplear diferentes metodologías activas, como la gamificación, caminos de aprendizaje, enseñanza basada en competencias y aulas de clase invertidas.
Además, es posible personalizar completamente la plataforma y los contenidos presentados según el perfil de los alumnos y sus dificultades.
¡Nos leemos en la próxima!
Fuente: www.d2l.com/es/blog
Estos son algunos trucos psicológicos para ayudarte a valorar tus métodos de estudio y aquí puedes leer una serie de consejos para estudiar de forma eficiente para optimizar el tiempo y el esfuerzo que le dedicas a tu aprendizaje.
Si las aplicas a tu rutina durante el curso, es altamente probable que tus calificaciones académicas suban notablemente
1. Corta el tiempo de estudio en trocitos
Es mejor controlar los ratos que le dedicamos al estudio poniendo un límite de tiempo más bien bajo para cada sesión. Lo ideal es hacer que los ratos de estudio no superen los 30 minutos, ya que mostramos bastante más facilidad para asimilar información que nos llega en ráfagas cortas y repetidas que en una sola que sea larga y tediosa.
2. Crea una rutina de estudio
Proponerse un horario de estudio y seguirlo no sirve sólo para ofrecer una imagen de madurez y pulcritud, ya que tiene efectos notables sobre el rendimiento de estudio. Abordar el aprendizaje de manera desorganizada es una manera de terminar estudiando a altas horas de la noche, cuando el sueño y el cansancio hacen mella en nuestra capacidad de concentrarnos.
3. Crea notas-resumen en hojas individuales
No confíes demasiado en la técnica de subrayar textos. El hecho de subrayar no ayuda a memorizar el texto si no se repasa varias veces, y de todos modos ceñirse a la memorización de las frases que tienen una línea debajo nos mantiene anclados a la manera en la que la información queda distribuida en el texto original.
4. Mantén alejadas las distracciones
En tu lista negra deben estar Facebook, el teléfono móvil y la televisión, pero puedes incluir otros elementos propios de tu día a día y hacer lo posible por aislarte de todos ellos durante los ratos de estudio.
5. Prepara tu material de estudio antes que nada
Tener preparado todo lo que necesitas hará que no te levantes para ir a buscar cosas y, por lo tanto te distraigas. Además, asociar este conjunto de objetos al estudio hará que, cada vez que lo veas, entres en la dinámica de estudiar con facilidad.
6. Proponte (al menos) una unidad de estudio para cada sesión
Fija un tema a estudiar y estúdielo. Organizar información relacionada entre sí por el hecho de permanecer a un tema o categoría de cualquier clase es mucho más fácil que estudiar piezas de información dispersas y desordenadas.
7. Huye de la memorización literal
Haz tuya la información que contienen los textos. Relaciónala con episodios de tu vida, reformúlala con tus propias palabras y usa ejemplos que conoces. De esa forma lograrás alcanzar el aprendizaje significativo que necesitas.
8. Huye de la memorización lineal
Piensa, sobre todo, en similitudes y diferencias entre conceptos, piezas de información que en los textos que te has estudiado no aparecen muy conectados pero que podrían estarlo en ciertas preguntas de examen, por ejemplo.
9. Practica constantemente
Si tienes la posibilidad, evalúate con exámenes o cuestionarios acerca del tema que estudias. Esto puede parecer una pérdida de tiempo si crees que el tiempo bien invertido sólo puede ser dedicado a “empaparse” de la información a estudiar, pero no lo es en absoluto, ya que te ayudará a detectar fallos y además te servirá para medir tu progreso y, por lo tanto, a mantener alta la motivación, lo cual también repercutirá positivamente en tu rendimiento.
10. Explícale la lección a otra persona
Esto es literal. El hecho de explicar en tus propias palabras lo que has aprendido es posiblemente el consejo para estudiar más valioso, ya que te aportará dos grandes beneficios. Por un lado, reformular la lección es una manera de repasar mentalmente lo que has estudiado, por lo que el tiempo que le dediques a esto servirá para asimilar mejor lo que habías estudiado antes.
Por otro lado, te servirá para autoevaluarte, detectar puntos que creías aprendidos pero que en momentos clave te dan problemas, y te ofrecen una imagen bastante fiel de tus progresos.
Fuente textual: Arturo Torres – Psicólogo. Master Of The Sky
Debido a la pandemia por COVID-19, desde hace año y medio la vida estudiantil dio un giro de 180° grados. Las clases online se convirtieron en la mejor solución para continuar con la formación académica de miles de estudiantes de todo el mundo. Sin embargo, sabemos que es difícil adaptarse a este nuevo sistema educativo al que muy pocos estaban acostumbrados por eso te traemos algunos tips para tomar clases en línea y no pierdas en el intento.
A continuación te compartimos algunos tips para que aproveches al máximo tus clases online en tiempo real:
Busca el lugar ideal
Y no, no estamos hablando de tomar las clases en línea desde la comodidad de tu cama. Busca un lugar cómodo e iluminado en el cual puedas concentrarte y tomar tu clase. La mejor idea es designar un área, sea desde un escritorio hasta una habitación, para que se convierta en tu área productiva.
Mantén esta zona con sólo lo esencial para evitar distracciones y mandar la señal correcta a tu cerebro cada que estés ahí: “¡hora de poner atención!”
Buena conexión a internet
Para que no surja ningún tipo de complicación este es uno de los tips para tomar clases en línea más importantes, ya que es imprescindible contar con una buena conexión Wi-Fi. Antes de comenzar, asegúrate que el router, los cables y conectores funcionen de forma correcta. En el caso de que no puedas navegar en internet, es recomendable conectarte con un cable ethernet, reiniciar el router o, si todo falla, reportarlo al servicio técnico.
En caso de tener que compartir señal con muchas personas, la organización será fundamental: procuren armar un horario para que no se sature la red durante tus clases. El apoyo de tu familia y/o amigos puede hacer toda la diferencia.
Dile adiós a las distracciones
Muchos estudiantes dicen ser buenos en llevar a cabo más de una actividad a la vez. Sin embargo, para las clases en línea, ser multitask no aplica. Desde el momento en el que empiece tu clase online es mejor que pongas atención y le digas adiós a tu celular, aunque sea por un rato.
De igual manera, ten cuidado con distracciones como:
- Navegar en redes sociales
- Estar con familia o amigos en horarios de clases
- Escuchar música que te desconcentre
- Tomar clase desde el celular en sitios públicos como plazas o parques
Participa durante la clase online
La nueva modalidad en línea cuenta con grandes ventajas y algunas desventajas. Una de ellas, aparentemente, es la disminución de la participación activa de los estudiantes en las clases virtuales. Sin embargo, el utilizar herramientas tecnológicas para las clases le permite a los profesores interactuar y motivar a sus alumnos para que las clases se vuelvan más dinámicas y menos tediosas ¡Anímate a participar!
¡No tengas miedo de activar tu cámara!
Ya sea por pena o incomodidad, a algunos estudiantes les cuesta trabajo mantener su cámara prendida durante la clase en línea. Sin embargo, tomar clases con cámaras encendidas es recomendable en muchos aspectos:
- Te motiva a seguir una rutina en la que puedas levantarte temprano y arreglarte para tu clase. El simple hecho de cambiarte de ropa y prestar atención a tu aspecto puede hacer toda la diferencia en tu ánimo del día
- Tener el estímulo visual de las cámaras vuelve las clases más interesantes y te ayuda a permanecer concentrado en lo que está pasando en tu aula virtual
De igual manera, saber que estás siendo visto, sirve como motivación para no distraerte con el celular y prestar atención
¿Tienes otros tips para tomar clases en línea que te hayan servido durante las clases online?
Compártelos con nosotros en los comentarios y ayudemos a que este cambio sea más fácil para todos.
Es muy común que los estudiantes se queden despiertos hasta altas horas de la noche para terminar un trabajo práctico, para preparar un examen o simplemente para llevar al día sus materias. Pero a veces ocurre que los horarios se invierten, el día se convierte en noche y la noche en día. Esto, sumado a la ansiedad y el estrés que producen las instancias límite de aprobación, puede ocasionar que cuando uno quiera dormir, no pueda.
El insomnio afecta a mucha gente en el mundo, no sólo a los estudiantes. Pero es en ellos donde las principales causas son el estrés, el cambio de horarios y el consumo de bebidas estimulantes antes de dormir, además por supuesto del confinamiento social debido al Covid-19
Te dejamos algunas sugerencias para ganarle al insomnio:
- Evitar las bebidas estimulantes.
El café y cualquier otra bebida que contenga cafeína, como los energizantes, estimulan el sistema nervioso por horas. Evita su consumo al menos tres horas antes de ir a dormir.
- Cenar horas antes de ir a dormir.
Para que el cuerpo pueda hacer la digestión lo mejor es que la última comida del día se tome un par de horas antes de ir a dormir.
- Hacer actividad física.
Éste es el mejor consejo que se puede seguir. Con tan solo caminar un poco todos los días, las piernas se sentirán tan pesadas a la noche que lo único que va a querer hacer el cuerpo será dormir. De igual forma, nunca hay que hacer actividad física antes de dormir.
- Evitar la siesta.
Porque en ese caso, lo que no se duerme de noche, se termina durmiendo en la tarde. Si se toma una siesta, lo mejor es que sea lo más corta posible (no más de 30 minutos).
- Cortar el ciclo de horario invertido.
Si el horario de sueño que se lleva es de 5:00 AM a 1:00 PM, lo mejor va a ser interrumpir ese ciclo. Así que la próxima vez conviene acostarse a la misma hora pero levantarte a las 9:00 AM. Sí, se sentirá cansancio y se tendrá sueño, pero esa misma noche el sueño será profundo.
- Rutina de horarios.
Hay que intentar, por más difícil que sea, mantener una rutina de horarios que incluya la mañana. Lo ideal es cortar el estudio en la noche, a determinada hora sin importar en qué parte de nuestras tareas nos hayamos quedado.
Esperamos que estas sugerencias te sirvan y los pongas a la práctica si eres de las personas que sufre constantemente de insomio, buenas noches =)
Mientras algunos sostienen que es una fuente de concentración, otros ven la música como un distractor.
La música tiene beneficios muy importantes para el cerebro. Un estudio publicado en el Journal of Neuroscience señala que aprender a tocar un instrumento en la infancia mejora el rendimiento cognitivo en diversos los aspectos. También se ha demostrado que compensa la pérdida cognitiva propia del envejecimiento. Pero no solo hacer música es muy beneficioso, sino también escucharla para realizar diferentes actividades.
Otras investigaciones recientes demostraron que escuchar música mejora el bienestar mental y aumenta la salud física. La música genera en nuestro cerebro miles de conexiones neuronales, que despiertan no solo nuestro intelecto, sino también nuestras emociones. Hay quienes creen que escuchar música mientras se trabaja o estudia es un hábito negativo, porque puede convertirse en un factor de distracción, pero hay otros que consideran que tiene grandes beneficios en relación a la concentración y en rendimiento.
A continuación, te mostramos las dos visiones del asunto:
Ventajas de estudiar con música
El estudiar con música de fondo proporciona beneficios. Estudios comprueban que la música estimula zonas del lóbulo pre-frontal que están relacionadas con la atención, la concentración y la satisfacción. Cuando se estudia con música, uno se concentra más, siente que la información fluye más rápido y que los problemas se resuelven con mayor facilidad.
- Al escuchar música se activa la zona del lóbulo frontal, que se encarga de mejorar tu capacidad de concentración.
- Se estimulan las zonas del lóbulo temporal, cuya misión es elevar tu habilidad matemática y de lenguaje.
- Te ayuda a combatir el estrés pre exámenes, lo que favorece la relajación y la retención de información.
- La música clásica facilita el dominio de un nuevo idioma.
- La música promueve que tu cerebro se mantenga en alerta y controles el sueño.
Desventajas de estudiar con música
Normalmente, el ritmo de la canción y los latidos del corazón se sincronizan, por eso si la canción es rápida no va a ser fácil relajarse y estudiar se vuelve más difícil. Las canciones en tonalidades mayores expresan más alegría, mientras que las canciones en tonalidades menores expresan tristeza. Si se escucha una canción con letra, es probable que las personas se concentren más en ella que en lo que están estudiando.
- Te conviertes en una persona multitasking, perdiendo concentración, ya que el cerebro entra en conflicto. En este sentido, escuchar música mientras se estudia resulta perjudicial porque el cerebro debe desdoblarse en dos acciones.
- La música no deja de ser un ruido y todo ruido lo que provoca es una alteración en el cerebro que puede afectar tu productividad.
- La mayoría de las personas que escuchan música lo hacen a través de dispositivos electrónicos tales como reproductores, dispositivos móviles, etc. Al tener tanta información musical en nuestro dispositivo, perdemos una gran cantidad de tiempo seleccionando aquellas canciones que nos gustan.
- Comienzas a tararear la canción y te desconcentras.
- A la hora de estudiar, utilizamos la memoria que se fundamenta principalmente en tres pilares: lectura, atención y fijación. Si estudiamos escuchando música, nuestro estudio se vuelve mucho más superficial.
Si estás a favor de escuchar música mientras estudiás pero no sabés cuál, te dejamos algunas recomendaciones.
Consejo 1: Tranquila y armoniosa, la música clásica es una de las mejores opciones de música para estudiar.
Consejo 2: La música de Mozart mejora el rendimiento mental. Lo llaman el “Efecto Mozart”.
Consejo 3: Escucha música ambiental. Es más moderna que la clásica y el efecto es similar.
Consejo 4: Pon sonidos de la naturaleza o de animales. No es exactamente música pero es relajante y sentirás que estás en otro mundo.
Consejo 5: Escucha la música con un volumen moderado tirando a bajo. El protagonista aquí es el estudio.
Consejo 6: Crea una lista de reproducción con todos tus temas favoritos por adelantado para no tener que buscar canciones nuevas cada 5 minutos.
Consejo 7: No escuches música en la radio. La interlocución de los presentadores y los anuncios te distraerán.
Fuente: Universia
PROCESO DE REGISTRO DE ESTUDIANTES A
LA PLATAFORMA SCHOOLOGY
3 de septiembre de 2021
En el CLUB PREPARATORIANO, Centro de Asesorías Universitario, brindar la mejor enseñanza educativa es nuestra pasión.
El Curso Propedéutico presencial iniciará en línea, en virtud de las actuales condiciones sanitarias del Estado y con el fin de cuidar la salud de nuestros estudiantes, y una vez que existan dichas condiciones, retornarán de manera presencial en grupos pequeños de forma escalonada y cumpliremos con la aplicación del protocolo sanitario respectivo. Esta modalidad no aplica para los alumnos inscritos al curso propedéutico 100% en línea, el cual, como su nombre lo indica, iniciará y finalizará de manera virtual.
Toda la comunidad CLUB PREPARATORIANO utilizará la plataforma educativa Schoology, en la que los maestros impartirán sus clases mediante transmisiones en vivo vía Zoom, ya que creemos firmemente que los estudiantes merecen las mejores herramientas para impulsar su ecosistema educativo con tecnología unificada que los ayude a alcanzar su potencial desde el hogar, venciendo todos los obstáculos que hoy se nos presentan, los cuales son la fuerza que nos motiva a centrar todo nuestro esfuerzo en verlos alcanzar su objetivo.
R E G I S T R O
Deberás registrarte en la plataforma con la cuenta de correo electrónico gmail que nos proporcionaste, y utilizar un solo dispositivo electrónico para acceder a todas las sesiones, de preferencia una computadora, ya que en caso de detectar cuentas duplicadas serán eliminadas de las aulas virtuales, y deberás comunicarte al área de Control Escolar para solucionar la situación.
Te enviaremos por correo electrónico cuatro códigos de acceso a la plataforma Schoology, para que puedas ingresar a cada área de habilidades básicas, mismos que son personales e intransferibles, es decir, no pueden ser compartidos.
El proceso de ingreso al aula virtual de cada área, se realiza ingresando uno de los códigos de acceso que te enviaremos por correo electrónico, para que puedas registrarte con tus datos completos; una vez registrado en un área, podrás unirte a las otras áreas ingresando uno a uno los otros tres códigos de acceso respectivos.
A continuación, se describe paso a paso dicho proceso de registro e ingreso a cada área.
PROCESO DE REGISTRO DE ESTUDIANTES (Debes hacerlo desde tu computadora).
1. Ingresa en tu buscador a www.schoology.com
2. Coloca el cursor en Regístrate (Sign up) y haz clic en el botón Alumno (Student).
3. En el recuadro que dice Código de acceso (Access Code), copia y pega uno de los códigos de acceso que te enviamos por correo electrónico, sin dejar espacio al principio, ni entre los números y/o letras.
4. Completa el formulario con tus datos. Para que se te pueda dar acceso a las aulas virtuales, de conformidad con el pase de lista oficial, deberás utilizar correctamente letras mayúsculas y minúsculas. Primero ingresa tu(s) nombre(s) (First Name), seguido del apellido paterno y el apellido materno (Last Name); después el correo electrónico gmail que nos proporcionaste (Email address), así como una contraseña (Password) con la cual ingresarás a la plataforma (recuerda anotarla para que no se te olvide); ingresa tu fecha de nacimiento (Birthday) y, posteriormente, da clic en el cuadro de aceptación de la Política de Privacidad (Privacy Policy).
5. Haz clic en Registrar (Register) para completar el proceso.
6. En caso de tener 2 o más nombres, para que aparezca tu nombre completo en la lista, haz clic en la parte superior derecha sobre tu nombre, luego clic en Configuración (Settings), y escribe tus nombres en el recuadro de Primer Nombre (First Name), dejando en blanco el recuadro de Segundo Nombre (Middle Name); finalmente, haz clic en Guardar cambios (Save changes).
7. Agrega tu foto de perfil con tu uniforme (deberá ser una fotografía reciente, de tu rostro y medio torso, sin lentes de sol, gorras o sombreros). Haz clic en la parte superior derecha sobre tu nombre, luego clic en Su Perfil (Your Profile), ir a la parte superior izquierda y dar clic en Editar imagen (Edit picture), y adjunta el archivo de tu foto. Si te inscribiste para el curso 100% en línea no es obligatorio portar el uniforme escolar.
8. ¡Listo! Ya estás registrado e inscrito en uno de tus cursos.
CAMBIAR IDIOMA (de Inglés a Español).
Encuentra el menú desplegable al pie de la página del lado izquierdo, haz clic sobre la palabra English, en el menú elige Spanish y haz clic en Save. Una vez que la plataforma cambió de idioma, da clic en Cursos para poder ver el curso al que te registraste.
PARA UNIRTE A LOS OTROS CURSOS.
Para unirte a otro curso, haz clic en el menú superior desplegable Cursos, después haz clic en Unirse a un curso, copia y pega el código de acceso del área correspondiente, sin dejar espacio al principio, ni entre los números y/o letras, y da clic en Unirse. Repite este proceso para acceder a las áreas restantes.
Para verificar que ya estás registrado en otros cursos, da clic en Cursos y ahí aparecerán todos tus cursos.
*PUNTOS A CONSIDERAR PARA EL REGISTRO:
• En caso de que tengas una cuenta Schoology con un correo electrónico diferente al que nos proporcionaste, deberás crear una nueva cuenta con el correo gmail que nos indicaste, para poder realizar el registro en Club Preparatoriano e ingresar a nuestros cursos, siguiendo el proceso anteriormente descrito.
• Si el correo gmail que nos proporcionaste lo utilizas en una cuenta Schoology de otra institución, deberás crear un nuevo correo gmail, y registrarte con ese correo en una nueva cuenta Schoology para el Club Preparatoriano.
PROCESO DE INGRESO A LOS CURSOS.
1. Ingresa en tu buscador a www.schoology.com
2. Haz clic en Iniciar sesión (Log in).
3. Ingresar el correo electrónico gmail con el que te registraste, y la contraseña, y hacer clic en Iniciar sesión (Log in).
4. Haz clic en Cursos.
5. Haz clic en un curso, y verás las carpetas relacionadas con el mismo.
*NOTA: Deberás entrar al curso que te corresponda de acuerdo al horario de tu grupo.
A continuación, te proporcionamos el tutorial en el que se muestran los procesos de registro e ingreso a las aulas virtuales, anteriormente descritos, haz clic aquí:
TUTORIAL REGISTRO SCHOOLOGY CLUB PREPARATORIANO
DE LA PLATAFORMA ZOOM
Para poder acceder a las transmisiones de clase, es necesario que te registres previamente con tu correo gmail y tu nombre completo iniciando por tus apellidos, en zoom.us, para que el maestro pueda identificarte como su alumno, cuando realice el pase de lista oficial al inicio de cada transmisión, y darte acceso. Es importante señalar que NO necesitas ningún código de acceso a zoom para ingresar a tus clases, ya que dentro de la plataforma Schoology solo debes darle clic a la liga de “Transmisión de clase”, que se encuentra dentro de la carpeta de cada “sesión” de clase que corresponda.
DUDAS.
Si tienes algún problema para registrarte en la plataforma o tienes alguna duda, puedes comunicarte por llamada o WhatsApp a los teléfonos de Control Escolar 9995 34 28 43 o 9995 34 31 24, y nosotros de apoyamos.
Horarios de atención:
* Sábados y domingos de 8 a.m. a 5 p.m.
* Martes y jueves de 8 a.m. a 1 p.m. y de 4 p.m. a 8 p.m.
* Miércoles y viernes de 8 a.m. a 1 p.m.
Ten en cuenta que el éxito de la modalidad en línea depende de tu compromiso, constancia, dedicación y responsabilidad.
Atte.
Club Preparatoriano
Centro de Asesorías Universitario
Hoy empieza un nuevo curso escolar, una nueva etapa que puedes afrontar con motivación y ganas de aprender para aprovecharla al máximo, tanto desde el punto de vista académico como desde el personal.
A continuación, te ofrecemos algunos 5 consejos que te ayudarán a empezar el curso:
1. Fíjate unos objetivos.
Mejorar tus notas, compaginar tus estudios con otras aficiones o con un trabajo, realizar una estancia de estudios, son objetivos que pueden guiar tu aprendizaje. Ten claro lo que quieres conseguir a lo largo del curso y sé flexible para adaptarte a las diferentes situaciones que puedan surgir.
2. Organízate.
Cada curso escolar requiere una organización inicial. Crea tu plan de estudio teniendo en cuenta las actividades extraescolares que realizas y el tiempo que necesitas dedicar a las diferentes asignaturas. Conviene que vayas revisando y actualizando tu planificación a lo largo del curso, puesto que pueden presentarse retos que no habías previsto al inicio del camino.
3. Intenta ajustarte a la planificación.
Conviene que elijas algún recurso que te permita verificar que cumples tu plan de estudios. Actualmente existen aplicaciones gratuitas como Google Calendar o Agenda Escolar con las que puedes realizar el seguimiento de la programación desde tu smartphone. Si lo prefieres, también puedes utilizar la tradicional agenda en papel para organizar tus tareas.
4. Prioriza.
Es posible que necesites compaginar tus estudios con otras actividades, como música, danza, la práctica deportiva como deportista de élite o un empleo. Teniendo en cuenta los objetivos académicos que te hayas marcado, decide qué actividad tendrá prioridad en cada momento para calendarizarlas correctamente.
5. Pide ayuda si lo necesitas.
Si detectas que alguna asignatura se te resiste o que no estás alcanzando los objetivos que te habías fijado, no dudes en solicitar apoyo. Puedes pedir ayuda a tus compañeros y compañeras, al profesorado o a tu familia. También puedes recurrir a clases de refuerzo.
Independientemente si decidiste regresar a clases de manera presencial o mantenerte en línea, esperamos que estos 5 consejos te sirvan para este regreso a clases, en Club Preparatoriano te deseamos mucho éxito.
¿La sola idea de dar un discurso frente a una audiencia te produce nervios? ¿Sabías que hablar en público es uno de los miedos más comunes? No tiene por qué ser así.
En esta oportunidad, te compartimos algunas estrategias y consejos para liberarte del pánico y expresar tus ideas con eficacia y tranquilidad:
1. Concientizate de que el nerviosismo es normal
Todos sentimos algunas reacciones fisiológicas como latidos rápidos del corazón, y manos temblorosas cuando estamos expuestos a algo que nos genera ansiedad, pero eso no es malo, algunos nervios están bien. No asocies esos sentimientos con la sensación de que vas a hacer el ridículo, porque la adrenalina que te hace sudar es la también hace que estés más alerta y listo para dar tu mejor rendimiento.
Lo que debes hacer es aprender a controlar la ansiedad y las reacciones que te genera. La mejor manera de hacerlo es prepararse y practicar.
2. Conoce bien tu material
Improvisar no es una buena idea. Aunque seguir la corriente y ser espontáneo es recomendable, confiar en que tu presentación será buena sin una pizca de preparación es algo que ni siquiera los mejores oradores harían. Investiga y conoce profundamente el tema , qué dirás y cómo vas a decirlo. Saber de lo que vas a hablar es una de las mejores formas de aplacar los nervios.
3. Conoce a tu audiencia
Es tan importante comprender a tu audiencia tanto como entender el tema que expondrás frente a ellos. Esto quiere decir que necesitas saber el nivel de conocimiento que ellos tienen y adaptar tu presentación en consecuencia. Incluso si debes exponer el mismo tema frente a dos o más grupos diferentes, es recomendable que la adaptes para cada uno.
4. Practica, practica y practica otra vez
Una vez que tu presentación esté armada, revísala; luego, revísala de nuevo. Practica tu discurso frente a un espejo y luego practica frente a un familiar o amigo. Cada vez que repitas tu presentación te sentirás más cómodo y la idea de llevarla a cabo frente a una audiencia será menos intimidante.
5. Trabaja en tu respiración y relájate
Cuando te concentres en tu respiración, tu voz tendrá más resonancia y te relajarás. Respira con calma y concéntrate en mantener un ritmo. Aunque este es un ejercicio para hablar en público, el trabajo de respiración ayudará a reducir el estrés y mejorará la claridad en todas las áreas de tu vida.
Recuerda que los seres humanos solemos ser los peores críticos de nosotros mismos. Si te olvidas de una frase de tus apuntes o si te salteas una diapositiva sin querer, no es el fin del mundo. Es solo una presentación.
6. No esperes al último momento
Un tiempo prudente antes de tu exposición, revisa que el micrófono funcione correctamente, que el proyector, televisor o pantalla muestre bien la presentación y que las demás herramientas o complementos que vayas a usar estén listas. ¡Todo esto debe estar preparado de antemano! En caso de que algo falle, sonríe y trata de mantener la compostura mientras tú mismo u otros se encargan del problema. Lo más importante es que reacciones con calma y no dejes que los nervios te dominen.
7. Emplea los recursos visuales como apoyo
Contar con una buena presentación de PowerPoint e incluso proporcionar material a la audiencia te quitará un poco de presión, ya que los ojos del público no estarán siempre posados en ti y tendrás algo en qué basarte si te quedas en blanco.
Recuerda, sin embargo, que las diapositivas no deben tener mucho texto, ya que en ese caso nadie escuchará lo que dices. Si toda la presentación te la pasas leyendo directamente de un papel o de las diapositivas, mostrarás falta de confianza y conocimiento en lo que dices. Es recomendable que solo uses los recursos visuales como un apoyo extra.
8. Llama la atención al iniciar y cierra con un final dinámico
¿Te gusta escuchar un discurso que comienza con “Hoy te voy a hablar de X”? La mayoría de la gente no lo hace. En su lugar, utiliza una estadística sorprendente, una anécdota interesante o una cita concisa. Concluye tu discurso con un resumen y una declaración contundente que tu audiencia seguramente recordará.
Además, se tú mismo, no te conviertas en una cabeza parlante, en ningún tipo de comunicación. Establecerán una mayor credibilidad si tu personalidad brilla y tu audiencia confiará en lo que tienes que decir si pueden verte como una persona real.
9. Háblale a una persona a la vez
Uno de los aspectos de dar discursos que más terror pueden generar es el público. Quizás la sola idea de pararte frente a muchas personas expectantes, esperando escuchar tus palabras, pueda hacerte sentir escalofríos. La mejor manera de superar este miedo es hablarle a una persona a la vez.
Elige tres personas del público y alterna tu mirada entre ellos, como si estuvieran teniendo una conversación en un café, y míralos a los ojos. Lo más importante: no te quedes mirando al piso, al techo ni a tus apuntes, esto demostrará que no estás lo suficientemente preparado ni tienes confianza en lo que dices.
10. Habla claro y haz pausas
Hablar a una velocidad excesivamente rápida es uno de los delatores más indiscretos del nerviosismo. Por más que tu discurso sea brillante, si nadie puede entenderte este tiene el mismo valor que si dictaras tu lista de compras. Intenta hablar de forma pausada y clara, incluso un poco más lenta de lo normal.
11. Sé breve
Lamentablemente, existen muchos oradores que alargan su presentación hasta lo impensable con discursos de nunca acabar, sin importarles aburrir mortalmente a la audiencia ni respetar su tiempo. No seas uno de ellos. Ten claro qué es lo que se espera de tu presentación y respétalo, ni más ni menos.
12. Incorpora tu opinión personal
Cualquiera puede copiar y pegar un tema y repetirlo mecánicamente frente a una audiencia. Lo que hará la diferencia en tu presentación es lo que tú le puedas aportar desde tu experiencia y conocimientos personales. Al momento de dar tu discurso, intenta incluir, ocasionalmente, algunos pensamientos y opiniones propias. Aunque estas deben ser previamente planificadas y preparadas, trata de que luzcan espontáneas. Brindar un poco de ti a la presentación hará que se sienta más interesante a los ojos del público.
13. Cuida tu apariencia
Por más que lo más importante es lo que digas y cómo lo digas, tu apariencia personal no deja de ser un elemento a tener en cuenta a la hora de dar una presentación eficaz. Cuanto más prolijo y profesional sea tu aspecto, más confianza sentirás frente a la audiencia. Asegúrate de lucir lo mejor que puedas.
¿No entiendes lo que lees? Evita ese problema, te damos algunos consejos para mejorar tu comprensión de lectura.
Leer es un hábito que debemos adquirir todos, ya que trae muchos beneficios. Además al ingresar a la universidad nos veremos obligados a leer gran cantidad de información, la cual nos ayudará a entender algunos temas de las asignaturas. Debes estar preparado para ese momento.
Es necesario tener velocidad en la lectura, pero también es indispensable que la comprendas. Te damos algunos consejos para mejorar tu comprensión de lectura.
1. Lee
Leer constantemente es importantísimo. Debes practicar para que poco a poco mejores la comprensión. Te recomendamos que leas temas que te interesen, así no te aburres y terminar el libro.
2. Lenguaje
Comienza a leer textos sencillos con un vocabulario coloquial, luego lee texto más especializado. Alterna la complejidad del lenguaje. De esta manera aumentarás tu vocabulario y te acostumbrarás a diferentes textos.
3. Notas
Algunos libros son muy complejos, ya sea por la cantidad de personajes o datos importantes que necesitas recordar para continuar leyendo. Es recomendable que hagas algunas anotaciones, así podrás repasar los hechos que ya leíste.
4. Lee despacio
Para mejorar tu comprensión lectora, debes leer despacio cada línea. Así te sentirás obligado a entender oración por oración.
5. Pausas
Haz una pausa cada párrafo, para continuar tu lectura. Analiza lo leído para asegurarte que lo entendiste.
6. Tranquilidad
Es necesario que leas en un lugar tranquilo para que puedas concentrarte. Toda tu atención debe estar en la lectura. Lee en silencio y sentado, disfruta lo que lees así es más fácil comprenderla.
7. Preguntas
Cuando termines de leer, debes realizarte preguntas sobre el entorno del texto. La idea es que recuerdes lo sucedido. Así podrás darte cuenta si la comprendiste.
8. Diccionario
Es importante tener un diccionario cada vez que leamos. Algunas veces no conoceremos el significado de algunas palabras, por esa razón no podremos interpretar la lectura de manera correcta. El diccionario te ayudará a saber el significado y además aprenderás nuevas palabras.
Poco a poco y con la práctica comprenderás todos los textos a la perfección. Luego de lograr comprenderlos, debes mejorar la velocidad de tu lectura. De esta manera podrás leer cualquier libro sin ningún problema. ¡Disfruta el hábito de la lectura!
Uno de los principales y más complejos retos que enfrenta la educación superior en tiempos de COVID 19 es el rezago y deserción escolar de los estudiantes; de manera general, estos dos puntos siempre habían estado relacionados con el fracaso académico y el inadecuado desarrollo de los hábitos de estudio, lo que se complejiza en estas condiciones de confinamiento social para las y los universitarios.
El concepto hábito hace referencia a una conducta adquirida por repetición siendo convertida en una estrategia de control sobre determinadas acciones, dado que se trata de pautas consistentes y cotidianas que generan nuestra efectividad o inefectividad frente a la conducta deseada.
Los hábitos de estudios son entonces los métodos y estrategias que suele usar un estudiante para hacer frente a una cantidad de contenidos de aprendizaje; el hábito de estudio requiere un nivel de esfuerzo, dedicación y disciplina. Pero también se alimenta de necesidades sociales y escolares que pueden estar generados por expectativas y motivaciones del estudiante que desea aprender. Por ello, es necesario entender que el proceso de aprendizaje es complejo y requiere de una adecuada planeación y organización del tiempo.
La habilidad y dedicación serán puntos claves para el aprendizaje de los conocimientos, siendo los hábitos de estudio los métodos y las estrategias que usará el estudiante para asimilar dichos conocimientos. Los hábitos que tiene un estudiante pueden verse afectados en condiciones adversas, como son los contextos de confinamiento social por esta pandemia, donde la cotidianidad de asistir a la escuela, tener horarios fijos, estudiar con los pares e ir a la biblioteca son imposibles, lo que sin duda ha generado una alteración en las formas cotidianas de estudiar; sin embargo, puede generar cambios positivos, evidenciado en el desarrollo de habilidades autodidactas o el aprendizaje en nuevas plataformas de enseñanza virtual, aunque el cambio que implica no sea tarea sencilla.
Tras la situación generada por el confinamiento social por COVID-19, el alumnado y profesorado ha tenido que emigrar sus rutinas académicas al mundo online para lo cual, se describen las siguientes recomendaciones que podrán ayudar en el desarrollo de hábitos de estudio auxiliares a este tipo de enseñanza-aprendizaje. Para aprender en línea y aprovecharlo al máximo, necesitas dedicar una cantidad significativa de tiempo y esto seguramente superará el tiempo que antes le dedicabas a la escuela y a estudiar.
Adquiere una “mentalidad virtual”.
Para aprender en línea y aprovecharlo al máximo, necesitas dedicar una cantidad significativa de tiempo y esto seguramente superará el tiempo que antes le dedicabas a la escuela y a estudiar.
Busca los medios, digitales o materiales que se necesiten para las clases, en caso de convivir con la familia y/o amigos se pueden gestionar acuerdo que integren los tiempos de todos, compartir las computadoras o laptop, celulares o tabletas para ayudar a facilitar el proceso de aprendizaje y generar la convivencia familiar.
Crea un espacio de trabajo
Usando lo que esta al alcance para crear un espacio cómodo, de preferencia iluminado y con ventilación, manteniendo cerca los materiales que se requerirán para las clases en línea o las tareas.
Identifica objetivos y metas de aprendizaje.
Lee cuidadosamente los requisitos de la tarea.
Pon atención en las instrucciones y las sugerencias del docente. Crea notas que estén estrechamente relacionadas a los objetivos, coloca recordatorios de las fechas en que se requieren las entregas de tareas importantes o las actividades ya programadas, así como de los objetivos que se buscan alcanzar.
Mantén una posición activa en las sesiones.
Participa en los debates o en las reuniones, así como en los trabajos en equipo, este aprendizaje no tiene que darse de forma aislada.
Auto organízate.
Ya que es la clave para sacarle provecho a la formación online, elabora planes mensuales, semanales o diarios, lleva una agenda por horas y una libreta con los pendientes que podrían ser de ayuda.
Establece horarios para las actividades escolares y en caso de compartir espacio con familiares o amigos, establece acuerdos funcionales para todos. Realiza pausas entre cada actividad escolar, toma agua, hidrata tu cerebro, puedes implementar ejercicios de respiración o de relajación entre una y otra actividad.
Organiza el tiempo libre restante para que la recreación cumpla la función de darte un espacio de esparcimiento ante las labores escolares realizadas, aun cuando se usen los mismos dispositivos electrónicos para estudiar y jugar, asigna el tiempo a cada actividad.
Pide ayuda siempre que necesites aclarar tus dudas.
Contacta a tus profesores y compañeros, la comunicación con ellos te retroalimenta y ayuda al proceso de aprendizaje.
Esta emergencia sanitaria ha venido a plantearnos, tanto a docentes como a estudiantes, un enorme desafío, nos ha llevado a condiciones impensables. El tener que aprender a usar nuevas tecnologías digitales y sacarles el mejor provecho en muy poco tiempo, dadas las circunstancias sociales, nos permite echar a andar nuestra creatividad para mantener el contacto personal y grupal, nos brinda una buena oportunidad de ensanchar nuestros horizontes de conocimientos no solo en cuanto a herramientas didácticas, sino también frente a nuevas relaciones interpersonales y profesionales, así que, es tiempo de tener paciencia, respeto, tolerancia, solidaridad y empatía
Fuente: https://fenix.iztacala.unam.mx/
Si has tenido que escribir algo a mano recientemente, quizás has sentido que tu mano se cansaba mientras el interlineado se iba hacia abajo y las letras se confundían entre sí. Con el uso de los móviles, tabletas y el ordenador, cada vez hay menos necesidad de utilizar el bolígrafo y el papel. Frente a esto, cursos y tutoriales de Internet están recuperando el arte de la letra manuscrita, una práctica que según varios estudios ayuda a interiorizar mejor la información.
Es posible mejorar nuestra letra ya de adultos? Con algo de tiempo, mucha paciencia, y ganas, sí, se puede. Estos son algunos consejos para conseguir una buena caligrafía.
1. Cuida la postura al sentarte
Comprueba que tienes espacio para apoyar los brazos (es mejor si el antebrazo con el que escribes puede descansar sobre la mesa), evita cruzar las piernas, apoya los pies sobre el suelo, y vigila que la espalda no esté en tensión. "Intenta escribir con los pies delante de la silla, la espalda erguida, e inclina el papel un poco a la izquierda si eres diestro.
2. Atento al papel
"Siempre pon tres o cuatro hojas de papel debajo para que haga un poco de colchón". Escribir sobre un bloc demasiado grueso puede distorsionar la letra. Una buena opción es empezar con papel ya interlineado para ir interiorizando las líneas paralelas y la distancia entre los trazos que suben y bajan (por ejemplo, de las letras p, b, j, g).
3. Elige el bolígrafo o el lápiz adecuado (y sujétalo bien)
"Normalmente tomamos el bolígrafo como una garra, con los dedos fruncidos y muy apretados, pero se escribe mejor si se estiran los dedos, con la muñeca sin doblar y haciendo la fuerza desde el hombro". "El instrumento debe descansar entre los dedos índice y pulgar. Los bolígrafos muy finos son más difíciles de sujetar y pueden cansar más los músculos. Los ballpoint (el típico Bic que nunca se gasta) son los más comunes, con la ventaja de que se secan rápido y son más baratos, pero pueden ser más incómodos de sujetar y la tinta no discurre tan fácilmente.
4. Practica trazos con plantillas
Un truco recomendable es repetir líneas en zig-zag. Otro método es realizar varios círculos pequeños (como la letra O) y trazar los caracteres dentro del círculo. "Para mejorar tu letra ahora, puedes empezar trazando dibujitos, pequeños muelles y demás, como se hacía con los cuadernos, "No es la letra pero es una manera de automatizar el gesto que tiene que hacer la mano".
5. Tómate tu tiempo
"Dedicándole media hora al día, en seis u ocho semanas puedes conseguir resultados". Para no desesperarse, lo mejor es planteárselo como un objetivo a largo plazo. Los expertos suelen aconsejar ir despacio al principio y luego ya acelerar el ritmo. "Lo primero es bajar la velocidad”.
6. Sé creativo
Esto será importante para no caer en el aburrimiento. Ensaya repitiendo frases con aliteraciones, copiando letras de canciones, o fragmentos de tus libros favoritos.
7. Experimenta con aplicaciones para tablet y móvil
Un paso más allá está la caligrafía creativa, conocida como lettering en Instagram y otras redes sociales.
¿Te abrumas cuando tienes un examen y no sabes por dónde empezar? ¿Estás en época de exámenes?
Estudiar para las pruebas puede ser difícil y a veces ni siquiera sabemos por dónde empezar. Pero existen estrategias para mejorar tu memoria, los niveles de concentración e incluso tu estado de ánimo. Hay mucho que puedes hacer para estudiar de manera más efectiva, aprender técnicas de estudio que funcionen y mantenerte positivo.
Estos consejos te ayudarán a mantenerte en forma cognitivamente y mejorar tu aprendizaje.
Pero primero lo primero:
1. Desayuno y alimentos para el cerebro
Nuestros cuerpos necesitan energía para funcionar correctamente, y la capacidad del cerebro para concentrarse proviene de un suministro adecuado y constante de energía en forma de glucosa.
Las investigaciones muestran que los estudiantes que desayunan obtienen mejores resultados en los exámenes porque les resulta más fácil concentrarse y recordar información.
Por eso, asegúrate de comenzar tu día con carbohidratos que liberarán energía lentamente a lo largo de la mañana como el pan integral o cereales bajos en azúcar, como la avena.
También necesitarás aumentar tu ingesta de proteínas con leche, yogur o huevos.
2. Empieza antes
Comienza a estudiar mucho antes de la fecha del examen. Esto ayudará a que te sientas más tranquilo y es menos probable que termines abrumado.
Además, intenta estudiar por la mañana, cuando tu cerebro está descansado y fresco. Evita dejar la mayor parte del repaso por la tarde, cuando existe la posibilidad de que estés más cansado.
Sería mejor si estableces una rutina con el estudio: ponte como objetivo comenzar y terminar de estudiar aproximadamente a la misma hora cada día.
3. Establece en qué necesitas enfocarte
¿Es un examen oral?; ¿práctico?; etc...
Diferentes tipos de exámenes requieren distintos enfoques: descubre el formato de tu examen y sabrás cuánto del programa de estudios necesitas revisar.
Para un examen del tipo ensayo, es posible que no necesites cubrir todas las materias, por lo que podría ser más efectivo enfocarte en algún contenido y estudiarlo en mayor profundidad.
Mientras que una prueba de opción múltiple o un examen basado en respuestas cortas requerirá una comprensión más amplia, aunque menos detallada, del programa de estudios.
4. Planifica
Puede parecer todo un trabajo, pero hacer un plan de estudio realmente te ahorrará tiempo (no perderás ni un minuto decidiendo qué revisar día a día) y te ayudará a hacer un seguimiento de tu progreso.
Confecciona un calendario lo más detallado posible, incluidos los documentos o notas relevantes que deberás revisar, y cúmplelo.
Y no olvides tener en cuenta el tiempo para socializar, hacer ejercicio y cualquier otro descanso.
5. El "espacio" puede ser tu mejor aliado
Distribuye tus sesiones de estudio y ni siquiera pienses en abrumarte: es mucho mejor tener sesiones de estudio de una hora durante 10 días, que estudiar un tema durante 10 horas en un día.
Otras técnicas incluyen el uso de tarjetas de memoria, creación de mapas mentales, trabajo en grupo o incluso grabarse a sí mismo hablando y reproduciéndolo.
Es por eso que es bueno empezar temprano, ya que te da tiempo para probar lo que más te funciona.
6. Autoevalúate
Según psicólogos y neurocientíficos, "autoevaluarse" podría ser una de las formas más efectivas de mejorar tu capacidad para recordar información.
La técnica también te ayuda a entender un concepto y no solo memorizarlo. También te da una oportunidad de verificar cualquier falla en tu conocimiento.
Una de las mejores maneras de autoevaluare es hacer resúmenes o simplemente ponerse a prueba al final de una sesión de estudio.
7. Duerme bien
Por supuesto, necesitarás dormir bien durante la noche antes de un examen, pero esto se aplica a todo el período de estudio.
Ir a dormir a una hora razonable significa que podrás levantarte temprano, bien descansado y listo para abordar el plan de estudio de ese día.
No te tientes a quedarte toda la noche despierto y ten cuidado con el perfeccionismo, ya que podría interferir con tu descanso.
¿Te duele la cabeza? ¿Los ojos te lloran? ¿Te da sueño temprano? ¿Sientes como si te hubiera caído un piano en la espalda? Tal vez estés experimentando la fatiga de las clases virtuales. Ya sea que estés en el colegio o en asesorías nadie que pase más de ocho horas sentado frente a una computadora puede librarse de esto.
Esta semana les compartimos algunas pautas para evitar que se convierta en un problema a largo plazo y afecte nuestra salud mental y rendimiento.
Haz pausas activas
Date un descanso de al menos cinco minutos entre clase y clase.
Las clases de 45 minutos o más pueden ser agotadoras para cualquiera. Por eso es importante que separes esos momentos para respirar o hacer estiramientos de brazos, piernas, cabeza y cuello.
En cuanto a la respiración, puedes buscar un espacio tranquilo, de preferencia sin bulla y sentarte en una posición cómoda, con la espalda recta, los brazos sobre las piernas y los pies en el piso e inhalar y exhalar alrededor de cinco veces por un periodo de dos minutos. Al inhalar deberás inflar tu estómago como un globo y después soltar todo el aire acumulado.
Establece prioridades
Aprender a distinguir entre lo urgente y lo importante es básico. No todas las cosas se tienen que hacer el mismo día y a la misma hora. Hay algunas que sí son muy urgentes y vamos a tener que apagar ese incendio pronto, pero hay otras que se pueden dejar para mañana. Eso no significa que debemos pasarnos la vida procrastinando, pero tampoco debemos irnos al extremo de actuar como pulpos. También puedes probar usando diferentes aplicaciones para organizarte como Trello o Google. ¡A veces necesitamos una mano!
Recibe luz solar
Al menos una vez al día necesitas hacer una caminata para recibir luz solar, escuchar el sonido de las aves y recibir todo lo que tiene para darte la naturaleza. Anímate a dar aunque sea una vuelta a la manzana ¡Cinco minutos son suficientes! Estar un ratito al aire libre te ayudará quitarte la sensación de estar siempre confinado.
Identifica cuándo es tiempo de parar
Debes aprender a tomar descansos, relajaciones y ejercicios de respiración para no saturarte, darte un “brake” te ayudará a reactivarte y continuar.
Como ves, siempre hay tiempo para alejarte de los aparatos electrónicos por unos minutos. ¡Encontremos el balance en nuestras actividades del día a día para estar bien!
Para elegir una carrera o estudio es necesario conocer o reconocer para qué somos hábiles y qué cosas nos interesan o atraen, por esto es importante que entiendas las diferencias entre:
INTERESES
Los intereses son inclinaciones o disposiciones naturales que tenemos las personas hacia una o varias actividades, objetos o individuos. Podemos tener muchos o varios intereses y, gracias a ellos, el trabajo o las actividades que desarrollamos nos resultan placenteras. Por ejemplo, jugar futbol, tocar un instrumento, coleccionar estampillas, etc…
HABILIDADES
¿Para qué soy hábil? ¿Qué hago bien? Las aptitudes son capacidades que tenemos las personas para realizar determinadas actividades. Son habilidades desarrolladas mediante la práctica y la repetición. Se aprenden y se entrenan. Por ejemplo, la memoria, la concentración, la destreza manual.
ÁREAS OCUPACIONALES
Las áreas ocupacionales agrupan distintos tipos de actividades del mundo del trabajo. Son conjuntos de carreras u ocupaciones afines, que comparten principios técnicos o científicos, o los ámbitos en los que se lleva a cabo el trabajo. Por ejemplo, las ocupaciones relacionadas con las ciencias médicas o ciencias de la salud.
Una vez que tengas bien definidas estas 3 diferencias te proponemos realizar el siguiente test vocacional:
http://www.decidetusestudios.sep.gob.mx/vista/test-vocacional/
Esperamos que esta información te ayude a definir mejor tu lo que quieres estudiar, nos leemos a la próxima.
Muchos estudiantes experimentan problemas para poder cumplir con las tareas académicas en línea, la falta de tiempo o motivación hacen que sea muy difícil concentrarse luego de una larga jornada de clases. Para ayudarte a mejorar tu desempeño te presentamos 10 tips para motivarte a realizar tus tareas académicas.
1. No dejes las cosas para último momento
No existe peor forma de sabotearte que intentar terminar tus tareas la noche antes del plazo establecido para entregarlas.
2. Piensa en las consecuencias
Si te sientes desmotivado para realizar tus tareas, reflexiona sobre las consecuencias de tus acciones. Considera que esto puede acarrearte una mala nota, o la desaprobación de tu profesor.
3. Ten en mente los beneficios
Otra forma de encontrar motivación es pensando en los beneficios que te proporcionará el ser un buen estudiante.
4. Encuentra un lugar adecuado
Es importante que dispongas de un lugar apropiado al estudio. Siéntate cómodamente en un escritorio y asegúrate de tener a mano todos los materiales necesarios.
5. Busca compañía para estudiar
Si tienes dificultades para concentrarte solo, considera buscar un compañero de estudios. Una de las ventajas del estudio online, es que facilita este tipo de instancias colaborativas. Aprovéchalas.
6. Escoge música tranquila
Elige una música ambiental tranquila, que no te distraiga de tus tareas pero que te ayude a relajarte.
7. Realiza ejercicio físico
Esto te ayudará a liberar tensiones y sentirte más despierto. Es importante que encuentres formas alternativas a la cafeína para recargar tus energías.
8. Establece una rutina
Fíjate horarios estrictos para cumplir con tus tareas y apégate a ellos en la medida de lo posible. Existen muchos programas y apps para ayudarte a organizar tu tiempo, busca la que más te acomode y úsala.
9. Desconéctate
Apaga el televisor, desconecta tu celular y evita entrar en las redes sociales mientras estés realizando tus tareas.
10. Recompénsate
Una vez que hayas terminado tus tareas recompénsate de alguna manera, ya sea haciendo algo que te guste o saliendo con tus amigos de paseo. El tiempo de ocio es fundamental para recuperar energías, si la pandemia y las medidas sanitarias lo permiten.
Esperamos que estos consejos les sean de utilidad y puedan ponerlos en práctica, nos leemos en la próxima entrega.
El cerebro humano es un órgano único y maravilloso. Tanto es así que puede ser estimulado por los sonidos adecuados para dar el máximo, y no es algo que nos inventemos, está científicamente demostrado. Por eso te queremos mostrar cuál es la mejor música para estudiar e interiorizar conceptos. Usar música para concentrarse en una gran idea por una sencilla razón: activa la actividad de la hormona llamada dopamina, que es la que ayuda en las conexiones sinápticas, donde se produce el aprendizaje, la asimilación de conocimientos y la memorización.
Es decir, que la música, en especial la clásica, ayuda a relajarse y, además, facilita la concentración. Ambas acciones son básicas para mejorar el rendimiento. No obstante, recuerda que esto puede variar entre individuos, pero, en general, siempre es positiva, sobre todo si te gusta. Antes de conocer el tipo de música ideal, es importante conocer algunos beneficios de la música para concentrarse. Decenas de estudios científicos han demostrado los beneficios de la música. De hecho, sabemos que es positiva para:
Activar emociones.
De esta forma, a través de sensaciones agradables, descubrimos que, al asociarse al placer, ayudan a potenciar la memoria y el recuerdo, lo que es fantástico para el estudio.
Ampliación del léxico.
También ayuda a que hablemos mejor y con profusión de vocablos. Se debe a que escuchando música a diario desarrollamos un vocabulario más completo por el fomento de las relaciones neuronales que provocan las palabras que riman y suenan agradables con el sonido.
Resistencia física.
Desde un punto de vista físico, también ayuda a aumentar la resistencia hasta en un 15%. En este caso, el pop y el rock son los mejores para ser más resistentes.
Incrementa la imaginación.
También ayuda a fomentar la imaginación, ya que potencia el área creativa del cerebro y amplía nuestros horizontes mentales.
Mejora el sistema cardiovascular.
Igualmente, el hecho de escuchar música potencia el sistema cardiovascular, ya que la sangre circula mejor, lo que provoca un estado físico y mental más equilibrado y beneficioso.
Entonces ¿qué música escuchar para concentrarse, estimular el cerebro y mejorar el proceso de estudio?
Música clásica:
siempre se suele recomendar la música clásica para el estudio. De hecho, se dice que algunas composiciones de Mozart estimulan el cerebro y relajan de manera formidable para mejorar la memorización y la adquisición de conocimientos.
Jazz suave:
escuchar música estridente no suele ser productivo para el estudio, pero el jazz suave, eso que habitualmente y en tono jocoso llamamos música de ascensor, sí que puede ser muy eficiente.
Música para la concentración:
existen listas de reproducción diseñadas en sí mismas para promover la concentración, estudiar mejor y ampliar la memoria. Constan de melodías con poco ritmo y muy suaves.
Sonidos naturales:
también escuchar los sonidos de la naturaleza ayuda a la concentración y la optimización del estudio. Se pueden personalizar, pues existen personas que prefieren sonidos repetitivos y con ritmos más elevados, y otras que optan por la suavidad de la lontananza.
Ya conoces según la ciencia cuál es la mejor música para estudiar y estimular tu cerebro. Ponte manos a la obra, encuentra tu sonido y descubre cómo puedes mejorar en todos los aspectos para memorizar mejor y aprender mucho más.
Si bien, implica voluntad, disciplina y esfuerzo, al seguir estos consejos básicos para estudiar una carrera, un diplomado o un curso en línea, podrás aprovechar al máximo tus sesiones de estudio.
El modelo de enseñanza tradicional dio paso a los estudios en línea. Este cambio de paradigma fue posible gracias al desarrollo tecnológico de la última década y se adelantó para muchos otros debido a la pandemia que estamos atravesando.
Esta semana les compartimos 5 consejos para estudiar en línea con éxito.
1.- Elige algo que te motive
2.- Acondiciona un espacio en tu casa
3.- Establece un horario
4.- Usa técnicas de estudio
5.- Recomendaciones para afrontar los exámenes
1.- Elige algo que te motive
A la hora de elegir tus estudios, en primer lugar debes plantearte en qué área te gustaría desarrollar tu futuro profesional. Puedes comenzar por analizar qué tipo de actividades te apasionan, cuáles son tus destrezas y habilidades y qué estudios coinciden con ellas. Es aconsejable consultar a un orientador profesional para que, junto con tu familia y amigos, te ayude a enfocar tus preferencias.
Una vez que tengas esta selección, podrás investigar qué universidades ofrecen esas titulaciones, en qué modalidades (presencial o en línea), las condiciones de acceso y los costos.
En este punto es hora de sopesar tus opciones. Valora los planes de estudios de las carreras elegidas, compara su dificultad y campo de trabajo. En caso de tener que alternar trabajo y estudios, valora la flexibilidad que te aportan. Se práctico y elige la opción que más se ajuste a tus necesidades y expectativas.
2.- Acondiciona un espacio en tu casa
Ya decidiste tus estudios y llega el momento de conectarse a la plataforma para acceder a tu formación. El campus virtual es tu puerta de acceso a la hora de estudiar en línea. En este espacio de trabajo tendrás alojados los recursos didácticos necesarios para el aprendizaje, además del acceso a clases virtuales y las herramientas para comunicarte con profesores y compañeros.
A través de tu cuenta y dependiendo de la plataforma, también podrás gestionar temas relacionados con tu perfil, como tus cursos, tu expediente académico o tu contraseña de acceso. Todo lo que necesitas para tu formación digital está accesible desde esta plataforma de aprendizaje virtual.
3.- Establece un horario
Cuando accedes al campus por primera vez y navegas por todas sus opciones puedes sentirte algo perdido. En él tienes todo el contenido didáctico a tu disposición, pero ¿cómo organizarte para aprovechar al máximo sus recursos? La palabra clave es planificación. Una vez que tengas el calendario del curso disponible, revísalo con tu agenda personal y programa cuánto tiempo debes dedicar a cada tema para cumplir los plazos de entrega de trabajos y llegar preparado a los exámenes.
Apunta los aspectos más destacados en tu agenda, subraya las fechas clave y respeta la planificación marcada para no ir con retraso respecto a tu plan inicial.
4.- Usa técnicas de estudio
Se acerca el momento de los exámenes y comienzas tu preparación a fondo. Como en el aprendizaje tradicional, a la hora de estudiar en línea hay que marcarse metas realistas y seguir ciertas recomendaciones prácticas que, aunque lógicas, te serán de gran utilidad.
Subrayar te ayuda a destacar la información más relevante y mejorar la comprensión de los temas. Los mapas mentales te servirán a la hora de organizar toda la información y repasarla de forma visual en un solo vistazo. En esa línea, las fichas de apuntes son útiles para organizar tus pensamientos y repasar los conceptos más importantes del temario.
Experimenta con técnicas de memorización y no olvides tomar descansos. Por ejemplo, aplicando la técnica del Pomodoro, que combina tiempo de productividad con momentos de descanso.
5.- Recomendaciones para afrontar los exámenes
Llega el momento de los exámenes. Si te preparaste con anticipación, no hay nada que temer. Los días anteriores a la prueba es recomendable repasar el temario con ayuda de esquemas, conceptos clave y resúmenes que hayas trabajado en las semanas previas.
Evita distracciones y elige un lugar aislado y tranquilo, como tu cuarto o una biblioteca. Combina los momentos de estudio con otros de descanso y de actividad deportiva para liberar tensiones.
El día antes de examen acuéstate temprano y duerme ocho horas, para levantarte con el cuerpo y la mente descansadas. Desayuna bien para tener energía, y hazlo temprano, para que puedas comprobar la conexión y el correcto funcionamiento de la plataforma.
Esperamos que estos consejos para estudiar en línea te hayan resultado útiles. Y recuerda: la planificación será tu gran aliada a la hora de afrontar cualquier reto educativo y profesional.
En esta ocasión les compartimos 10 reglas o consejos para ser un estudiante organizado, tomen nota
1. DEFINE TUS OBJETIVOS
Es importantísimo saber a dónde quieres llegar. Y para cumplir esos objetivos es fundamental dividirlos en pequeñas tareas. Si no divides tus objetivos, te resultará agobiante intentar llegar porque seguramente cada objetivo por sí solo al principio parezca difícil de alcanzar.
2. TEN CONTIGO SIEMPRE UNA AGENDA
Ya sea en papel o digital te servirá para anotar todo lo que debes ir haciendo, las tareas que terminar y te servirá para planificar tu estudio diario. Especialmente necesario para ir añadiendo la lista de tareas en que has dividido tus objetivos. Anotándolo todo te aseguras de estar super organizado y que no se te olvide nada importante que debas terminar.
3. MANTÉN UN PLANNING SEMANAL Y MENSUAL
Es muy útil tener escrito en un lugar todo aquello que debes terminar ésa semana y ése mes, que lo puedas ver en su totalidad de un vistazo. Te permitirá planificar mejor.
Incluye las fechas para cada examen y cada proyecto que debes presentar y calcula hacia atrás para saber cuándo debes empezar a prepararlo.
Prioriza según la importancia de cada tarea y según la fecha en que lo debes terminar.
Deja tiempo para divertirte. Esto es tan importante como estudiar … ¡Pero sólo si realmente has estudiado, por supuesto!
4. MANTÉN UN SISTEMA DE ARCHIVO
Un sistema que te ayude a guardar todas tus notas de manera organizada. Si eres más de papel una carpeta archivadora te permitirá guardar todo tipo de notas en cada asignatura. Si eres más digital y vives pegado a tu portátil utiliza alguno de los recursos como OneNote que podrás sincronizar en otros dispositivos y compartir con otros compañeros. Permite crear todas las carpetas y archivos que necesites para cada asignatura.
5. MANTÉN UNA LISTA DE CONTACTOS
Emails o teléfonos tanto de compañeros de estudios como de profesores, biblioteca, secretaría, etc. para no perder tiempo si necesitas cualquier información.
6. UTILIZA NOTAS DE VOZ
Dale un mejor uso del que habitualmente le das y en vez de pasar tanto tiempo en las redes sociales utilízalo para machacar conceptos que hay que memorizar y son dificiles. Solo el hecho de grabarlos y escucharse a sí mismo después no sé por qué ayuda mucho a retener aquello que al leer cuesta retenerlo.
7. SI TE DESMOTIVAS
Hay muchos momentos en que te sentirás sin ningunas ganas de estudiar. Es muy comprensible. La motivación es algo muy personal y debes buscarla. No llega sola de repente. Sé muy estricto contigo mismo y establece la rutina diaria de estudio para que cuando llegue esa "desmotivación" tengas tan interiorizada esa rutina que avanzarás incluso sin ganas y te será más fácil terminar tus tareas.
8. REPASA DIARIAMENTE
Ya se que es lo que siempre te dicen tus padres ... ¡pero es que está comprobado! Si repasas diariamente lo hecho en el día o el día anterior como completar notas, revisar lo que no se entiende bien e ir con las preguntas al profesor, ordenar los apuntes, hojas, fotocopias que te han entregado, etc. además de no necesitar dedicarle demasiado tiempo te costará mucho menos preparar los exámenes ¡Mucho menos!
9. ADELANTA LO QUE SE VA A VER AL DÍA SIGUIENTE
Unos minutos para leer lo que se va a tratar en clase mañana, te servirá para que cuando lo escuches lo entiendas mejor y te será mucho más fácil aprenderlo. Además te permitirá preguntar en el momento lo que no entiendes pues muchas veces hasta que no te pones a repasar no te das cuenta de las dudas que tienes.
10. APUNTA TODOS LOS COMENTARIOS DE LOS PROFESORES
Cuando un profesor te corrige un examen y te comenta los fallos que has tenido o lo que debes mejorar, cómo hacer un determinado tipo de ejercicio, o como responder a determinadas preguntas anótalo rápidamente para que no se te olvide. Eso te ayudará en el futuro a no cometer los mismos errores y a saber lo que el profesor te pide.
Esperamos les sean útiles estos consejos, nos leemos en la próxima
¿No entiendes lo que lees?
Evita ese problema, esta semana te damos algunos consejos para mejorar tu comprensión de lectura.
Leer es un hábito que debemos adquirir todos, ya que trae muchos beneficios. Además al ingresar a la universidad nos veremos obligados a leer gran cantidad de información, la cual nos ayudará a entender algunos temas de las asignaturas. Debes estar preparado para ese momento.
Es necesario tener velocidad en la lectura, pero también es indispensable que la comprendas.
Te damos algunos consejos para mejorar tu comprensión de lectura.
1. Lee
Leer constantemente es importantísimo. Debes practicar para que poco a poco mejores la comprensión. Te recomendamos que leas temas que te interesen, así no te aburres y terminar el libro.
2. Lenguaje
Comienza a leer textos sencillos con un vocabulario coloquial, luego lee texto más especializado. Alterna la complejidad del lenguaje. De esta manera aumentarás tu vocabulario y te acostumbrarás a diferentes textos.
3. Notas
Algunos libros son muy complejos, ya sea por la cantidad de personajes o datos importantes que necesitas recordar para continuar leyendo. Es recomendable que hagas algunas anotaciones, así podrás repasar los hechos que ya leíste.
4. Lee despacio
Para mejorar tu comprensión lectora, debes leer despacio cada línea. Así te sentirás obligado a entender oración por oración.
5. Pausas
Haz una pausa cada párrafo, para continuar tu lectura. Analiza lo leído para asegurarte que lo entendiste.
6. Tranquilidad
Es necesario que leas en un lugar tranquilo para que puedas concentrarte. Toda tu atención debe estar en la lectura. Lee en silencio y sentado, disfruta lo que lees así es más fácil comprenderla.
7. Preguntas
Cuando termines de leer, debes realizarte preguntas sobre el entorno del texto. La idea es que recuerdes lo sucedido. Así podrás darte cuenta si la comprendiste.
8. Diccionario
Es importante tener un diccionario cada vez que leamos. Algunas veces no conoceremos el significado de algunas palabras, por esa razón no podremos interpretar la lectura de manera correcta. El diccionario te ayudará a saber el significado y además aprenderás nuevas palabras.
Poco a poco y con la práctica comprenderás todos los textos a la perfección. Luego de lograr comprenderlos, debes mejorar la velocidad de tu lectura. De esta manera podrás leer cualquier libro sin ningún problema. ¡Disfruta el hábito de la lectura!
Estudiar online aporta beneficios para el estudiante, tales como la flexibilidad horaria y la posibilidad de mejorar sus competencias digitales y personales, entre otros. Pero también conlleva desafíos, como son la autodisciplina, la autoorganización y planificación del tiempo, así como ejercitar la autonomía y el autoaprendizaje. Esta semana les compartimos 8 consejos para tomar las clases en línea.
1. ELIGE EL LUGAR IDEAL
Asigna en tu casa un área bien iluminada, tranquila y con espacio suficiente, con el fin de que puedas concentrarte en tus clases.
Trata de evitar lugares en los que tus papás o hermanos suelen estar, pues aunque ellos estén haciendo home office, te podrían distraer con alguna plática.
2. MANTÉN TU RUTINA
Despierta a la misma hora, desayuna y arréglate como si fueras a clases presenciales, eso ayudará a que tu mente se prepare para concentrarse.
Recuerda que es horario de clases, no te quedes en pijama: en la mayoría de los videoenlaces seguramente te pedirán tener encedido el video para mejorar la interacción.
3. CÓMODO, PERO SIN DISTRACCIONES
Ten en cuenta que vas a estar en clase desde tu casa, pero no hay que dejar que eso se convierta en un potencial factor de distracción, entre más lejos estés de la cama ¡mejor!
"Tu mayor reto será ignorar los distractores durante cada sesión; hay que reafirmar las normas de un salón de clase y poner atención en todo momento".
4. EQUÍPATE CON LO NECESARIO
Prepara tu equipo de cómputo y revisa que funcione correctamente tu cámara web.
También incluye unos audífonos, de preferencia manos libres con un buen micrófono para que escuches y te escuchen bien.
“Es normal que al estar en tu casa, entre tu mamá o tu hermana al cuarto, o te hablen cuando estés en clase; estas situaciones ‘cómicas’ a veces pueden interrumpir tu atención en la clase, por eso es bueno tener audífonos puestos”.
Además ten a la mano una libreta y una pluma para hacer apuntes como siempre y trata de que el lugar donde vas a tomar clases cuente con una conexión de luz para tu computadora.
5. QUE NO SE TE CAIGA LA SEÑAL
Trata de que el lugar donde estudies tenga una señal estable de wifi. Puedes mejorar la calidad de tu conexión al estar cerca del router o con un cable de red LAN.
Una buena señal ayudará a que tu profesor no se quede "congelado", recuerda que las clases en videoconferencia suelen consumir buena parte del ancho de banda de tu red.
6. PLANIFICA TUS HORARIOS
Crea un plan de estudios tomando en cuenta el horario que vas a utilizar durante el día, puedes ponerte breaks de 10 o 15 minutos después de cada clase. No olvides asignar tu hora de comida.
Planifica tus fechas y días de entrega de tareas, trabajos y exámenes. Existen apps como TickTick y To Do Reminder que te pueden facilitar esa labor.
7. PRIORIZA: ES TU TIEMPO DE ESTUDIO
Haz una lista de los trabajos que entregas cada día y evita que se te acumule la carga de pendientes.
También informa a tu familia cuáles son los horarios de estudio y actividades académicas, ya que es importante su apoyo para que no se mezcle con el tiempo de dinámica familiar o con tareas del hogar.
8. LEVANTA LA MANO ¡PARTICIPA!
No te escondas en las videoconferencias, participa como si estuvieras en clase presencial; todos los integrantes en la llamada pueden participar de manera dinámica, tienen incluso botones para levantar la mano.
Esperamos te sirvan estos 8 consejos, tomes nota y los pongas en práctica. Nos leeemos la próxima semana
¿Te duele la cabeza? ¿Los ojos te lloran? ¿Te da sueño temprano? ¿Sientes como si te hubiera caído un piano en la espalda?
Tal vez estés experimentando la fatiga de las clases virtuales, casi nadie que pase más de ocho horas sentado frente a una computadora puede librarse de esto.
Por esto esta semana les presentamos unos consejos para evitar la fatiga en las clases virtuales
Haz pausas activas
Date un descanso de al menos cinco minutos entre clase y clase. Las clases de 45 minutos o más pueden ser agotadoras para cualquiera. Por eso es importante que separes esos momentos para respirar o hacer estiramientos de brazos, piernas, cabeza y cuello.
En cuanto a la respiración, puedes buscar un espacio tranquilo, de preferencia sin bulla y sentarte en una posición cómoda, con la espalda recta, los brazos sobre las piernas y los pies en el piso e inhalar y exhalar alrededor de cinco veces por un periodo de dos minutos. Al inhalar deberás inflar tu estómago como un globo y después soltar todo el aire acumulado.
Establece prioridades
Aprender a distinguir entre lo urgente y lo importante es básico. No todas las cosas se tienen que hacer el mismo día y a la misma hora. Hay algunas que sí son muy urgentes y vamos a tener que apagar ese incendio pronto, pero hay otras que se pueden dejar para mañana. Eso no significa que debemos pasarnos la vida procrastinando, pero tampoco debemos irnos al extremo de actuar como pulpos. También puedes probar usando diferentes aplicaciones para organizarte como Trello o Google. ¡A veces necesitamos una mano!
Recibe luz solar
Como el tolok, al menos una vez al día necesitas hacer una caminata para recibir luz solar, escuchar el sonido de las aves y recibir todo lo que tiene para darte la naturaleza. Anímate a dar aunque sea una vuelta a la manzana ¡Cinco minutos son suficientes! Estar un ratito al aire libre te ayudará quitarte la sensación de estar siempre confinado.
Identifica cuándo es tiempo de parar
Un ejercicio que te puede servir para los momentos de tensión es el STOP, es una herramienta de mindfulness que sirve para que te fuerces a dejar de hacer lo que estás haciendo y te conectes con tu cuerpo para observar todos esos pensamientos que pueden estar pasando y que por estar ocupado no notabas.
Quizás podrías estar sintiendo tristeza por no ver a tu familia y amigos o estrés porque no te alcanzó el tiempo para entregar todos sus trabajos. ¡Ahora podrás identificarlos!
Como ves, siempre hay tiempo para alejarte de los aparatos electrónicos por unos minutos.
¡Encontremos el balance en nuestras actividades del día a día para estar bien!
Les presentamos algunos trucos psicológicos que pueden ayudarte a sacar buenas notas.
1. Corta el tiempo de estudio en trocitos
Investigaciones sobre los procesos atencionales y el rendimiento de estudio muestran que es mejor controlar los ratos que le dedicamos al estudio poniendo un límite de tiempo más bien bajo para cada sesión.
Lo ideal es hacer que los ratos de estudio no superen los 30 minutos, ya que mostramos bastante más facilidad para asimilar información que nos llega en ráfagas cortas y repetidas que en una sola que sea larga y tediosa. De lo que se trata es de mantener el cerebro al 100% en cada momento (por cierto, mantener el sueño a raya es sagrado, y para eso nada como dormir bien).
2. Crea una rutina de estudio
Proponerse un horario de estudio y seguirlo no sirve sólo para ofrecer una imagen de madurez y pulcritud, ya que tiene efectos notables sobre el rendimiento de estudio. Abordar el aprendizaje de manera desorganizada es una manera de terminar estudiando a altas horas de la noche, cuando el sueño y el cansancio hacen mella en nuestra capacidad de concentrarnos.
Además, acostumbrarnos a un horario hará más fácil que no nos saltemos los ratos de estudio y nos permitirá dedicarles el tiempo que se merecen. En ese sentido, el mismo que funciona para los ejercicios de gimnasio funciona también para memorizar y asimilar información. ¡No lo dejes todo para mañana!
3. Crea notas-resumen en hojas individuales
No confíes demasiado en la técnica de subrayar textos. El hecho de subrayar no ayuda a memorizar el texto si no se repasa varias veces, y de todos modos ceñirse a la memorización de las frases que tienen una línea debajo nos mantiene anclados a la manera en la que la información queda distribuida en el texto original. En cambio, hacer esquemas y pequeños resúmenes en trozos de papel nos obliga a reformular la información que hemos leído y, además, hace más fácil crear combinaciones de notas que son distintas a las del texto pero que nos ayudan a entender mejor lo que leemos, ya que podemos juntar o separar los trozos de papel del modo que queramos para asimilar la información en el orden deseado.
4. Mantén alejadas las distracciones
Puede parecer evidente, pero nunca está de más recordarlo porque estas distracciones pueden adoptar las formas más insospechadas y es bueno identificarlas. En tu lista negra deben estar Facebook, el teléfono móvil y la televisión, pero puedes incluir otros elementos propios de tu día a día y hacer lo posible por aislarte de todos ellos durante los ratos de estudio (recuerda que son cortos, así que... ¡no es mucho pedir!). Hacer esto antes de ponerte a estudiar te ayudará a no caer en la tentación una vez hayas empezado.
5. Prepara tu material de estudio antes que nada
Tener preparado todo lo que necesitas hará que no te levantes para ir a buscar cosas y, por lo tanto te distraigas. Además, asociar este conjunto de objetos al estudio hará que, cada vez que lo veas, entres en la dinámica de estudiar con facilidad... ¡aunque no sabrás explicar exactamente por qué te ocurre! Por tanto, préstale atención a la organización de los libros y herramientas que necesites antes de sentarte a hincar los codos. Si lo tienes todo perfectamente organizado, será más fácil que logres tener todos los recursos a mano y puedas ser más eficiente durante tus horas de estudio.
6. Proponte (al menos) una unidad de estudio para cada sesión
Fija un tema a estudiar y estúdialo. Organizar información relacionada entre sí por el hecho de permanecer a un tema o categoría de cualquier clase es mucho más fácil que estudiar piezas de información dispersas y desordenadas. Para eso es bueno que leas la lección una vez para crear un mapa mental de la localización de los temas en el texto y luego te focalices en cada uno de ellos.
7. Huye de la memorización literal
Haz tuya la información que contienen los textos. Relaciónala con episodios de tu vida, reformúlala con tus propias palabras y usa ejemplos que conoces. De esa forma lograrás alcanzar el aprendizaje significativo que necesitas, bastante más resistente al paso del tiempo que el que se basa en la memorización de datos a los que no se les encuentra demasiado sentido.
8. Huye de la memorización lineal
Piensa, sobre todo, en similitudes y diferencias entre conceptos, piezas de información que en los textos que te has estudiado no aparecen muy conectados pero que podrían estarlo en ciertas preguntas de examen, por ejemplo.
9. Practica constantemente
Si tienes la posibilidad, evalúate con exámenes o cuestionarios acerca del tema que estudias. Esto puede parecer una pérdida de tiempo si crees que el tiempo bien invertido sólo puede ser dedicado a "empaparse" de la información a estudiar, pero no lo es en absoluto, ya que te ayudará a detectar fallos y además te servirá para medir tu progreso y, por lo tanto, a mantener alta la motivación, lo cual también repercutirá positivamente en tu rendimiento.
10. Explícale la lección a otra persona
Esto es literal. El hecho de explicar en tus propias palabras lo que has aprendido es posiblemente el consejo para estudiar más valioso, ya que te aportará dos grandes beneficios. Por un lado, reformular la lección es una manera de repasar mentalmente lo que has estudiado, por lo que el tiempo que le dediques a esto servirá para asimilar mejor lo que habías estudiado antes. Por otro lado, te servirá para autoevaluarte, detectar puntos que creías aprendidos pero que en momentos clave te dan problemas, y te ofrecen una imagen bastante fiel de tus progresos.
Iniciamos el año 2021 y qué mejor manera de iniciarlo que con propósitos reales, por esto iniciamos el año con unas sugerencias que esperamos les ayuden.
Ponte metas
Tienes doce meses por delante para poder alcanzar tus metas y para poder planificarlas bien. Tendrás que ser realista ante las metas que quieres alcanzar y fijarlas durante el año. Si es necesario realiza un mapa con todas las metas y añade los meses del año, es importante que pongas plazos para cada meta, así podrás planificarte mejor.
Organiza tu tiempo
No me refiero a que organices tu tiempo únicamente teniendo en cuenta tu horario semanal, sino que lo planifiques acorde a las actividades a lo largo del año. En definitiva se trata de organizar tu tiempo semanal, mensual y tus citas, de este modo y con tu agenda en la mano podrás saber qué debes hacer en cada momento.
Usa un calendario y una agenda
Un calendario y una agenda en tu vida de estudiante es totalmente imprescindible. Igual que debes organizar tu tiempo, debes saber cómo hacerlo y no hay mejor forma que a través de un calendario y una agenda. El calendario te permitirá ver los días del mes, calcular el tiempo que te queda para un examen, para la entrega de un trabajo, saber qué días tienes de vacaciones, etc. Con la agenda también te permitirá lo mismo que el calendario, pero además podrás escribir todo lo que tienes que hacer diariamente. De esta manera podrás sentir menos estrés y ansiedad y podrás tener todo mejor organizado.
Sal de tu zona de confort
Es necesario que aprendas a salir de tu zona de confort para poder lograr nuevos retos y que tus objetivos vayan lográndose. Si siempre estás dentro de tu zona confortable no podrás avanzar ni conseguir nuevas cosas, puesto que no te atreverás a ir más allá. Prueba cosas nuevas dentro de lo que estás estudiando para poder disfrutar más y mejor, te darás cuenta de todo lo que eres capaz de hacer y de conseguir.
Establece la regla de los 15 minutos en tu vida diaria
Esta regla es muy útil para cualquier ámbito de tu vida, pero también lo será para tus estudios, tu formación y para saber qué campos te interesan más que otros. La regla de los 15 minutos consiste en dar la oportunidad a algo durante 15 minutos (un programa de televisión, una película, un documental, un libro…), es como darle el beneficio de la duda durante este tiempo. Si después de 15 minutos no te interesa o crees que no va contigo, entonces puedes dejarlo marchar de tu vida… es posible que no sea buena idea para ti.
Cuida tu salud física y mental
Para poder rendir al máximo en tu vida y en tus estudios, es necesario que además de tener una buena organización y unos buenos hábitos de estudios… cuides de tu salud física y mental, porque sin eso, no podrás conseguir metas ni sentirte bien contigo mismo. Es posible que en fechas de exámenes o cuando tengas que presentar un trabajo sientas que los hábitos saludables quedan a un segundo plano... pero si notas que las muñecas empiezan a doler, te duele la espalda, empiezas a tener problemas de sueño o algún tipo de trastorno temporal, entonces ha llegado el momento de hacer una pausa y valorar el tipo de dieta que sigues y el tiempo que dedicas a ejercitarte.
Ciertamente estudiar en línea no es fácil para cualquier alumno; pero lo que también es cierto que cualquier alumno puede estudiar en línea con un poco de esfuerzo y dedicación. Sólo necesitas seguir estos consejos para que puedas tener éxito en tus clases por internet:
La clave del éxito está en la organización
A diferencia de las clases presenciales, en la modalidad en línea o a distancia la clave del éxito estará en qué tan organizado puedas ser con tus clases y tareas; además del equilibrio que debas de tener con tus demás actividades personales o laborales. Así pues, ya sea que puedas reservar un día en específico a la semana para realizar todas las tareas que debes de hacer (lo cuál no sólo es altamente desaconsejable porque terminarás agotado), también puedes organizar tu agenda con una o varias horas al día para atender las clases por videollamada o la realización de tareas.
La disciplina será tu mejor amiga
Así como la organización será un papel clave para alcanzar el éxito; la disciplina se convertirá en tu mejor amiga para presentar tus tareas en tiempo y forma. También, ser disciplinado te permitirá levantarte de la cama y hacer toda una rutina como si fueras a salir de tu casa; desayunar, bañarte, vestirte, para después sentarte frente a la computadora y comenzar a realizar tus pendientes.
HAY UN GRAN PODER PSICOLÓGICO DETRÁS DE NO QUEDARTE EN PIJAMA PARA HACER LA TAREA.
Agrégale un 0.1% extra cada día
A todas tus tareas, trabajos, exámenes y estudios agrégales un 0.1% de esfuerzo y dedicación extra. Sólo un 0.1% de esfuerzo extra en cualquier actividad que realices en la vida, tras un disciplinado y continuo actuar durante los 365 días al año, se traducirá en una mejoría del 36.5% respecto a como estabas al inicio.
Mantén tu espacio de trabajo listo y a punto
Así como en un modelo presencial es necesario tener cuadernos y plumas para hacer apuntes, la ventaja de poder tomar clases desde tu casa involucra que tengas un equipo de cómputo con conexión a internet. Y cuando nos referimos a que tu espacio de trabajo esté listo y a punto, hablamos no solamente de tener un escritorio con la computadora y la cámara web; sino también, de tener una conexión a internet decente, que te permita tener videoconferencias sin problemas, además de descargar documentos y navegar por internet con velocidad; también, tener los programas adecuados, como la paquetería de Adobe o de Office, sólo por mencionar algunos; y, por supuesto, no olvides tener activado un antivirus para proteger tu equipo del malware y spyware.
¡No te distraigas!
Tener actividades en línea involucra un gran riesgo de que invariablemente te distraigas con redes sociales, videos en Youtube, artículos, videojuegos y demás. En línea están disponibles varias aplicaciones para bloquear las notificaciones de tu teléfono mientras necesitas concentrarte en alguna tarea; también puedes ocupar alguna extensión para Chrome o Mozilla que te ayude a bloquear sitios web o redes sociales, por el periodo de tiempo que tú determines. Lo importante es que no te distraigas.
Que tu rutina sea saludable
Quizá el consejo más importante de todos sea este: tu rutina diaria debe de ser saludable. De nada sirve que tengas toneladas de tareas en línea si esto provoca que estés frente a la computadora, comiendo chatarra y llevando una vida sedentaria. Come balanceado, haz ejercicio y procura descansar bien, al menos dormir tus 8 horas diarias.
Tener clases en línea es todo un arte muy balanceado, pero siguiendo nuestros consejos, estamos seguros de que todo irá como viento en popa
Deja tus preocupaciones a un lado y respira con calma, estar entre dos carreras y no saber cuál elegir es algo más común de lo que crees y existen varias maneras de comenzar a conocerte y así saber qué es lo que realmente quieres.
Esta semana les compartimos 8 consejos que debes seguir si estás entre dos carreras y no sabes cuál elegir:
1) Define por qué te gustan las dos carreras
Pregúntate por qué te gusta cada una o si te estás dejando llevar por razones diferentes al gusto, como seguridad económica, o por ser una carrera que tus papás aceptarían más.
2) Elige la carrera que te apasiona más
Si al analizarlo te das cuenta que una te gusta más y la otra la eliges por diversas razones entonces el consejo es que te orientes por la que más te gusta. Cuando uno hace lo que le gusta las ganas que siente por eso hace que desarrolle habilidades distintas y repercute en tu rentabilidad y otros factores.
3) Puedes integrar ambas carreras
Si las dos carreras te gustan, ambas te apasionan, entonces proyecta tu futuro y vislumbra cuál te gustaría que sea tu columna vertebral. Muchos profesionales juntan las carreras que les gustan y una la estudian en la universidad y otra en especializaciones.
4) Conoce a profundidad las dos carreras
Conoce con realismo ambas carreras para que tus dudas sean despejadas de la manera adecuada.
5) ¿Cuál es tu objetivo?
En primer lugar, hay que analizar con qué objetivo quieren estudiar. En base a eso van a decidir si quieren estudiar una carrera de pregrado/tecnicatura o hacer una carrera de grado. Tienen que pensar en todas las variables ya que no todas las carreras tienen la misma duración, ni se cursa la misma cantidad de horas. La elección del tipo de carrera depende de la situación personal de cada uno. En algunos casos, uno puede arrancar estudiando una carrera corta (tecnicatura o pre grado) y luego continuar la carrera en la universidad, y así obtener el título de grado.
6) Análisis del plan de estudios
Otro de los elementos a analizar es el plan de estudios. Este se refiere a la forma de organización de los contenidos y actividades que se consideran básicos en la formación académica. En el plan de estudios figura la nómina de materias de la carrera. Dependiendo de la universidad, puede que haya variaciones en el plan de estudios.
7) Ver los posibles campos laborales
Informarse en profundidad el campo laboral de las carreras de tu interés. Se refiere a las funciones y los ámbitos dónde vas a poder desempeñarte con tu profesión. Hay carreras que tienen un campo laboral más amplio que otras. Es importante conocerlo, ya que te va a dar la pauta de en qué lugares podrías trabajar y si te ves o no en esos ámbitos. Pueden aprovechar y explorar distintos escenarios posible de trabajo.
8) Sueldos y demanda
Conocer las condiciones del mercado laboral. Es decir, cuáles son las oportunidades laborales de esa profesión. Considerar las condiciones de empleo y los salarios que reciben los profesionales, puede ser un aspecto más a considerar en la elección de la carrera.
Esperamos que estos 8 consejos te sean de utilidad, nos leemos en la próxima.
¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando tienes que hablar en público?
Te encanta exponer en clase, presidir una reunión o dar una conferencia o, más bien, te ves atrapado en pensamientos negativos como; ¿Y si me tiembla la voz?, ¿me voy a quedar en blanco?, Ya verás como la lio y lo hago mal…
En general, muchas personas lo pasan mal durante el primer minuto, pero tienen los recursos o la fuerza suficiente para poder evitar bloqueos en pleno escenario y continuar con la presentación.
Sin embargo, hay personas que pasan por una gran ansiedad hablando en público y sabemos que el miedo escénico o miedo hablar en público es, posiblemente, la fobia social más frecuente en nuestra sociedad. Si el miedo a hablar en público es persistente, es posible que se trate de “Glosofobia”.
Las causas del miedo a hablar en público, algunas veces desconocidas, se pueden resumir en una sola palabra: expectativas, y no son necesariamente las del público, sino principalmente las que uno se marca cuando sube a un podio o tiene que hablar delante de más personas. El orador puede tener imágenes de sí mismo que suelen ser autodestructivas, piensa que todo debe ser perfecto y desea conseguir la aprobación de su audiencia. Este miedo al fracaso puede generar un bloqueo o hacernos pasar un mal rato que se va a transmitir a los oyentes al hablar en público.
Como conseguir una representación interna positiva de nosotros, que nos ayude a disfrutar de las presentaciones, reuniones o clases a dar.
Hay algunos trucos que nos ayudan para hablar sin miedo ante un grupo de personas:
1.- Prepárate muy bien tu presentación.
Cuanto mejor domines el tema, menos posibilidades tienes de fracasar. Solo usa el material necesario para no perderte y solo te falta practicar y practicar.
Es importante tener un buen apoyo de medios audiovisuales. Nos ayuda a mantener el control sobre el tema.
2.- Acude con tiempo de antelación a la sala.
Así tendrás tiempo para resolver problemas, comprobar cables, wifi, proyector, etc. Si con todo eso aun algo falla, sigue adelante con lo que recuerdes, porque gracias a la práctica dominas el tema.
3.- El trabajo no es perfecto.
Si te obsesionas con obtener resultados perfectos, estarás pendiente de ello y te puede generar estrés y ansiedad. Si te equivocas, llévalo con sentido del humor.
4.- Trabaja la comunicación no verbal.
Gestos, postura, las manos, la mirada, etc...
5.- Conoce y saluda a los participantes antes de tu intervención.
Esto te dará más confianza y te mostrarás amigable.
6.- Sé tú mismo.
No trates de ser quien no eres o apartentar posturas falsas de ti, esto se nota, lo mejor es siempre ser tú mismo.
7.- Respira.
La respiración correcta ayuda a tranquilizarnos y oxigenarnos mejor, no te aceleres.
8.- Bebe agua antes y durante la presentación.
Esto te ayudará a mantenerte hidratado y que no se te seque la garaganta.
9.- Habla despacio y con contundencia.
El tono de voz, la velocidad, las pausas o el ritmo nos permiten transmitir energía y fuerza.
10.- Habla de aquello que te apasiona y dominas.
De esta manera lo harás de manera natural y llevarás mejor el tema. Obivamente si el tema no lo dominas deberás prepararte para hacerlo.
11.- Elabora una lista de preguntas que crees que te harán y ten las respuestas a mano.
Esto es muy útil para estar preparado ante las posibilidades de tus respuestas. Y recuerda, si no tienes la respuesta no trates de improvisar, siempre es mejor admitir que no la cononces pero que investigarás al respecto.
Sin duda, hay personas que tienen mayor facilidad oratoria y se encuentran como pez en el agua en frente de una audiencia. Pero todos tenemos la posibilidad de mejorar nuestra capacidad de hablar en público, y conseguir hacerlo de manera que resulte atractiva, clara, dinámica y transformando miedos, nervios y estrés, en una sonrisa de confianza.
Es posible que en muchas ocasiones hayas obtenido una nota que no ha hecho justicia al tiempo que has dedicado a estudiar, y eso es algo muy frustrante. ¿Te has planteado que la estrategia que sigues a la hora de estudiar no es correcta? ¿Tus hábitos de estudio son mejorables? Planificar y organizar tu estudio, descansar cada cierto tiempo, evitar distracciones o mantener la motivación son algunos de los aspectos que debes tener en cuenta a la hora de estudiar.
¿Te gustaría saber cuáles son los hábitos de estudio que harán de ti un mejor estudiante? ¡Perfecto! A continuación, te vamos a decir 10 hábitos de estudio que te ayudarán a aprender de manera más inteligente y eficaz.
1. Márcate una meta
Antes de comenzar a estudiar a diario debes tener claro qué quieres conseguir con todo esto. Tener claros tus objetivos y tus motivaciones para emprender este camino serán la clave que te llevarán a conseguir tus metas.
2. Una buena planificación es indispensable
Tener una planificación correcta es básico si pretendes alcanzar un objetivo. Es tu hoja de ruta, la base que hará que sigas un determinado camino y que no te apartes del rumbo si llegan adversidades.
A la hora de estudiar es muy importante planificar y organizar el estudio. En este artículo te explicamos cómo puedes organizarte mejor creando tu calendario de estudio. Te aseguramos que habrá un antes y un después cuando hayas hecho tu propio calendario de estudio y hayas organizado los horarios que vas a dedicar a estudiar.
3. Estudia todos los días a la misma hora
Para conseguir un buen hábito de estudio es recomendable que el estudio se haga siempre en los mismos periodos de tiempo. Esto hará que tu cerebro acabe asimilando como tiempo de estudio esos momentos y se encuentre más predispuesto para comprender la información en este intervalo de tiempo.
¿Tienes poco tiempo para estudiar y tienes que aprovechar cada hueco que tengas entre las diferentes obligaciones que tienes que afrontar cada día? Es normal. No te preocupes. En la medida de lo posible intenta estudiar en el mismo horario todos los días. Seguramente estos huecos que aprovechas para estudiar también siguen un patrón de horarios que se repiten día tras día.
4. Evita los atracones de estudio
Estudiar durante largos periodos de tiempo sin descanso es contraproducente para tu memorización. La mejor forma de estudiar es poco a poco, con pequeñas sesiones de tiempo bien aprovechado. En periodos cortos el cerebro asimila mucho mejor la información a la cual lo expones. Está demostrado que es mejor estudiar diez sesiones de una hora que una sesión de diez horas.
5. Descansar es prioritario
Muchas veces, bien porque disponemos de poco tiempo para estudiar o porque hemos empezado a estudiar demasiado tarde para un examen, sustituimos horas de sueño por horas de estudio. Pero debes tener en cuenta que, pase lo que pase, debes dormir entre 7 y 8 horas.
Tu cuerpo y tu mente necesitan descansar, y si les privas de ese descanso su rendimiento caerá en picado. Por lo que si quieres mantener un buen rendimiento a la hora de estudiar debes dormir lo suficiente para que al levantarte al día siguiente estés al 100% de tus capacidades.
Además, ¿sabes que mientras duermes tu cerebro sigue trabajando asimilando información e incluso resolviendo cuestiones o problemas no resueltos? ¿Te ha pasado alguna vez que no has sido capaz de resolver un problema y a la mañana siguiente, cuando te has levantado, de repente, por arte de magia, has dado con la clave que te permite resolverlo?
6. Estudia siempre en el mismo lugar
No importa que estudies en el comedor de tu casa, en tu habitación o en casa de tu tía, lo importante es que siempre estudies en el mismo lugar, ya que te hará evitar distracciones innecesarias. Cuando estás habituado a un sitio los estímulos propios del lugar forman parte de la rutina, por lo que no oyes los ruidos, ni te distrae el entorno. El tener un lugar adecuado para estudiar a diario mejorará tu concentración y, por ende, tu rendimiento.
7. Ponte pequeñas metas cada día
Marcarte todos los días un pequeño objetivo te ayudará a concentrarte y a estar más predispuesto al estudio. Si sabes que hoy tienes como meta aprender la tabla periódica no debes levantarte hasta que lo hayas conseguido. El marcarte pequeños objetivos te ayudará a mantenerte motivado, aumentará tu concentración y evitará que te distraigas.
8. Aprender a enseñar.
Uno de los mejores hábitos que puedes adquirir para mejorar como estudiante es el aprender a enseñar. Esto significa que debes introducir en tu rutina una exposición oral de aquello que estés estudiando. Debes plantearlo como si estuvieses explicándoselo a otra persona para que sea más efectivo. No importa cuánta información hayas estudiado hoy. Si lo haces cada día y lo incorporas a tu rutina te aportará una visión clara de los conocimientos que tienes en la materia, te ayudará a estructurar mentalmente, a asimilar e interiorizar la información que has estudiado.
9. Olvídate de los dispositivos móviles.
Nada de smartphones durante el estudio. Sí, lo que oyes. Nada. Aunque no quieras reconocerlo los dispositivos móviles son una fuente constante de distracciones. Si eres de los que no pueden vivir sin su smartphone cerca deberás ponerlo en modo avión durante el tiempo que dediques a estudiar.
10. Premia tu esfuerzo a diario.
Al igual que te has puesto pequeñas metas diarias que debes cumplir, es necesario que te premies con algo tras conseguir tu objetivo diario. No es necesario un gran premio: un café, un par de páginas de ese libro o un paseo con tu perro pueden ser el premio. El hacer algo que te guste cada día tras conseguir tu objetivo marcado te ayudará a mantener la motivación y a conseguir crear un buen hábito de estudio.
Uno de los problemas más comunes a la hora de estudiar, leer un libro o un artículo es la falta de comprensión. ¿Tienes que leer varias veces lo mismo para comprender lo que estás leyendo? No te preocupes, hoy les compartimos unos tips para leer y lograr una mejor comprensión lectora.
Lo más importante: LEER.
Sí, así, en mayúsculas. Para ser capaz de mejorar tu comprensión lectora lo primero que debes hacer es crear el hábito de leer. Esto te ayudará muchísimo a mejorar diferentes aspectos de la lectura. Al leer irás aprendiendo a analizar el contexto, el mensaje de lo que lees y además mejorarás mucho tu léxico, entre otras cosas. Para ello puedes comenzar con novelas sencillas sobre temáticas que te gusten e ir poco a poco aumentando el nivel de dificultad de estas.
No tengas prisa.
¿Has oído eso de que las prisas no son buenas? Pues en la lectura es así. Un buen lector sabe adaptar la velocidad de lectura a la dificultad del texto. A veces te encontrarás con textos más sencillos en los que avanzar más deprisa, y otras veces, en las que el texto presenta una mayor dificultad tendrás que bajar el ritmo de lectura para identificar el mensaje del texto y entenderlo a la perfección.
Analiza constantemente el texto que lees.
Desde este mismo momento los interrogantes serán tus mejores amigos a la hora de leer. Pregúntate constantemente qué, cómo, cuándo, por qué, etc. A partir de las respuestas puedes continuar con preguntas más complejas. Este paso es indispensable para poder identificar y comprender cualquier tipo de texto.
Busca el significado de las palabras que no entiendas.
Haz del diccionario tu mejor amigo. Si no entiendes una palabra deja lo que estás haciendo y busca su significado. Lee la definición detenidamente hasta que sepas bien qué significa y el papel que juega en lo que estás leyendo. Aunque no lo creas, una simple palabra puede cambiar drásticamente el significado del texto completo.
Además de los 4 puntos anteriores que hemos compartido, también puedes trabajar y mejorar tu comprensión lectora realizando diversos ejercicios y actividades. A continuación te proponemos algunos que pensamos que te serán útiles para ir practicando hasta que consigas desarrollar y mejorar tu comprensión de los textos.
Ejercicio 1: Preguntas y respuestas.
Selecciona un texto o un fragmento de alguno. No importa mucho si es más o menos relevante porque lo que haremos será llevar a cabo una serie de preguntas sobre el mismo para escribir las respuestas y practicar la técnica del periodista.
Ejercicio 2: Sintetiza el texto.
En este ejercicio deberás realizar un resumen de un texto tras leerlo, pero utilizando en todo momento palabras propias para ello.
Ejercicio 3: Mapea tu comprensión.
Para ello deberás detectar las ideas principales del texto y ordenarlas posteriormente en cuadros. A partir de estos deberás completar la información relativa a la acción mediante flechas sin mirar el texto.
Sigue estos consejos, lee un poco cada día y haz del diccionario tu aliado. Puede que al principio te cueste un poco, pero verás como con constancia y determinación, en menos tiempo del que imaginas habrás adquirido una buena comprensión lectora.
Estudiar en línea requiere de gran compromiso y organización para poder cumplir los objetivos y llevar a cabo otras actividades cotidianas como el trabajo y las cuestiones personales y familiares. A continuación les compartimos 10 simples consejos para estudiar en línea que te ayudarán a tener un buen rendimiento y sin descuidar otros aspectos importantes.
1. Organiza tu tiempo.
Aprovecha tus ratos libres para hacer exámenes y entregar actividades.
2. Entra regularmente al Aula Virtual.
Te servirá para familiarizarte con la plataforma más rápido e ir entendiendo los contenidos de las materias.
3. No te quedes con dudas.
Los profesores, asesores académicos y los tutores están capacitados para resolver cualquier inquietud.
4. Lee con atención las indicaciones.
Antes de realizar cualquier actividad asegúrate de estar haciendo lo que se te solicitó.
5. Investiga.
No te quedes únicamente con la información que te proporciona la escuela, así podrás conocer más a fondo cada tema.
6. Concientízate.
Toma en cuenta que el estudiar y tener tu título profesional significa una mejora en tu calidad de vida pero requiere de esfuerzo.
7. Participa.
Los sitios colaborativos como los Blogs pueden ampliar tu panorama de lo aprendido debatiendo con tus compañeros y profesor.
8. Plantea metas a corto plazo.
Lograr cada una de ellas te llevará a cumplir un objetivo más alto.
9. Establece prioridades.
Debes tener bien en cuenta tus obligaciones y ordenarlas día con día por importancia.
10. Ponte cómodo.
Acondiciona un lugar de estudio con luz suficiente y buena conexión a internet.
Estos prácticos consejos te pueden ayudar en mucho a tener el tiempo suficiente para sacarle el máximo provecho a los estudios sin verte presionado por otras responsabilidades.
¿Eres de los que se sienta a estudiar y tarda un minuto en distraerse? ¿No eres capaz de mantener la concentración cuando estudias por mucho que lo intentas? Tranquilo, no desesperes te vamos a dar algunas claves y consejos que te enseñarán cómo mejorar tu concentración al estudiar.
1. Planifica el estudio y cumple los horarios.
Prepara un planning semanal y cuando lo tengas listo ponlo en un lugar visible desde tu espacio de estudio. Esto te ayudará a mantener a la vista tus objetivos y a tener claro qué tareas que debes realizar a diario. No importa que un día , por algo puntual, no lleves a cabo tu sesión de estudio, pero sí es necesario que te comprometas, que te lo tomes en serio desde el principio y que intentes mantener tu rutina de estudio a diario. Intenta estudiar siempre a las mismas horas para que, poco a poco, tu mente identifique ese tiempo con su momento de máximo rendimiento y concentración.
2. Gestiona correctamente tus tiempos de concentración.
Al llevar a cabo una actividad intelectual, en este caso hablamos del estudio, todos tenemos momentos de máxima concentración, en los que estamos muy focalizados en lo que estamos haciendo, somos más rápidos y comprendemos cualquier concepto con mayor facilidad. A estos picos de máximo rendimiento lo llamamos el umbral de declive de la concentración. Estos momentos álgidos de concentración suelen darse casi siempre después de llevar un rato estudiando, así que debes reservar para estos periodos de tiempo las tareas más complicadas. Tras los momentos de máxima concentración llegan los valles, donde somos incapaces de mantener la concentración a un nivel alto.
La capacidad de concentración de nuestro cerebro pasa tanto por una serie de picos y valles en cada sesión de estudio. Comienza siempre con un valle de concentración y al cabo de unos 10 o 15 minutos nuestro cerebro empieza uno de sus picos de máxima concentración, que dura entre 30 y 40 minutos. Este pico va seguido de otro valle de otros 15 minutos. Teniendo esto claro te será mucho más sencillo planificar óptimamente tu sesión de estudio, tus descansos y las actividades que debes llevar a cabo en cada momento para mantener tu concentración y obtener así un buen nivel de rendimiento en tu estudio.
3. Estudia activamente.
No se lo pongas fácil a tu cerebro, haz que haga ejercicio a diario. ¿Cómo? Estudiando de manera activa. Oblígate a cuestionarte datos, a revisar y completar aquello que estás estudiando cada día. Toma apuntes y anotaciones, explícate el tema o haz esquemas. Esto es una manera bastante efectiva de pensar solo en lo que estás haciendo y de obligar a tu cerebro a estar completamente centrado en ello.
4. La música puede ser tu aliada.
Está demostrado que escuchar determinado tipo de música puede ayudar a mantener un buen nivel de concentración. Clásica, chill, bossa nova…Cualquier música tranquila puede ayudarte a mantener tu atención en lo que estás haciendo, ya que te ayudará a crear un pequeño microcosmos alrededor de tu escritorio. ¿No sabes por dónde empezar a buscar? Si das una vuelta por plataformas como Youtube o Spotify podrás encontrar multitud de listas de reproducción específicas de música para estudiar y concentrarse que te ayudarán en tus sesiones de estudio.
5. Utiliza la tecnología.
La tecnología que tenemos a nuestro alrededor puede ser un foco importante de distracciones, pero también puede ayudarnos a evitarlas y motivarnos a concentrarnos en el estudio. Como ves, en función de cómo utilicemos los dispositivos tecnológicos pueden suponer una ventaja o un inconveniente.
Tu querido smartphone puede ayudarte más de lo que te imaginas a mantener la concentración durante el tiempo de estudio. Echa un vistazo en el repositorio de aplicaciones de tu móvil y encontrarás múltiples aplicaciones para mantener el foco y planificar tu rutina de estudio. En este artículo vas a encontrar una selección de las mejores Apps para estudiantes, y dentro del artículo dedicamos una sección a las mejores Apps para para evitar distracciones y concentrarse.
6. Haz de tu lugar de estudio un espacio que invite a estudiar.
Aunque no lo creas, el lugar en el que estudias tiene una gran influencia en tu estado de ánimo y en tu capacidad de mantener la concentración durante el estudio. Estudiar en un lugar que te resulte cómodo y confortable es básico y puede ser la diferencia entre completar las sesiones de estudio que has planificado o abandonar a la primera de cambio.
¿Cómo debe ser el lugar de estudio? Esto depende de cada persona, pero existen algunas características comunes que se deberían tener en cuenta siempre. Intenta estudiar en un lugar amplio, a poder ser con buena luz natural y ventilación, con una temperatura agradable, y mantén tu espacio de estudio limpio y cuidado. También es muy importante que utilices una silla ergonómica y que revises la altura y las distancias para que tu silla y mesa te resulten cómodas.
En definitiva, prepara un espacio acogedor y cómodo para trabajar en el que no tengas que interrumpir tu sesión de estudio porque te encuentres incómodo.
7. Recompénsate cuando cumplas un objetivo.
¿A quién no le gusta un premio de vez en cuando? Márcate unos objetivos claros y cuando los logres, date un capricho. Ese libro que te gusta, una tarde de cine o un café con ese amigo al que no ves desde hace tiempo. Esto te ayudará mucho para darlo todo, y no desconcentrarte a la primera de cambio. Si fijas unas metas tendrás claro desde que comiences a estudiar que cuando llegues al objetivo obtendrás un beneficio. Ponlo en práctica y alucinarás con el poder que ejercen las recompensas sobre tu capacidad de concentración, por pequeñas que éstas te parezcan.
Estimados alumnos y comunidad del Club Preparatoriano.
Antes que nada esperamos que el paso del huracán Delta no les haya afectado de manera significativa; afortunadamente este meteoro no cobró tanta fuerza en el Estado por lo que el día de mañana retornaremos nuestras actividades administrativas para pagos e inscripciones (lunes a viernes de 9:00 am a 4:00 pm y sábados de 9:00 am a 2:00 pm).
Por otra parte, y siguiendo las indicaciones de las autoridades, les informamos que nuestras clases virtuales se RETOMAN A PARTIR DEL VIERNES 9 DE OCTUBRE en días y horarios habituales.
Por su atención, gracias.
¡AVISO IMPORTANTE! 
Debido a la entrada del huracán Delta al Estado, les informamos que SE SUSPENDEN las clases virtuales a partir de hoy en la tarde, en el horario de 4:00 pm a 8:30 pm, así como las actividades administrativas, hasta que las autoridades de Protección Civil determinen que las condiciones climatológicas no representan un peligro para la población.

Les recordamos estar atentos a los canales oficiales para mantenerse bien informados y seguir todas las medidas de prevención e indicaciones.
Escribir mal es un problema que no sólo afecta a los niños y jóvenes, también afecta a los adolescentes y adultos. Además, tiene muchas consecuencias negativas que afectan tanto al plano personal, escolar y profesional, pero ¿Por qué se escribe mal?
La respuesta es múltiple pero, básicamente, los factores pueden ser:
- Por tener una deficiente psico-motricidad fina.
- Por agarrar mal el bolígrafo, mala postura, mover mal el brazo, etc
Además, nuestra escritura revela nuestra personalidad, por lo tanto refleja aspectos emocionales o mentales que inciden directamente sobre nuestra letra:
- Impaciencia.
- Nerviosismo.
- Mal organización.
- Desorden.
- Miedos.
- Complejos, celos…
- Hiperactividad.
Por este motivo esta semana les compartimos cinco pasos que funcionan de verdad!
1. -Toma correctamente el lápiz
Prueba esto: sostén el lápiz por el extremo superior, cerca del borrador, e intenta escribir tu nombre. ¿Difícil, eh? Pero, si tomas el lápiz de la forma correcta, escribir te resultará mucho más fácil. La mejor forma de agarrar un lápiz o un bolígrafo es dejándolo reposar cerca de la base del dedo pulgar. Sostenlo en su sitio utilizando los dedos pulgar, índice y medio.
2. Deja que los renglones te guíen
¡El papel con renglones es tu mejor aliado! Los renglones te pueden ayudar a hacer letras del tamaño y las proporciones adecuadas. Por proporción, entendemos que una cosa es del tamaño adecuado en comparación con otra. De modo que tu «a» minúscula debería ser la mitad de tu «A» mayúscula.
Asegúrate de llenar completamente cada uno de los renglones. Las letras mayúsculas deberían ocupar desde la parte inferior del renglón hasta la parte superior. Los renglones también ayudan a enderezar las letras, en vez de inclinarlas demasiado hacia un lado o hacia el otro. Si no dispones de renglones, como cuando estás montando un póster, puedes utilizar una regla y un lápiz suave para hacer varias líneas a fin de que el título sea del tamaño adecuado y quede perfectamente recto.
3. Baja el ritmo
Si tu letra es difícil de entender o borras demasiado, prueba ir un poco más despacio. A algunas personas, el hecho de ir más lentos les ayuda a solucionar el problema. Cuando te aceleras, te cuesta mucho controlar donde acabas y empiezas las letras, y cometes muchos más errores.
4. No aprietes tanto la mano
Algunas personas aprietan mucho cuando escriben. Esto dificulta mucho hacer las líneas suaves necesarias para escribir bien, sobre todo cuando se escriben letras ligeramente orientadas hacia la derecha. Intenta tomarte las cosas con más calma, no tomes el lápiz con tanta fuerza y trata de que el lápiz deje una marca en el papel sin necesidad de atravesarlo. ¡Además, así romperás menos puntas de lápiz!
5. Simplemente, juega
¿Cómo puede ser? Sí, lo has oído bien. Los juegos pueden mejorar tu letra. Multitud de juegos requieren escribir o hacer dibujos. O sea que, a pesar de que no puedan considerarse como deberes escolares oficiales, esos juegos te permitirán utilizar algunas habilidades necesarias para controlar mejor el lápiz. En lo que se refiere al control fino del movimiento de las manos, prueba juegos manuales de equilibrio (como el de los palillos o hacer montajes alineando fichas de dominó).
Y, si quieres fortalecer los músculos que utilizas para escribir, también lo puedes hacer practicando juegos de mesa. ¿Cómo? Utiliza unas pinzas en vez de directamente los dedos para tomar tu pieza y moverla sobre la mesa o el tablero.
Si pruebas los anteriores consejos y, aun y todo, sigues sin observar ninguna mejora en tu letra, siempre puedes pedir ayuda. Explica tus problemas a tu profesor o a tus padres
INDICACIONES PARA CONECTARSE DENTRO DE LA
PLATAFORMA SCHOOLOGY A SUS CLASES EN VIVO VÍA ZOOM
18 de septiembre de 2020.
A nuestros alumnos:
Les recordamos que en los 2 días de sus clases deberán de acceder a la plataforma Schoology con su usuario y contraseña previamente establecidos. Recuerden que deben de conectarse al aula virtual que les corresponda según su HORARIO, el cual se encuentra en la carpeta verde “ENCUADRE”.
Dentro de la plataforma Schoology, en la carpeta azul “SESIONES”, deberán abrir la sesión 1, posteriormente deberán hacer clic en “Transmisión de clase”, en donde encontrarán el link de ZOOM, a través del cual tomarán sus clases en vivo, de acuerdo a cada número de sesión y cada curso según sea su horario.
Para cualquier duda pueden comunicarse al teléfono 9991 88 09 37 en horas de oficina, por su atención muchas gracias.
Atentamente. Club Preparatoriano
¿Tomarás tus clases en línea debido a la contingencia del COVID-19? Te compartimos consejos para sacar lo mejor de esta experiencia
ELIGE EL LUGAR IDEAL
Asigna en tu casa un área bien iluminada, tranquila y con espacio suficiente, con el fin de que puedas concentrarte en tus clases.
Trata de evitar lugares en los que tus papás o hermanos suelen estar, pues aunque ellos estén haciendo home office, te podrían distraer con alguna plática.
MANTÉN TU RUTINA
Despierta a la misma hora, desayuna y arréglate como si fueras a clases presenciales, eso ayudará a que tu mente se prepare para concentrarse.
Recuerda que es horario de clases, no te quedes en pijama: en la mayoría de los videoenlaces seguramente te pedirán tener encendido el video para mejorar la interacción.
CÓMODO, PERO SIN DISTRACCIONES
Ten en cuenta que vas a estar en clase desde tu casa, pero no hay que dejar que eso se convierta en un potencial factor de distracción, entre más lejos estés de la cama o hamaca ¡mejor!
Tu mayor reto será ignorar los distractores durante cada sesión; hay que reafirmar las normas de un salón de clase y poner atención en todo momento.
EQUÍPATE CON LO NECESARIO
Prepara tu equipo de cómputo y revisa que funcione correctamente tu cámara web.
También incluye unos audífonos, de preferencia manos libres con un buen micrófono para que escuches y te escuchen bien.
“Es normal que al estar en tu casa, entre tu mamá o tu hermana al cuarto, o te hablen cuando estés en clase; estas situaciones ‘cómicas’ a veces pueden interrumpir tu atención en la clase, por eso es bueno tener audífonos puestos”.
Además ten a la mano una libreta y una pluma para hacer apuntes como siempre y trata de que el lugar donde vas a tomar clases cuente con una conexión de luz para tu computadora.
QUE NO SE TE CAIGA LA SEÑAL
Trata de que el lugar donde estudies tenga una señal estable de wifi. Puedes mejorar la calidad de tu conexión al estar cerca del router o con un cable de red LAN.
Una buena señal ayudará a que tu profesor no se quede "congelado", recuerda que las clases en videoconferencia suelen consumir buena parte del ancho de banda de tu red.
MEJOR USA TU LAP Y DEJA EL CELULAR
En dispositivos móviles como tabletas o celulares es más difícil que lleves a cabo actividades que te dé tu profesor, dado que te tienes que salir de la aplicación para poder hacerlos.
Sin embargo, en una computadora simplemente puedes abrir tu navegador, tus documentos y otras aplicaciones, sin necesidad de salir de tu clase virtual.
TUS EMOCIONES TAMBIÉN CUENTAN
Estudiar en casa podría generarte ansiedad; no te estreses y realiza algunas técnicas de relajación como la respiración profunda, que te puede ayudar a permanecer en calma.
Puedes aprovechar el tiempo libre en casa para pasar ratos de calidad con tu familia; ten esa plática que estaba pendiente con tus papás o hermanos sobre cualquier tema, saca los juegos de mesa, aprovecha que ahora puedes comer o cenar con ellos.
¿Has oído hablar alguna vez de Feng Shui? ¿Sabías que puede ayudarte a mejorar en tus estudios?
Feng Shui es el arte de colocar los espacios para proporcionarnos armonía y bienestar. Los antiguos emperadores chinos ya utilizaban estas técnicas, en sus palacios y alrededores, para disfrutar de un ambiente relajado y lleno de energía. Tú también puedes hacer de tu lugar de estudio un espacio Feng Shui para que la energía fluya y se refleje en tus notas con unos sencillos consejos, ¡toma nota!
6 consejos para hacer de tu lugar de estudio un espacio Feng Shui
¿No te ha pasado alguna vez que has encontrado un lugar en el que estudiabas mucho mejor? Ya sea porque te concentrabas más, porque sentías que te cansabas menos o simplemente porque estabas mucho más a gusto allí. Probablemente en ese lugar la energía fluyera de manera diferente, aunque tú no te diste cuenta.
Aplicando estos consejos podrás transformar tu espacio de estudio en un lugar Feng Shui en el que la energía que haya allí te ayude a conseguir buenas notas.
1. Delimita tu espacio de trabajo
Está más que comprobado lo importante que es distinguir entre dormitorio y estudio. Lo ideal sería estudiar en un espacio que no esté incluido en tu dormitorio.
Sabemos que en muchos casos no es posible separar una zona de otra. Si tu dormitorio es grande, crea dos ambientes diferenciados. Lo mismo si dispones de un salón amplio y puedes acoplar una parte para estudiar.
Lo que sí es importante es crear una frontera claramente entre zonas. Se pueden crear zonas independientes con biombos o con cambios de decoración o colores que marquen dos ambientes totalmente diferentes.
2. Zona limpia y ordenada
Si la zona está limpia y ordenada, ya tenemos la mitad del objetivo cumplido. Así te sentirás más cómodo y seguro, y te será más fácil concentrarte a la hora de estudiar.
Es muy importante que tu lugar de estudio te aporte tranquilidad y relajación para afrontar el estudio diario.
Ten a mano todo lo que necesites para evitar interrupciones innecesarias, y asegúrate de mantenerlo todo ordenado.
3. Ubícate en la “posición de poder”
La “posición de poder” en la zona de estudio es una de las ubicaciones que debemos tener en cuenta.
Lo ideal sería que desde la mesa puedas ver perfectamente la puerta y la ventana. Esta posición te ayudará a controlar toda la estancia y evitar sobresaltos, si alguien entra o sale del lugar.
Es importante que la mesa esté colocada perpendicular a la ventana y no frente a la pared. Delante de la mesa debemos tener espacio. Al igual sucede con la parte trasera, no debemos tener libreros o muebles colgados, solo pared. Así tendremos sensación de protección.
4. Ilumina el espacio
La iluminación natural es la más apropiada para el mejor rendimiento, además claro de contar con alguna lámpara de mesa si es posible led.
5. Tablero de los deseos
En la pared, cuelga un corcho o tablero de tus deseos, en el que podrás colocar fotos o frases inspiradoras que te ayuden a conseguir tus objetivos.
Será tu mapa de sueños y te ayudará a visualizar tus objetivos y a darle un sentido a tus horas de estudio en ese espacio.
6. Flores y fragancias
Colocar algunas flores o alguna planta verde (que no tenga pinchos o espinas), proporcionará inspiración y armonía dentro del lugar de estudio.
Lo mismo sucede con los olores, transmiten calma. Elige un aroma que relaciones con la tierra, como el limón, la naranja o el árbol de té.
Verás que con estos consejos transformarás por completo la energía de tu espacio y pronto comienza a reflejarse en tus notas.
Esperamos tomes notas de estas sugerencias, nos leemos en la próxima
Fuente: Yaq.es
Si te gustaría aprender con mayor rapidez, hay algunos trucos científicos que te pueden ayudar a entender y memorizar conceptos y tareas. Los investigadores especializados en ciencia cognitiva llevan estudiando durante años cómo aprendemos los seres humanos, lo que les permite ofrecernos consejos útiles para acelerar el proceso y que éste sea más eficaz.
A continuación te dejamos los consejos científicos para aprender cualquier cosa más rápido y estudiar mejor.
1.- Aprende partes individuales
Las habilidades son más fáciles de estudiar aprender como partes individuales. Por este motivo resulta útil dividir los conocimientos en distintas unidades, para ir reproduciéndolas una por una hasta dominarlas. Con el tiempo, la acumulación de estas habilidades más pequeñas se irá sumando en el aprendizaje de la habilidad mayor.
Por ejemplo, para aprender fotografía, lo mejor es ir conociendo uno por uno el funcionamiento de los distintos componentes, como el obturador o el objetivo. Poco a poco estos conocimientos se irán sumando y permitirá aprender más rápido la habilidad superior.
2.- Concéntrate en una única cosa
Si quieres aprender más rápido, lo mejor es que pongas los cinco sentidos y que no te distraigas haciendo otras cosas. La multitarea no funciona cuando queremos almacenar información nueva, así que no puedes estar a varios temas a la vez. Además, cada vez que te distraes necesitas alrededor de 25 minutos en volver a concentrarte.
3.- Escribe lo que aprendes
Deja de lado el teclado, coge lápiz y papel y escribe los nuevos conocimientos que vas adquiriendo. Seguro que alguna vez has escuchado que escribir a mano nos ayuda a consolidar lo que aprendemos, y se trata de una afirmación respaldada por la ciencia.
De acuerdo con los científicos, trazar las letras sobre el papel supone un vínculo cognitivo más fuerte que mecanografiar. Un estudio de 2014 descubrió que los estudiantes que toman notas a mano recordaban mejor los hechos, clasificaban mejor las ideas complejas y sintetizaban mejor la información. Por ello, escribir es otro de los trucos científicos para aprender más rápido.
4.- Los errores ayudan a mejorar
No hay nada más natural que equivocarse y los errores nos ayudan a interiorizar mejor aquello que hemos hecho mal. Un estudio del aprendizaje motor revela que el cerebro reserva un espacio para los errores, lo que nos permite recuperar estos recuerdos para mejorar en futuros intentos. Por tanto, es importante ver los fallos de manera positiva, analizarlos y descubrir cómo enmendarlos.
5.- Practica tanto como puedas
Cuanto más practiques, más aprenderás. De acuerdo con la ciencia, cuando nuestro cerebro tiene que llevar a cabo una tarea una y otra vez, los caminos se van tallando de una manera constante hasta quedar para siempre.
6.- Enseña a otras personas
Un truco interesante para consolidar las habilidades es enseñar a otras personas. Cuando utilizas los conceptos aprendidos y los describes con tus propias palabras, además de dominar la idea estás haciendo más profundo tu conocimiento de ella.
7.- Ser optimista ayuda a tener éxito
Ser positivo y confiar en tus capacidades es otro consejo para estudiar mejor, aprender más rápido y tener éxito. Los pensamientos negativos producen ansiedad, y este sentimiento impide explorar soluciones para resolver los problemas. Por este motivo, si te enfrentas a las nuevas tareas con optimismo tienes más posibilidades de conseguir tu objetivo.
Esperamos pongas en práctica estos 7 consejos, nos leemos en la próxima.
El inglés es una herramienta fundamental para cualquier profesional que quiera destacarse en su área. Hay muchísimas ventajas de estudiar otros idiomas y, actualmente, está muy bien que sepas alemán, francés, portugués o mandarín. Sin embargo, el inglés sigue siendo el protagonista.
¿Sabías que el inglés…?
- es el segundo idioma hablado en el mundo, con un aproximado de 600 millones de hablantes
- 100 millones de personas utilizan el inglés cuando salen de su país
- tiene un vocabulario de aproximadamente 500.000 palabras
- es considerado el idioma principal de organizaciones internacionales como la ONU
- el 80% de las comunicaciones ocurren en inglés
¡Hablar inglés te puede abrir muchas puertas!
Dominio profesional.
Hablar bien inglés te permite ser versátil, estar por encima de tu competencia y afrontar distintas opciones de negocio. No saber inglés, por el contrario, se puede convertir en una limitante o en un factor que te puede quitar oportunidades.
Oportunidades para realizar negocios internacionales.
Si quieres expandir tu espectro profesional, necesitas el inglés para hacer contactos en el extranjero.
Conocimiento de otra cultura.
No solo puedes viajar a Estados Unidos con un poco de conocimiento del idioma, sino a otros destinos como Inglaterra, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Belice o Suráfrica.
Viajes.
El manejo del idioma está asociado con la posibilidad de viajar. No solo puedes tener una beca, sino también buscar opciones de trabajo que te lleven a viajar.
Aprendizaje.
La mayoría de información que está en Internet está en inglés. Además, muchos textos de gran calidad académica también lo están y, definitivamente, si decides llevar un posgrado tendrás que enfrentarte a lecturas complejas en este idioma.
Salud.
Aunque no lo creas, el aprender otros idiomas te puede traer grandes ventajas de salud. Tiene efectos muy positivos sobre tu capacidad cognitiva, tu agilidad cerebral, tu memoria y tu capacidad de razonamiento y decisión.
Control, seguridad y mejor autoestima.
¿Te ha pasado que tienes que hablar en inglés y no te sale ni una sola palabra? Si sabes esta lengua, no te va a volver a pasar que eres el único que no entiende los chistes en una fiesta. Y te sentirás mucho más confiado si tienes que hablar inglés con desconocidos o preguntar una dirección en un viaje.
Te recomendamos…
- Busca un dominio alto del idioma. Pueden llegar ofertas de trabajo importantes que requieren tu dominio oral y escrito. El nivel intermedio está bien en general, pero un trabajo importante requerirá un dominio superior.
- Preocúpate por la pronunciación. Saber la pronunciación exacta de las palabras te acerca a un mejor dominio del idioma.
- Si tienes la oportunidad, intenta con alguna pasantía o beca corta para perfeccionarte y conocer gente de otro país.
- Practica escuchando música o viendo películas en inglés y tratando de comprender lo que se dice… (¡los subtítulos son trampa!)
Esperamos que estas recomendaciones te hayan servido, ¡nos leemos en la próxima!
Fuente: Universidades.Pa
Cuando una persona no está acostumbrada a leer, le resulta difícil, va despacio y su memoria no está bien entrenada para la lectura, de manera que no recuerda bien lo que lee, sobre todo si son frases largas, y a menudo tiene que leer algo varias veces antes de entender lo que dice.
La lectura es algo que mejora con la práctica pero muchos estudiantes apenas leen, pues prefieren la televisión, los ordenadores o Internet antes que un libro. Esta falta de práctica en la lectura puede hacer que tengan problemas a la hora de estudiar. No obstante, las habilidades lectoras pueden mejorarse. Estos son algunos consejos que te ayudarán a lograrlo.
Consejos para leer mejor
Pregúntate el motivo por el que lees algo
Antes de empezar a leer es importante que tengas claro por qué lo vas a leer. Por ejemplo, si tu profesor te ha asignado una determinada lectura, puedes preguntarle (o tratar de deducir) qué espera que aprendas de ella. No es lo mismo leer para entretenerte y pasar el rato que leer para encontrar una información determinada sobre un tema que deseas conocer o leer una novela con el propósito de comentarla después en clase o hacer un comentario de texto por escrito. En función del motivo, podrás centrarte especialmente en las partes del texto que te ayudarán a alcanzar tu propósito.
Échale un vistazo rápido al texto
Lee los títulos, los encabezados de diversos apartados, los párrafos principales (que suelen ser el primero y el último de cada apartado) y mira los gráficos, las tablas y las imágenes para hacerte una idea general del contenido del texto. Esto te ayudará a recordar mejor cuando lo leas entero y te ayudará a saber de antemano dónde está el contenido más importante.
No leas palabra por palabra
Para leer correctamente y entender y recordar lo que lees, es importante que, al fijar los ojos en el texto, no veas solo letras o palabras aisladas. Cuando un buen lector mira el texto, ve grupos de palabras que lee juntas, no palabras sueltas. Si tienes que leer letra por letra o palabra por palabra pierdes demasiado tiempo y, cuando terminas de leer una frase, ya se te ha olvidado lo que dice. Por tanto, para leer correctamente, fija tu vista en varias palabras para leerlas a la vez. Verás que cuando haces esto lees mucho más deprisa, porque en vez de "pronunciar" en silencio cada palabra una a una, te limitas a mirar varias palabras y leerlas instantáneamente, sin pronunciarlas. Además, al hacerlo así todo tiene más sentido porque no van llegando a tu mente palabras aisladas lentamente, sino frases o trozos de frases con significado, que son más fáciles de recordar.
Subraya o toma notas
Subrayar el texto que lees te sirve para destacar los puntos principales y ayudarte a recordar mejor. También puedes añadir notas al margen si no encuentras nada que subrayar. Esas notas te servirán, por ejemplo, para recordar la idea principal de un párrafo. Para subrayar es importante conocer el significado del texto y tener en cuenta el propósito de la lectura. Una vez que tengas claro lo que dice el texto y lo hayas entendido, podrás reconocer las frases o palabras más importantes (las que resumen la idea principal o sirven para recordarla) y subrayarlas.
Usa imágenes mentales
Las imágenes se recuerdan mejor que las palabras. Puedes convertir el significado del texto en alguna imagen que luego te servirá para recordarlo. Puedes usar las palabras subrayadas, por ejemplo, para convertirlas en imágenes o hacer imágenes mentales de títulos de los apartados. Por ejemplo, si quisieras recordar todos los apartados de este artículo que estás leyendo ahora, podrías crear una imagen mental para cada apartado y luego unir todas esas imágenes en un todo coherente, como si contaran una historia, para recordarlas todas juntas. Es cuestión de usar tu imaginación.
Piensa en lo que dice el texto
Conforme vayas leyendo, hazte preguntas que te hagan pensar acerca del texto y su significado. Pregúntate cuál es la idea principal, qué significa lo que dice, si estás de acuerdo o no, si lo estás entendiendo bien, cuál es la aplicación práctica de lo que lees, con qué otras ideas o conocimientos previos lo puedes relacionar, cómo encaja esa información con lo que ya sabes y cualquier otra pregunta que se te ocurra que te sirva para profundizar en el texto y su significado.
Repasa lo aprendido en cuanto termines
Cuando hayas leído todo el texto, subrayado, etc., haz un repaso de todo en ese mismo momento. Esto te ayudará a consolidar lo aprendido y recordar mejor.
A la hora de sentarse a estudiar, no vale lo mismo hacerlo en cualquier lugar que en un sitio adecuado y acondicionado para eso
Encontrar el sitio adecuado y condicionado para estudiar es importante para nuestro rendimiento, concentración y motivación. ¿Qué características debe tener un lugar de estudio para que sea óptimo? Repasa algunas de las imprescindibles a continuación.
1 – Debe tener buena iluminación
Si tienes la posibilidad de dejar entrar algo de luz natural, pon tu escritorio debajo de la ventana o fuente de luz natural para aprovecharla al máximo; y si la luz es únicamente artificial procura que no sea demasiado tenue ya que te fatigaría la vista más rápido.
Si la superficie de lectura es papel, instala una lámpara que incida directamente sobre ésta pero procura que el foco no te pegue en la cara ya que esto dañaría tu vista.
Fuente: Universia
2 – Debe tener buena ventilación
Si bien no es aconsejable poner el escritorio cerca de una ventana que dé al espacio exterior si eres de los que se distrae fácil, sí es importante que el sitio de estudio tenga buena ventilación.
Mantener el ambiente algo fresco (sin llegar a tener frío) te mantendrá alerta y despierto, mientras que si el ambiente está demasiado cálido podrías sentir sueño más fácilmente.
3 – Ten una silla y un escritorio adecuados
Si vas a estar horas sentado en una silla, ésta debe ser cómoda y ergonómica para prevenir los dolores de espalda y los problemas de columna.
También debes tener un escritorio adecuado y espacioso con lugar suficiente para guardar tus materiales de estudio. En este punto es importante mencionar que te asegures de tener todo el material necesario al momento de sentarte a estudiar para evitar levantarte a cada rato, ya que de esa forma te sería imposible mantenerte concentrado.
4 – Aleja todas las distracciones
Un lugar de estudios óptimo debe estar alejado de todo aquello que pueda distraerte, desde el ruido exterior a la televisión o la navegación en internet para cuestiones que no tengan que ver con lo que estás aprendiendo.
Desconectar de las interrupciones mientras estudias es clave para lograr concentrarte y para que el tiempo de estudio te rinda.
Esperamos que estos 4 tips les sirvan, sobre todo ahora en tiempos de cuarententa y exámenes finales
¿Alguna vez te has preguntado por qué parece que no puedes alcanzar todo tu potencial académico? Es probable que tu cerebro no sea la causa, sino tu estilo de vida. Claro, un estudiante puede nacer con un cierto grado de talento natural o una fascinación por un campo en particular, pero al aprender a aprender, hace posible lograr más de lo que nunca pensaste posible.
¿Quieres ser un estudiante modelo? Hoy te compartimos algunos consejos y estrategias de aprendizaje para llegar a ser un mejor estudiante. Estas estrategias te resultarán muy efectivas y curiosas.
La repetición
Hacer lo mismo una y otra vez puede que no parezca muy divertido, pero es más que efectivo para ayudarte a alcanzar una mayor comprensión. Sólo recuerda cuando estabas en la escuela primaria y estabas aprendiendo a deletrear palabras. La mayor parte del tiempo, comenzabas cada unidad con una lista de palabras que tenías que escribir a mano de tres a cinco veces y entregárselas a tu maestro.Aunque sabemos que puede ser aburrido hacer lo mismo una y otra vez, la comprensión que puedes lograr como resultado es una buena recompensa.
Establece conexiones
El cerebro humano tiene la habilidad de dar mejor sentido a los nuevos conceptos si es capaz de relacionar lo nuevo con algo que ya es comprensible. Al relacionarnos con nuestras experiencias pasadas -ya sea algo que hayamos leído en un libro, escuchado en las noticias o experimentado en la vida- hacemos conexiones valiosas que permiten que la nueva información se interiorice.
Hacer conexiones puede ser realmente divertido si te propones hacerlo, porque nadie puede decirte que esta o aquella es una conexión "incorrecta". Si tiene sentido para ti y te ayuda a recordar lo que estás leyendo, entonces está bien cada vez.
Lee, lee y lee
El simple hecho de leer más -ya sean revistas, ficción, no ficción, cómics y novelas gráficas- te ayudará en casi cualquier tema. Al leer siempre que puedas, comprendes mejor cómo la gente habla y comunica sus ideas. Si puedes entender eso, entonces se vuelve más fácil captar conceptos e ideas que antes te eran ajenos.
Escribe, escribe y escribe
La escritura es una extensión natural de la lectura. Lo que la escritura hace esencialmente por ti es obligar a tu cerebro a reducir la velocidad y a juntar exactamente lo que sabe de una manera lógica y coherente. Escribir todo también te ayudará a darte cuenta de las lagunas que existen en tu conocimiento de un tema determinado.
Enseña, enseña y enseña
No pienses que tienes que ser un experto en un campo para poder enseñarlo eficazmente. El acto de enseñar puede tratarse más de ayudarte a ti mismo a alcanzar una mejor comprensión que de ayudar a otras personas.
Establece metas
Las metas, tanto a corto como a largo plazo, son una gran manera de medir su éxito. Si no tienes metas a la vista, no tienes nada que lograr o por lo que luchar en tus cursos. Si te fijas metas concretas para ti mismo, es más fácil motivarse y medir tu éxito en esas metas.
¡Asegúrate de que tus metas sean realistas!
Adopta una programación o planificación de tu vida
La programación es vital para mantener un equilibrio saludable de aprendizaje y mantenerse al día con tus quehaceres.
Mantente bien descansado
Si estás despierto y en alerta, es más probable que proceses la información que se proporciona en clase, durante las sesiones de estudio y en las actividades de la clase.
Además de asistir a clase, hay una variedad de recursos disponibles para ayudar a los estudiantes a prosperar y tener éxito en la clase.
*Fuente: Psicología Online
En la actualidad estudiar una carrera profesional es un proceso difícil ya que tiene muchos obstáculos.
Por eso, elegir a qué nos dedicaremos el resto de nuestras vidas no es una decisión que se debe tomar a la ligera.
Muchos alumnos recién egresados de los bachilleratos no tienen idea de qué estudiar ni qué consideraciones tomar para esta decisión.
A continuación te decimos algunos puntos que podrás tomar en cuenta y evitar cometer errores:
1. PLAN DE ESTUDIOS:
Revisar el plan de estudios de las carreras que te interesan ayudará a que tengas un panorama más amplio de lo que estudiarás durante 4 años (tiempo promedio que dura una carrera universitaria). Debes tomar en cuenta que cada universidad y facultad tienen sus propias áreas de especialidad.
2. PERFIL DE INGRESO:
Ser sincero de cuáles son tus aptitudes, habilidades y debilidades ayudará a que descartes opciones y que puedas tomar en cuenta otras que no tenías en mente.
3. CAMPO LABORAL:
Saber en dónde desarrollarás tus habilidades profesionales es muy importante. Puede ser en el sector privado, gubernamental, en el área de investigación, docente entre otros.
4. PROYECCIÓN A FUTURO:
Investigar si la profesión que elegiste va en desarrollo, si hay competencia entre empresas y si estas están creciendo en otras partes del mundo, será sinónimo de buenas ofertas de trabajo y mejores remuneraciones.
5. OFERTA EDUCATIVA:
Puedes elegir estudiar en una escuela pública o privada, pero debes tomar en cuenta la calidad de enseñanza, los planes de estudios que se apeguen más a tus intereses profesionales y a tu presupuesto. Informarte adecuadamente ayudará a que tengas mejores opciones y una vida profesional satisfactoria.
Fuente: Unitips
Bill Gates ha ofrecido una serie de consejos a aquellos estudiantes que se encuentran confinados en casa por la cuarentena y quieren sacar provecho a todo el material que hay en internet.
La pandemia del coronavirus (COVID-19) llegó para cambiar nuestros hábitos. Con las escuelas y empresas trabajando a distancia, algunos que no están familiarizados se preguntan cómo estudiar desde casa de manera efectiva y sin sentirse abrumados por tanta información disponible.
De acuerdo con Bill Gates, se necesita disciplina y motivación. En una videollamada con Heidi Partovi, cofundador de Code.org, el co-fundador de Microsoft compartió algunos consejos para lidiar con las distracciones, aprovechar el contenido educativo y liberarse un poco del estrés que puede significar estar frente a la pantalla.
Gates menciona que hay que mantenerse enfocado y acudir a otras personas cuando se nos dificulte un tema, tal como lo haríamos en el salón de clase. Si bien parece complicado porque los amigos no se encuentran a lado, una simple llamada o un mensaje de texto ayudaría a resolver algunas dudas y resulta mejor que estudiar solo.
Uno de los beneficios que dejará este confinamiento, según el magnate, es que los estudiantes descubrirán que son capaces de hacer más cosas de las que pensaban. Los materiales didácticos y ejercicios disponibles en línea son muy buenos, según Gates, y otra ventaja es que el alumno tiene el control sobre la velocidad a la que aprende.
Esto último es importante, ya que en las aulas estamos limitados y en muchas ocasiones el proceso se ajusta para que sea apto para todos los estudiantes. Al estar en casa podemos ver los videos un poco más rápido o retroceder y pausar cuantas veces queramos para investigar sobre un concepto, algo que sería más complicado en una clase en vivo.
Otro consejo que da Gates es tomarse un tiempo lejos de la pantalla, salir y darse un respiro en caso que puedas hacerlo. Esto es recomendable ya que nos ayuda a desconectarnos y asimilar lo aprendido.
Los consejos de Bill Gates también abarcan a aquellos que quieran aprovechar su conocimiento en programación, siendo la visualización de datos uno de los campos más recomendados. Con la cantidad de información disponible, los programadores podrían construir aplicaciones para visualizar y comprender mejor los efectos de la pandemia.
FUENTE: HIPERTEXTUAL
¿No entiendes lo que lees? Evita ese problema, te damos algunos consejos para mejorar tu comprensión de lectura.
Leer es un hábito que debemos adquirir todos, ya que trae muchos beneficios. Además al ingresar a la universidad nos veremos obligados a leer gran cantidad de información, la cual nos ayudará a entender algunos temas de las asignaturas. Debes estar preparado para ese momento.
Es necesario tener velocidad en la lectura, pero también es indispensable que la comprendas. Te damos algunos consejos para mejorar tu comprensión de lectura.
- Lee: Leer constantemente es importantísimo. Debes practicar para que poco a poco mejores la comprensión. Te recomendamos que leas temas que te interesen, así no te aburres y terminar el libro.
- Lenguaje: Comienza a leer textos sencillos con un vocabulario coloquial, luego lee texto más especializado. Alterna la complejidad del lenguaje. De esta manera aumentarás tu vocabulario y te acostumbrarás a diferentes textos.
- Notas: Algunos libros son muy complejos, ya sea por la cantidad de personajes o datos importantes que necesitas recordar para continuar leyendo. Es recomendable que hagas algunas anotaciones, así podrás repasar los hechos que ya leíste.
- Lee despacio: Para mejorar tu comprensión lectora, debes leer despacio cada línea. Así te sentirás obligado a entender oración por oración.
- Pausas: Haz una pausa cada párrafo, para continuar tu lectura. Analiza lo leído para asegurarte que lo entendiste.
- Tranquilidad: Es necesario que leas en un lugar tranquilo para que puedas concentrarte. Toda tu atención debe estar en la lectura. Lee en silencio y sentado, disfruta lo que lees así es más fácil comprenderla.
- Preguntas: Cuando termines de leer, debes realizarte preguntas sobre el entorno del texto. La idea es que recuerdes lo sucedido. Así podrás darte cuenta si la comprendiste.
- Diccionario: Es importante tener un diccionario cada vez que leamos. Algunas veces no conoceremos el significado de algunas palabras, por esa razón no podremos interpretar la lectura de manera correcta. El diccionario te ayudará a saber el significado y además aprenderás nuevas palabras.
Poco a poco y con la práctica comprenderás todos los textos a la perfección. Luego de lograr comprenderlos, debes mejorar la velocidad de tu lectura. De esta manera podrás leer cualquier libro sin ningún problema. ¡Disfruta el hábito de la lectura!
Descansar adecuadamente es LA ÚNICA garantía que tienes para rendir adecuadamente: las jornadas extenuantes de estudio, sin descanso intercalado de forma adecuada, sin descanso entre unas y otras e, incluso, sin descanso ni en los minutos previos al examen, realmente, lo único que hacen con tu rendimiento académico es decrecerlo dramáticamente. Sinceramente, si descansases más, estoy segura que sacarías mejores notas...
Pero también te tengo que decir una cosa: tus notas no te definen a ti, y desgraciadamente, reflejan en una medida muy corta y relativa tus verdaderos conocimientos. Lógicamente, aprobar un examen es tu prioridad ahora mismo y esto no te sirve de consuelo, pero llevar al límite tu capacidad de trabajo para sacar 0,5 puntos más (o quizás, menos) no es la solución. Una buena temporalización a lo largo del año y una gestión adecuada del estrés evitaría ese sentimiento de urgencia, de acorralamiento, que puedes sentir ahora mismo.
Hay que recordar que las horas de sueño recomendadas son las mismas que para la población adulta: 7-8 horas. La televisión no pone fácil acostarse temprano, ni el whatsapp, ni Facebook... Lo primero tiene solución: puedes ver tu programa favorito al día siguiente en la web de la cadena televisiva. Para lo demás, fuerza de voluntad y cuestión de prioridades: si tu trabajo académico se desarrolla a una intensidad desproporcionada los últimos días previos al examen y eres capaz de soportarlo, seguro que puedes soportar acostarte a las 10:30 o 11:00 de la noche.
Un sueño adecuado es IMPRESCINDIBLE para fijar los conocimientos y asentar lo memorizado; cómo te sientes por la mañana cuando has dormido 4 o 5 horas ya lo sabes... así no hay quien sea capaz de estudiar.
El estudio forma parte de tu vida: no puede invadirla completamente. Tienes que tener tiempo para descansar tu mente de los estudios todos los días y dedicar un rato a algo que te guste: pintar, tocar un instrumento, hacer deporte, ver películas...
Socializar en el centro de estudios o la biblioteca donde vas a estudiar NO es lo más adecuado ni para ti ni para los demás, salvo en las pausas (luego hablo de las pausas), pero después o antes, SÍ, y es imprescindible y necesario. El aislamiento pre-exámenes solo tiene sentido si vives en un ambiente social extremadamente tóxico y afecta a tu autoestima, metiéndote miedo a los exámenes y rebajando tu autoconcepto, y sinceramente, espero que no sea así. Queda con tus amistades, come con tu familia, pasea al perro...
Aprender técnicas de relajación y hacer ejercicio para desestresarte antes de empezar las tareas te será muy útil, si no es para esta misma convocatoria, para Mayo. Estás a tiempo. Cada persona es única, y puede que necesites la relajación o antes, o después, o en ambos momentos: prueba una cosa y otra y decide, pero pruébalo.
- Durante las jornadas de estudio
Tu concentración desciende a partir de los 20 minutos. Vale, la primera hora de estudio, e incluso la segunda hora, puede que tu curva de concentración tarde más en descender, pero (aunque no nos guste) vas a estar más de 2 horas estudiando, ¿no? El ritmo de estudio tiene que ser adecuado para poder cumplir las tareas fijadas, no súper intenso y caótico al principio para acabar perdiendo horas intentando leer y subrayar, sin enterarte de nada, porque ya te has agotado en los primero 90 minutos. Optimiza.
Haz intervalos de 20-25 min y descansos de 5-10 minutos entre ellos; en esos 20-25 minutos SOLO estudia, al tope de tu capacidad. No hables con la persona que tienes al lado, no mires el móvil, no mires por la ventana, no te despistes con una mosca... En los 5-10 minutos de pausa NO hagas NADA que tenga que ver con lo que estás estudiando: vete a beber agua, habla con un amigo o amiga, mira el móvil por si te ha llamado alguien, etc. En cuanto se acaben, vuelve a tu tarea, y vuelta a empezar :)
Clases suspendidas, empresas otorgando home office y recomendaciones para evitar los lugares con mucha gente. Elcoronavirus sigue siendo una emergencia mundial. Si eres estudiante, en tu trabajo les dieron home office o simplemente prefieres aislarte en tu casa para prevenir contraer la enfermedad, te decimos cómo puedes aprovechar el tiempo libre de manera responsable y aprovechar el encierro para que no te aburras.
Tienes que entender que no son vacaciones, es decir, aunque tengas tiempo libre no significa que puedas ir a las plazas, parques, cine, conciertos o irte de fiesta. Sigue estos consejos y pasa la cuarentena responsablemente.
1. Ser responsable
No son vacaciones, por lo que si no tienes nada que hacer, lo mejor es quedarse en casa, tratar de salir lo menos posible y mantenerte al tanto de las noticias. Puedes provechar para aprender a cocinar, adelantar tareas, recojer tu cuarto, separar todo aquello que ya no uses, dormir o jugar videojuegos.
2. Maratón películas / Libros
Si no quieres aburrirte, Netflix, YouTube o cualquier servicio de streaming es ideal. Es hora de ver esas películas, series o documentales que siempre has querido. Terminar temporadas o buscar nuesvas historias.
También puedes leer libros y buscar nuevas sagas para pasar el tiempo.
3. Juegos de mesa, convivencia en familia
Si tu familia también detendrá sus actividades, lo mejor es recuperar el tiempo perdido. Pueden jugar juegos de mesa o ver alguna serie en grupo. Las actividades diarias a veces nos roban tiempo con nuestros seres queridos y lo mejor es cuidarse los unos a otros.
4. Ejercicio / Proyectos o Hobbies
Es hora de ponerte en forma, en YouTube hay muchos canales donde hay rutinas fáciles de hacer. También puedes aprovechar para por fin comenzar ese proyecto que quieres: escribir, pintar, aprender algo o terminar alguna tarea del semestre o para fin de año.
5. Estudiar
Si te quedas sin hacer nada, es más fácil que te aburras. Descarga apps como Duolingo, listas de verbos o ve series y películas en inglés para que practiques un poco. También puedes ver cursos o tutoriales gratuitos sobre temas de tu interés y aprender cosas nuevas durante tu encierro.
Incluso puedes aprender recetas fáciles y que no necesiten de muchos ingredientes (para no desabastecer tu despensa) o manualidades que incluso puedes vender una vez que pase la crisis.
Tras la cuarentena por la pandemia del coronavirus, COVID-19, ¿ya sabes que harás para no descuidar tus estudios? ¡Aplica estos consejos!
Si estás preocupado por distraerte en casa y dejar a un lado tus estudios, no te preocupes, te daremos cuatro consejos que te ayudan a contrarrestar los efectos de la comodidad del hogar, y puedas terminar tus tareas escolares con éxito, durante la cuarentena por la pandemia del coronavirus, COVID-19, así que, ¡toma nota!
Concentrarse en casa es completamente posible, siempre y cuando, seamos capaces de generar hábitos que favorezcan las horas de estudio en el hogar.
Consejo 1: la disciplina y el horario
Pese a que te sientas muy cómodo en tu casa, lo que, realmente te salvará a tus estudios, será el compromiso y disciplina que pongas de tu parte, por ello, tienes que ser determinado y establecer horarios en los que te dediques solo a tus actividades académicas, como si estuvieras en la escuela.
Consejo 2: tiempos de descanso
El día a día en la escuela, te da ciertos momentos de distracción que te ayudan a dar un respiro de las tareas, y debes aplicar lo mismo en casa, establece horas de descanso, en los que puedes hacer un poco de ejercicio, podrás estirarte o incluso, prepararte algo de comer, lo importante es que tengas espacios en los que tu cuerpo pueda liberar su estrés.
Consejo 3: tu lugar de estudio
Identificar un lugar en el cual estudiar, idealmente en un lugar de tu casa que sea diferente a donde pasas tu tiempo de relax o de familia. ¿has pensado qué espacio de tu hogar es el adecuado?, recuerda que no debe haber distracciones como videojuegos o televisores.
Consejo 4: técnica pomodoro
Esta recomendable estrategia de estudio te será muy efectiva, pues, tendrás que programar tus actividades académicas en casa en intervalos de 25 minutos, los cuales, tendrán un descanso de tan solo 5 minutos, ¿te animas a intentarla?
A efecto de reforzar las medidas del cuidado de la salud de nuestros alumnos durante la contingencia del COVID-19, hemos tomado las siguientes medidas:
- Hemos reforzado en todos los baños la existencia de jabón líquido antibacterial, gel antibacterial y sanita de papel.
- Limpieza continua de baños y sanitizar.
- Sanitizar salones y limpiar con toallas desinfectantes manijas de baños, salones y áreas de uso común.
- El personal de atención cuenta con cubreboca y guantes.
- Hemos instalado en los baños cartelones de la Secretaría de Salud, donde se indica el lavado correcto de manos y la correcta aplicación del gel antibacterial.
- En caso de que algún alumno presente malestar como tos, estornudos, gripa, calentura, fiebre o que haya duda de su estado de salud, inmediatamente nos comunicaremos con su representante o tutor y se le retirará de las instalaciones, para lo cual los maestros tienen la autorización de hacerlo.
Igualmente, para apoyar estas medidas preventivas se les exhorta a los alumnos a lavarse constantemente las manos, utilizar el estornudo de etiqueta (cubrirse con el ángulo interno del brazo), no tocarse la cara con las manos sucias y realizar saludo a distancia.
De igual forma, se les exhorta a no asistir a esta Institución si presentan algún síntoma de la enfermedad. Posteriormente podrán recuperar el material correspondiente automáticamente.
Agradecemos todo el apoyo y comprensión de la comunidad educativa CLUB PREPARATORIANO, para hacer el seguimiento de las recomendaciones dadas.
Atentamente
Dirección General
A toda nuestra comunidad estudiantil CLUB PREPARATORIANO, les informamos que en atención a los últimos reportes oficiales emitidos por las autoridades de salud y educación del estado, con respecto a la contingencia del COVID-19 en nuestro país:
1.- Suspendemos todas las asesorías del EXANI I y II, del lunes 23 de marzo al lunes 20 de abril de 2020 en todos nuestros cursos regulares.
2.- Los alumnos que asisten:
a) Martes y jueves, retornarán el martes 21 de abril.
b) Miércoles y viernes, retornarán el miércoles 22 de abril.
c) Sábado y domingo, retornarán el sábado 25 de abril (incluyendo los que se preparan para ingresar a la Preparatoria).
3.- En el caso de los alumnos que no han tomado sus materias de diagnóstico, éstas se les impartirán del lunes 13 al sábado 18 de abril.
4.- Durante esta semana de clases (del 15 al 22 de marzo) adelantaremos los temas más difíciles o complicados y dejaremos los más sencillos para de último, para que en caso de prorrogarse esta contingencia estudien esos temas en sus casas.
5.- Estamos armando una red de comunicación vía grupo de whatsApp, con los representantes de cada grupo, a efecto de estar comunicados con personal de la institución, para que estén informados de las reprogramaciones de actividades escolares y todo lo relacionado con la evolución de la contingencia sanitaria.
Atenderemos sus dudas al respecto del 17 al 22 de marzo, al teléfono 9991 88 09 37 o vía whatsApp al 9999 10 05 35, en horario de martes a viernes de 8 am a 1 pm y de 4 pm a 8 pm, sábado y domingo de 8 am a 5 pm.
Atentamente
Dirección General
Mérida, Yucatán a 15 de marzo de 2020
El Centro de Asesorías Universitario Club Preparatoriano, expresó en días anteriores en su página de Facebook su condena a la violencia contra las mujeres en el país y como parte de nuestras acciones a favor de las mujeres y siendo congruentes con nuestros valores institucionales, nos unimos al paro nacional a #UnDíaSinMujeres que se llevó a cabo el pasado 9 de marzo de 2020, por lo que le dimos la facilidad a nuestras trabajadoras de no asistir a sus labores para poder participar en dicho paro.
Esta Institución se compromete a seguir desarrollando en su comunidad estudiantil cero tolerancia a la violencia psicológica, física y sexual.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, que conmemora la lucha de las mujeres por la igualdad y el reconocimiento de sus derechos alcanzados, es obligatorio hacer una reflexión colectiva respecto a la problemática de la violencia contra niñas y mujeres del país. Esta es una de las violaciones de derechos humanos graves, naturalizados y tolerados en México y el mundo.
Sin embargo, no podemos ser indiferentes frente a historias y casos de niñas y mujeres víctimas de violencia. Es necesaria la reflexión crítica sobre la responsabilidad que tenemos todas y todos para construir un entorno seguro y libre de violencia para las mujeres, no solo en las Instituciones educativas sino también en el seno de las familias.
Este tema merece un espacio para tomar conciencia y tener empatía con las mujeres y crear condiciones para ser más compasivos, incluyentes y cuidarnos entre nosotros.
En este Centro de asesorías, donde acuden muchos jóvenes a prepararse académicamente para ingresar a la Universidad, refrendamos nuestro compromiso con el derecho a una vida libre de violencia.
Atentamente
Dirección General
Ser un buen estudiante no depende únicamente de cuan inteligente seas: la verdad, la mayoría de los estudiantes tienen una inteligencia media. Y siendo así, ¿Por qué unos destacan más que otros? Bueno, en la mayoría de los casos, es porque son más disciplinados y organizados con sus estudios.
Toma a continuación 8 consejos para ser un mejor estudiante y subir tus notas en todas las materias:
1 – Motívate
Piensa en las razones por las que quieres estudiar: visualiza el futuro y cómo te gustaría estar de aquí a diez años. La verdad es que, si bien un título universitario no asegura una vida resuelta, sí abre el camino hacia mejores oportunidades.
2 – Piensa en que tendrás tiempo para todo
La verdad es que muchas veces resulta más divertido quedarse en un parque al sol, salir con amigos, mirar la televisión o hacer cualquier actividad de ocio antes de cumplir responsabilidades. Pero por eso siempre debes tener presente que con tu estudio te estás jugando en cierta forma el futuro, y que al final siempre habrá tiempo para hacer cosas divertidas después de cumplir con tus tareas.
Sin embargo, si no estudias en el momento que tienes la oportunidad, hacerlo más adelante será bastante más complicado (aunque nunca es tarde, claro).
3 – Explora diversas técnicas de estudio
Existen varias técnicas de estudio y no es verdad que solo puedes hacerlo de memoria, aunque memorizar ciertas cuestiones es imprescindible. Investiga acerca de diferentes opciones hasta que encuentres la que se adapta más a tu forma de aprender.
4 – No te distraigas
Las distracciones son el peor enemigo de los estudiantes y son un error a la hora de estudiar. Cuestiones como Facebook, Whatsapp, televisión y todos los dispositivos electrónicos y no electrónicos que te roben el tiempo debes dejarlos de lado durante el rato que utilizas para estudiar.
No sirve de nada estar 5 horas frente a un libro mirando tu Smartphone cada diez minutos. Lo mejor es que, aunque te tomes menos tiempo, ese rato realmente rinda.
5 – Presta atención en clase
Prestar atención en clase te allanará la mitad del camino a la hora de estudiar, y más aún si lo acompañas con apuntes. Cuando prestas atención en clase, además, puedes hacer las preguntas pertinentes para resolver tus dudas sobre un tema o material de estudio concreto.
6 – Descansa lo suficiente
Si no duermes bien te será imposible concentrarte tanto en clase como a la hora de estudiar, ya que tu cuerpo y tu cerebro estarán cansados y así no hay quien pueda aprender nada nuevo. Tanto el buen descanso, como llevar una buena alimentación son fundamentales para el rendimiento y productividad de cualquier persona.
7 – Prioriza las materias que te cuestan más
Comienza a estudiar o a resolver deberes con las tareas que tienen más dificultad. Dedícales a éstas más tiempo y, si tienes varios trabajos que presentar, siempre empieza por los más difíciles.
El primer rato de estudio será el que concentre tu punto más alto de atención y, normalmente después de unas horas, esta irá en total descenso. Así que, aprovecha esos momentos en los que estás más despierto para dedicarle tiempo a lo que más te cuesta.
8 – Apóyate en material en internet
El primer material que debes tener en cuenta es el que recomienda el profesor; pero si sientes que con éste más las explicaciones en clase aún sigues sin entender un tema, busca más información al respecto en internet, en fuentes de calidad y confiables. Si, por ejemplo, no entiendes un ejercicio matemático, investiga tutoriales que te expliquen los pasos a seguir para la resolución.
Si lo que tienes es que estudiar un tema histórico, además de, por supuesto, leer el material asignado, también puedes mirar una película o documental al respecto de ese tema puntual. También existen los podcasts educativos o un sinfín de recursos más donde apoyarte para aprender y profundizar sobre diversos temas.
Elegir una carrera puede ser una cosa muy natural si tienes la suerte de que desde temprana edad ubicas claramente tu vocación. Sin embargo, esos casos no suelen darse siempre porque las personas solemos tener más de una opción y nos debatimos entre cuál es la mejor. Y eso tampoco está tan mal: sólo que hay que hacer ciertas cosas que encaucen nuestros intereses y habilidades para hacer de la elección un modo de vida que nos resulte satisfactorio y redituable.
Esta semana les compartimos algunos tips basados en recomendaciones considéralos si acaso estás en ese tremendo dilema de escoger carrera, porque te harán más fácil la decisión.
1.Conócete a ti mismo.
Antes que nada tienes que saber qué cosas valoras, qué actividades te gustan, en qué condiciones, en qué ambiente y con qué personas. Luego piensa cómo se adapta todo eso a un trabajo o un proyecto.
2.Investiga todas las opciones.
No te vayas sólo por lo fácil o lo más común, porque esas carreras suelen ser las más saturadas y con más competencia. El reto es ir más allá, explorar las posibilidades de trabajo tanto en el gobierno como en la iniciativa privada, ver el número de egresados en cada carrera, el campo de trabajo y el sueldo promedio. Revisa escuelas y financiamientos.
3. Cuáles son tus habilidades.
Es útil reflexionar por un momento en qué destacamos, no todos son capaces en todo ni malos en todo. Sin embargo, haz también un test vocacional para identificar tus potencialidades y habilidades y saber si eso que creías es lo mejor para ti, en realidad lo es.
4. ¡Es tu decisión!
Papás y hermanos suelen influir mucho en nuestra decisión. Hay que apreciar su consejo, claro, pero elegir carrera es una de las primeras decisiones de tu vida adulta. Tómala con base en tus gustos y capacidades, no porque alguien te convence de ir en este u otro sentido.
5. No huyas de las ciencias.
Para nadie es un secreto que las ciencias aplicadas o exactas (matemáticas, física, química) son muy cotizadas y mejor pagadas que las administrativas o sociales. Los perfiles relacionados con las ingenierías y tecnologías son los más atractivos para las empresas.
6. Haz una ‘short list’.
Luego de tu análisis y de tus pruebas vocacionales, escoge dos o tres posibles carreras. Investígalas en serio, dónde es mejor estudiarlas y su costo. Escoger entre pocas opciones te dará claridad.
7. No te decepciones.
Si no resultaste elegido en la carrera y en la institución que querías, no te derrumbes. Busca alguna carrera afín –algunas son muy semejantes, sólo tienen diferentes nombres– u otra opción de escuela. Si te preocupa el factor económico, considera muy seriamente las opciones de beca y planes de financiamiento.
8. Plan B.
Si no pudiste entrar a un plan educativo tradicional, pero tus ganas de estudiar y superarte son muchas, hay posibilidades muy atractivas para las que sólo requieres tener voluntad, una computadora y conexión a internet, porque varias buenas y prestigiosas universidades cuentan con planes de educación a distancia y online. Así podrás tener los conocimientos y de paso ese título que tanto anhelas.
También debes recordar que los caminos de la realización profesional son varios, no te desmorones si algo no sale como lo pensaste originalmente. Hay quienes estudian una cosa y se dedican a otra con éxito, gente que entra a una carrera y se da cuenta que su vocación y capacidad están en otra y cambia el rumbo. Aplícate, investiga y toma la mejor decisión.
Fuente: Revista Actual
Uno de los retos cuando comienzas a estudiar es hacer rendir el dinero y ahorrar siendo estudiante, pues los gastos en la universidad son muchos y aumentan cuando vives fuera de casa de tus padres. Lo bueno es que siempre podemos encontrar formas para reducir nuestros gastos cotidianos; aquí te compartimos algunas que te permitirán ahorrar siendo estudiante.
Organiza tus gastos para evitar recargos
Los intereses y recargos que se generan por el retraso en los pagos pueden ser un obstáculo para ahorrar siendo estudiante. Lo peor es que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de cómo afectan a nuestros bolsillos, y aunque son montos relativamente pequeños, al final son muy significativos. Para evitarlos prepara un calendario que te recuerde las fechas límites de pago y, si tienes oportunidad, domicilia tus gastos personales a una tarjeta de debito, de esta manera tendrás todo en orden y sin complicaciones
Aléjate de las ofertas
Una de las mayores trampas que nos evita ahorrar dinero es comprar cosas que no necesitamos solo porque están en oferta; por ello, trata de darte un día para pensar si en realidad necesitas adquirir ese producto, y si debes volver a la tienda por él es porque en verdad es importante tenerlo. La recomendación es no acercarte a las tiendas de ofertas a menos que tengas en mente lo que necesitas y así aprovechar al máximo los descuentos y no comprar solo por impulso.
Frutas y verduras de temporada
Comprar alimentos de temporada en los mercados te garantiza tener comida fresca y barata en tu refrigerador; aprovecha el fin de semana para cocinar diferentes guisos y congélalos en bolsas resellables. Asegúrate también de preparar tu lunch para la escuela en la mañana o la noche anterior. Tu bolsillo te lo agradecerá y te sorprenderás al ver todo lo que puedes ahorrar siendo estudiante.
Compra online
Comprar en internet puede ayudarte a no gastar de más, ya que es fácil encontrar las mejores ofertas y adquirir productos muy baratos. Un consejo es comprar en línea solo los objetos que necesites y sean indispensables, una vez que sepas exactamente qué quieres podrás buscarlos sin hacer compras de más. Compartir los gastos de envío pidiendo con amigos también es una gran idea.
Comparte con amigos y roomies
Desde Netflix hasta el internet, compartir servicios te ayudará a ahorrar mucho dinero. Aprovechen los paquetes familiares de los servicios de streaming y dividan los gastos por igual. También puedes organizarte con tus roomies y comprar al mayoreo los productos para la casa, como papel higiénico, jabones o pasta dental. Esto también ayudará a tus roomies a ahorrar siendo estudiantes.
Usa apps para registrar tus gastos
Si eres de los que nunca sabe en qué se le fue el dinero a mitad de quincena, Monefy es la app perfecta para ti, ya que te ayuda a organizar todos tus gastos en diferentes categorías; tú mismo puedes fijar un presupuesto mensual e ir checando tus finanzas. Al tener el control de tus gastos sabrás en qué inviertes más y te será más sencillo ahorrar siendo estudiante.
Esperamos te sean de utilidad estos tips y puedas ponerlos en práctica ¿Tienes alguna otra sugerencia? Compártela con nosotros!!!
Si te da trabajo concentrate, te distraes con facilidad, sientes que llevas horas estudiando pero en realidad no avanzas, entonces debes conocer estos 6 tips que te ayudarán a vencer tus problemas de concentración:
1. Descanso
Sin duda, el punto más obvio es, como siempre, el más importante y el que más dejamos de lado, especialmente después de ingresar a la universidad. Es imposible mantener una concentración adecuada si tu descanso deja mucho que desear: el descanso nocturno ayuda a fijar los conocimientos adquiridos durante la jornada de estudio y es fundamental para tener una mente despejada y receptiva al día siguiente
2. Reducir el estrés
Hay situaciones en la vida que nos estresan mucho más de lo que toleramos realmente, y nos sobreponemos como podemos, pero pasan factura: entre otras cosas, el estrés afecta a tu capacidad de concentración. No es extraño que los niños y niñas que viven en ambientes conflictivos presenten problemas de concentración, más allá de los propios derivados de la situación, de forma crónica a lo largo de los siguientes años. Sin embargo, con motivos de menor gravedad, también podemos tener una respuesta al estrés nociva para nuestro estudio:el ejercicio y la relajación son los dos aliados clave antes de una dura jornada de estudio.
3. Planificación
Te vas a poner a estudiar. Perfecto ¿por dónde empiezas? Lo primero por lo que debes empezar es por aquello de dificultad media; a medida que avanzas en tu lista de tareas, irás subiendo la dificultad de éstas para acabar por las más ligeras: lógicamente, si tu concentración decae a lo largo de las horas, deja lo más sencillo para el final.
La técnica pomodoro funciona muy bien para jornadas muy largas: se trataría de un intervalo de 25 min estudiando a pleno rendimiento con un descanso de 5 minutos sin hacer nada, ni pensar en nada, relacionado con lo que estás estudiando. Cada dos horas, te recomendamos descansar 20-30 minutos.INTÉNTALO!!!
4. Priorizar
Hay que empezar a distinguir lo superfluo de lo esencial y lo sencillo de lo difícil, como apuntabamos en el punto 3. Lo urgente y esencial tienes que hacerlo YA: lo no urgente y esencial es un trabajo a repartir en porciones a lo largo de los días.
5. Evitar distracciones
Apaga el móvil o siléncialo, sin vibración. Sal de Facebook, de Twitter, cierra Instagram y de todo aquello que puede distraerte, salvo que sea imprescindible para lo que sea que estés haciendo. Cierra la puerta, pide silencio, o vete a estudiar a un centro de estudios.
6. Hacer ejercicios específicos
Hay ejercicios específicos para mejorar la concentración, en caso de estar atrofiada, pero estos se los diremos en otra entrega.
Esperamos que estos tips les sean de utilidad y les ayuden a concentrarse mejor
Llegó la hora de estudiar. Pero antes es conveniente poner un poco de orden en el caos que tenemos de apuntes así estaremos más predispuestos a la hora de ponernos a estudiar. En esta ocasión les damos unos sencillos pasos que puedes llevar a la práctica para ser más organizado en los estudios.
1.- Igual que tienes un horario para ir a clase, ¿por qué no fijas uno para estudiar o para hacer trabajos? Lo primero que has de hacer es distribuirte las horas del día, así como pensar en un espacio en el que te sientas cómodo y sin molestias para estudiar con tranquilidad.
2.- Organiza las tareas por temas y empieza por las asignaturas que más difíciles encuentres, ya que con ellas será con las que más tiempo requieras.
3.- Controlar la hora es un aspecto fundamental para ser más organizado en los estudios. Dedica a cada materia el tiempo justo y necesario. Primero lee, subraya, esquematiza y estudia. La tarea será más sencilla porque al menos un 10% de ese trabajo previo queda en nuestra memoria.
4.- Para ser más organizado en los estudios, usa un calendario. Ten presente la fecha de los exámenes y los días de entrega de trabajos. Es aconsejable empezar por las asignaturas más importantes primero, ya que hay menos tiempo para preparar la materia.
5.- Busca un lugar privado para el estudio y evita las distracciones. Es mejor si escogemos un sitio luminoso, con un gran escritorio o mesa y evitar, en la medida de lo posible, que haya un teléfono o una televisión cerca.
6.- Habla con tus profesores. Siempre te pueden orientar sobre qué aspectos de la materia son más importantes estudiar y, además, te pueden facilitar algunas técnicas de estudio para memorizar.
Muchos jóvenes se enfrentan al doble desafío de estudiar una carrera mientras trabajan. ¿Eres uno de ellos? Aquí te dejamos algunas claves para simplificar esta difícil tarea.
- Estudiar y trabajar es una realidad para muchos universitarios, donde es muy importante la planificación y la motivación.
- Estas claves te ayudarán a equilibrar y combiar ambas tareas, de forma exitosa.
- Estos estudiantes pueden sentir una presión y estrés más pronunciado, por lo que todo apoyo y empatía les será de gran ayuda.
A menos de un mes de empezar las clases, los nervios están a la orden del día para miles de jóvenes; más incluso para aquellos que se enfrentarán al doble desafío de estudiar una carrera mientras trabajan.
Si eres uno de ellos, aquí te dejamos las 5 claves para estudiar y trabajar al mismo tiempo
1) Organiza bien tu calendario
Lo primero y fundamental es que logres gestionar bien tu tiempo.
Si tienes la posibilidad de elegir las clases que vas a cursar por semestre, intenta no sobrecargarte. Elige las materias más fundamentales y asegúrate que los horarios no impidan que cumplas con tus obligaciones en el trabajo.
2) Utiliza los métodos de estudio adecuados
De la misma forma que organizaste tus horarios, debes planificar tus horas de estudio para que rindan al máximo.
El primer consejo es que intentes no faltar mucho a clase, sino luego te será más difícil ponerte al día. También es recomendable que tomes apuntes y a la hora de estudiar utilices estrategias, como resúmenes y mapas mentales.
3) Habla en el trabajo
Es importante que tus jefes estén al tanto de tu situación, para que puedan tener las consideraciones correspondientes.
Recuerda que la ley estipula días de licencia por estudios obligatorios, y muchas empresas están cada vez más abiertas a la flexibilidad horaria.
4) Habla en la universidad
De igual forma que hablaste en el trabajo, también puedes poner en aviso a tus docentes de tu situación.
Tampoco está de más hablar con tus compañeros; después de todo serán ellos quienes tengan que pasarte apuntes cuando faltes a clase.
5) Cuida tu salud
Estudiar y trabajar al mismo tiempo puede resultar sumamente agotador, por lo que es fundamental que cuides más que nunca tu salud.
Duerme al menos 7 u 8 horas al día, aliméntate de forma saludable para que tu cerebro funcione mejor y no te olvides de tomarte tiempos de relax para descansar y distenderte.
Aunque lo veas impensable e imposible, reserva algunas horas de la semana para hacer alguna actividad de ocio, ya sea practicar un deporte o ir al cine con tus amigos, o cualquier cosa que te ayude a desconectar, pasar un buen rato y recargar energías.
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Curso Intensivo de Reforzamiento de Semana Santa 2026 para ingresar a la Universidad, dirigido a estudiantes que desean ingresar a cualquiera de las carreras de la Universidad.
Si se te dificulta expresarte ante varias personas, sigue estos tips que te convertirán en un buen orador.
Hablar en público es una actividad desagradable para muchos y cuanto mayor sea la importancia del evento, peor el miedo. Sin embargo, como estudiante deberás enfrentarte constantemente a exposiciones y presentaciones, ya sea ante tu equipo, compañeros del salón, maestros, etc... y debes hacerlo de la forma correcta para conectarte con tu audiencia.
Pero hablar en público en realidad no es tan difícil. No es otra cosa que conversar, y eso lo haces prácticamente todo el tiempo. El misterio desaparece una vez que se ha aprendido cómo hacerlo.
Aquí te entregamos algunas claves para convertirte en un buen orador y aprender a expresar tus ideas ante una audiencia, ya sea de diez, cien o mil personas:
1. Exprésate con sencillez
La gente que te escuche captará una o dos de las principales ideas que expongas. Si no puedes expresar en un par de enunciados el punto que propones comunicar, entonces tu alocución no está bien definida. Y si no sabes con previsión lo que quieres decir, mucho menos lo sabrás decir en público.
2. Organízate
Sea larga o corta tu disertación, es importante ordenar los elementos de la misma. Hay que prever la introducción, los puntos principales que se van a exponer y la conclusión.
A veces, una buena forma de comenzar resulta ser la frase final. Una vez que sabes a dónde te diriges, puedes escoger el camino que más te plazca para llegar allí. Es decisivo tener un final poderoso y contundente, pues en la mayoría de los casos es lo que la gente mejor recuerda.
3. Sé breve
Evita los discursos demasiado largos y rolleros.
4. Sé sincero
Si tratas de ser distinto a como eres (poco natural), probablemente no vas a convencer a nadie. Si no te parece graciosa una anécdota, no esperes que el público se ría con ella. Si la información que pretendes transmitir no te despierta un verdadero interés, tampoco lo despertará en los demás.
5. Aduéñate de la situación
En los primeros momentos de un discurso se establece el vínculo entre el público y el expositor. Sonríe, agradece a la persona que te presentó y luego espera un momento.
No empieces hasta que hayas captado la atención de todos los presentes. Cada una de esas personas comprenderá inmediatamente que el orador le está hablando a ella, y su cerebro se dispondrá a prestarle atención. Eso es precisamente lo que quieres.
6. No leas, habla
Leer ante un auditorio no resulta tan eficaz como hablar directamente y con el corazón; la expresión espontánea quizá no sea tan pulida, pero definitivamente es mejor.
No es recomendable redactar discursos, pero sí lo es llevar notas para recordar lo que quieres decir, y saber en qué parte va uno. Una buena idea es hacer bullets con los puntos principales o con datos importantes que quieras dar a conocer.
7. Relájate
Cuando estamos sometidos a tensión nerviosa, a menudo olvidamos cómo respirar correctamente. Toda persona que acostumbra presentarse o actuar en público conoce la importancia de la respiración.
No inhales profunda y forzadamente, ni respires con mayor rapidez que de lo normal; te puedes hiperventilar. Para relajarte, sólo tienes que mover el diafragma suave y rítmicamente y dar inhalaciones largas y profundas.
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Cuántas veces durante nuestra vida de estudiante hemos tenido que realizar trabajos y otras tareas junto con nuestros compañeros de aula? Es posible que nos gustara más o menos, pero no podemos negar que saber trabajar en equipo es una aptitud fundamentala lo largo de nuestra vida, en especial a nivel laboral.
Por este motivo hoy les compartimos algunas de las ventajas del trabajo en equipo y por qué es importante saber llevar a cabo proyectos en consonancia con las ideas de otras personas, además de cómo es muy positivo comenzar a implementar este método de trabajo a edades tempranas y durante el periodo de estudiante.
1.- Más rendimiento y velocidad:aprenderás a trabajar en consonancia con tus compañeros, de manera que será más fácil terminar la tarea dentro del plazo, y mucho más rápido. En el caso de que surjan problemas, los demás pueden proponer soluciones al respecto que tal vez trabajando individualmente serían más difíciles de encontrar.
2.- Aumento de la motivación: trabajar junto con otras personas mientras se persigue el mismo objetivo ayuda a crear vínculos emocionales, que nos aseguran un buen estado deánimoa la hora de afrontar el reto. Fomenta entre otras cosas el respeto mutuo, el sentido de la identidad y la solidaridad.
3.- Mejor calidad en el resultado final: al haber más personas trabajando en el proyecto, se aportan soluciones, ideas y detalles que pueden incluir nuevos matices en nuestro resultado final. Una de las ventajas del trabajo en equipo es que cuantos más participantes haya trabajando, más creativo y profesional será el resultado.
4.- Mejora la comunicación y el diálogo: a la hora de trabajar en equipo surgen situaciones donde las distintas partes no están de acuerdo o expresan diferentes puntos de vista. Aprender a debatir en estos momentos es fundamental para no generar discusiones.
5.- Reduce el estrés: si delegamos y repartimos las tareas de manera equitativa entre el grupo evitamos saturarnos y llevar un buen ritmo a la hora de realizar nuestra tarea individual. Probablemente esta sea una de las ventajas del trabajo en equipo que más se pueda valorar en el mundo laboral.
La elección de la carrera es un momento de tensión para muchos jóvenes. El temor a tomar la decisión equivocada y el impacto de esto sobre tu futuro, son sólo algunas de las preocupaciones más comunes. Por ello, toma en cuenta estos 6 consejos para saber con certeza si has elegido correctamente.
1) Sé proactivo
Si quieres saber qué estudiar no dejes pasar el tiempo, no se hará más simple y no llegará sola. Debes interesarte, averiguar, ver el abanico de opciones para tomar una decisión informada. Visita las universidades, asiste a charlas, habla con orientadores vocacionales, recurre a otros estudiantes y profesionales de las carreras que puedan interesarte.
2) Considera lo que quieres hacer, no qué estudiar
De niño todos sabíamos qué queríamos ser cuando creciéramos, pero a lo largo del camino uno se olvida o comienza a pensar mucho en las respuestas. Olvídate por un momento de qué estudiar y piensa en qué tipo de trabajo te imaginas realizando, en dónde y bajo qué medios. Esto te ayudará a discernir los conocimientos académicos que precisas para lograr tus objetivos. Cuando sabes qué quieres ser, podrás determinar qué carrera más se acerca a esos intereses.
3) El salario no es lo importante
Sabrás que has elegido correctamente si estarías dispuesto a no percibir un salario por realizar ese trabajo. Si el dinero es tu principal motivación es probable que no disfrutes lo que haces y estés insatisfecho con tu elección.
No puedes elegir tu carrera en base a la remuneración. Además, ninguna carrera tiene asegurado un gran salario. Si eres un buen profesional, alguien que se interesa por la manera en la que realiza su trabajo y lo hace bien, serás exitoso y el dinero vendrá.
4) Es tu decisión
No dejes que los demás tomen la decisión por ti. Puedes tomar en cuenta la opinión de tus padres y amigos, pero la decisión a fin de cuentas es tuya. El psicólogo Omar Bertacco, de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Argentina, explica que “el problema es cuando la persona convierte a las influencias en mandato; porque aparecen como el único camino para satisfacer los deseos y ser parte de la familia, para sentirse identificado con los padres o, incluso, para cambiar la historia”. Esto no es saludable y no te hará feliz porque no serás lo que tú deseas ser. No te dejes comparar, ya que esto no hará sino deprimirte. Concéntrate en ti y lo que tú quieres.
5) La ansiedad de comenzar a estudiar
El entusiasmo y la motivación son buenas señales. Si te sientes con ánimos de comenzar la universidad y el estudio, es porque verdaderamente estás conforme con tu elección.
6) No esperes a comenzar las clases
Si te apasiona lo que quieres estudiar, querrás saberlo todo y para ello no tienes que esperar a la universidad. Empieza de manera sencilla a adentrarte en el tema: si te interesa la fotografía, saca fotos; si quieres ser piloto, colecciona aviones.
Algunos de los emprendedores más exitosos no han potenciado sus habilidades para escuchar –y esto podría estar jugando en su contra. Y es que si te tomas el tiempo para escuchar lo que los demás tienen que decir -en especial tus clientes y empleados, cuya retroalimentación es muy valiosa- construirás una base de seguidores leales para tu marca. Pero ten cuidado: evita juzgar y procura simplemente escuchar.
Te compartimos cinco técnicas para hacerlo más efectivamente:
1. Abre tu lenguaje corporal.
Tu lenguaje corporal revela si estás o no interesado en una historia. Cuando escuchas activamente a alguien, te inclinas un poco hacia adelante y haces contacto visual. Una simple sonrisa y un asentimiento ocasional mostrarán que estás interesado e involucrado con lo que la otra persona dice.
En situaciones en las que te sientes incómodo (como en un evento de
networking) podrías tener la tendencia de cruzarte de brazos, poner tus manos en los bolsillos o exhibir otras formas de comportamiento nervioso. Estas pequeñas barreras físicas pueden desmotivar a otras personas a acercarse a ti.
2. Mantente involucrado.
Si estás en un lugar muy lleno y ocupado, enfócate más en la persona con la que estás hablando y menos en lo que sucede a tu alrededor. De la misma manera, cuando estás hablando por teléfono, dale la espalda a tu computadora y bríndale a la persona toda tu atención. Cuando te distraes con la tecnología, haces sentir a las personas que son poco importantes.
3. Resiste la necesidad de interrumpir.
Puede serte tentador terminar la oración de la otra persona para demostrar que entiendes el mensaje, pero esto puede parecer grosero de tu parte. Escuchar construye confianza. Si interrumpes a alguien -aunque tus intenciones sean buenas- se le niega la oportunidad de expresar sus sentimientos y emociones. Para asegurarte que no interrumpirás, siempre páusate unos cuantos segundos antes de responder.
4. Haz preguntas.
La palabra más poderosa en una conversación es: “Cuéntame”. Las personas se sienten bien cuando les haces preguntas pertinentes y escuchas activamente sus respuestas. Si tomas un interés activo en la vida de los demás, se te regresará el favor.
Las preguntas abiertas proveen la mejor oportunidad para que las personas se expandan en un tema y ayudan a mantener la conversación fluida. Si no entiendes el punto que alguien trata de hacer, pide por clarificación y ejemplos específicos.
5. Practica el escuchar empáticamente.
Escucha no sólo con tus oídos, sino también con tus ojos y corazón. No tienes que estar de acuerdo con la persona, pero sí imagina cómo se siente. Ponte en los zapatos de tu interlocutor para comprender completamente su punto de vista.
Desafortunadamente, la mayoría de las personas no escuchan para comprender, sino simplemente para responder. No te enfoques en lo que dirás después; esto te distrae de la conversación. Más bien, enfócate en la historia de la persona. Pregúntate: “¿Cómo me sentiría si esto me pasara a mí?” Y una vez que hayas absorbido lo que la persona ha dicho, responde acorde.
*Tomado de la Revista Entrepreneur
¿Tienes algunas faltas de ortografía y te gustaría aprender a escribir bien? A continuación te presentamos algunas recomendaciones muy interesantes para que puedas escribir sin faltas de forma sencilla en muy poco tiempo aplicando estos consejos.
La lectura es muy importante
En primer lugar, para lograr escribir sin faltas de ortografía es realmente interesante y práctico el tener un buen hábito de lectura. Si no te gusta leer libros busca algo que te interese (periódicos, revistas) y lee todo lo que puedas. Sin duda es una de las formas más interesantes de mejorar tu ortografía de forma sencilla casi sin darte cuenta.
Aprende a buscar en el diccionario
Asimismo, si no sabes qué significa alguna palabra mientras estás leyendo te recomendamos que la busques en el diccionario o en internet, pues el entender su significado te ayudará a recordar mucho mejor cómo escribirla y además estarás ampliando de forma sencilla tu vocabulario
Estudia las normas básicas de ortografía
Para conseguir escribir sin faltas hay algunas normas que deberías aprender: como nos recomiendan desde el portal comoseescribe.net deberías revisar las reglas de acentuación y las normas más básicas para disminuir notablemente poco a poco tu cantidad de faltas ortográficas.
Revisa las faltas más comunes
Además de conocer las normas ortográficas también será interesante que revises las faltas más comunes, como las que se suelen hacer con las h, con la b y la v, con la y l la ll y con la r y la rr.
Utiliza bien los signos ortográficos
Para conseguir escribir correctamente también deberás prestar especial atención a los diferentes signos de puntuación que delimitan diferentes frases y párrafos a fin de lograr poco a poco eliminar todas las faltas de tus escritos.
Usa los recursos electrónicos
Para que sea mucho más sencillo evolucionar y conseguir mejorar tu ortografía te recomendamos que utilices la gran cantidad de recursos electrónicos que puedes encontrar actualmente en el mercado (por ejemplo los que te ofrece la RAE). Gracias a este tipo de recursos conseguirás mejorar tu ortografía de forma sencilla.
Practica haciendo dictados
Asimismo, otra opción muy interesante es la realización de dictados dónde pondrás a prueba tus nuevos conocimientos y aprenderás a escribir nuevas palabras y mejorarás tus destrezas. En la actualidad ni siquiera necesitas a alguien que te dicte los textos sino que puedes encontrar multitud de recursos online que te ayudarán a mejorar tu ortografía.
Repite las faltas palabras con errores
Tanto si haces dictados como si escribes cualquier tipo de texto sin duda el repetir las palabras en las que hayas cometido algún error con su escritura te ayudará a mejorar tu ortografía y a añadir nuevas palabras a tu vocabulario que seguro la próxima vez escribirás de forma correcta.
Utiliza el corrector
Una de las herramientas más prácticas que puedes utilizar en la actualidad es el corrector ortográfico. Además de ayudarte a escribir sin faltas puedes utilizarlo para aprender de tus errores y conseguir mejorar tu ortografía. Si de verdad quieres aprender a escribir correctamente te recomendamos que aproveches todo lo que puede ofrecerte y no te limites a corregir tus palabras sin reparar en tus errores.
Escribe mucho
Asimismo, al igual que resulta básico el hábito de la lectura para aprender a escribir mejor y sin faltas de ortografía también te recomendamos totalmente que escribas todo lo que puedas: redacciones, cartas, textos, comunicaciones... Y revises siempre tus textos para lograr terminar con las faltas de ortografía de forma total en tus escritos y en tu vida.
Navegar en un mar de dudas no es fácil, menos cuando quizá tu familia, amigos y demás comienzan a presionarte haciendo el mismo tipo de preguntas constantemente: ¿Qué vas a estudiar? ¿Qué quieres ser de grande? ¿A qué te vas a dedicar?
Pero tranquilo, el no saber o no estar seguro, no tiene absolutamente nada de malo. Existen personas que desde prepa saben qué quieren estudiar o tienen una idea, te repito, no esta mal no saber, lo que sí está mal es elegir una carrera solo por presión o porque ya tienes el tiempo encima, la mayoría de esas elecciones tomadas a la ligera, terminan en un cambio de carrera o en un profesionista sin vocación.
PERO, ¿CÓMO SABER QUÉ ESTUDIAR?
El primer consejo que podemos darte es que si no sabes qué quieres estudiar, no apliques a cualquier carrera. Trata de meditar un poco la decisión antes de continuar.
Incluso si necesitas tomarte un tiempo antes de comenzar, ¡hazlo!
Tienes que entender algo sumamente importante: La vida no es una carrera. No por "llegar a la meta" primero ganas, aquí nadie esta compitiendo. Cada quien debe de reflexionar y avanzar a su propio ritmo. Olvídate de sentir presión porque existan amigos o compañeros que hayan tomado una decisión de carrera mucho antes que tú.
Trata de hablar con tus padres, ellos seguramente tendrán la mejor disposición de escucharte y ayudarte a descubrir cuál es el camino que quieres tomar.
Incluso hay padres que eligen por sus hijos la carrera que quieren que estudien y eso no solo es incorrecto, si no que al final traerá consecuencias de frustración y de falta de pasión por la elección de carrera real.
Si tienes dudas tomate un tiempo, trabaja en algo que te llame la atención, por ejemplo si te gustan los animales, intenta conseguir un empleo de medio tiempo en una veterinaria, así al tener contacto con los animales y el entorno laboral real, podrás descubrir si es de verdad lo que quieres.
¿CUÁLES SON DESVENTAJAS DE ELEGIR MAL?
- Tu carrera se convierte en una carga y no en algo que de verdad quieres hacer.
- Al no encontrarle el gusto, no es tu prioridad y puedes descuidar tu estudio
- Al final, podrás graduarte pero no te sentirás satisfecho
Para finalizar, te comentamos que la orientación vocacional es ese proceso en el que te ayudan a elegir una carrera, en algunas preparatorias se lleva este tipo de materias en las que hablan sobre tus talentos, habilidades y aspiraciones, con el fin de poder elegir opciones de carreras adecuadas para ti, si en tu bachillerato no fue así te sugerimos realizar un test vocacional, les compartimos el link de un Test vocacional elaborado por la SEP:
http://www.decidetusestudios.sep.gob.mx/vista/test-vocacional/
Así como en las películas existe una banda sonora que acompaña cada una de las acciones de los protagonistas con determinadas melodías, podría decirse que la música también acompaña nuestras acciones en la vida real. En diferentes momentos de la vida, con fines variados, todos escuchamos música y la utilizamos como una especie de compañera de ruta.
Para bailar, como entretenimiento, como sonido de fondo al viajar en el colectivo, como motivador para entrenar e incluso al estudiar. La música puede estar presente en muchas situaciones.
En el caso del estudio se genera un debate realmente particular, pues durante años los científicos se han dedicado a investigar la incidencia de la música al estudiar, obteniendo resultados ambiguos.
Esta ambigüedad ha generado dos tipos de estudiantes: mientras algunos estudiantes deciden estudiar con música y sienten que esta mejora su desempeño, otros la rechazan por entender que afecta su concentración.
¿Qué ocurre en realidad? ¿La música es positiva o negativa al estudiar? Para tomar una postura es necesario saber que generalizar es prácticamente imposible. Que sus efectos sean positivos o negativos depende del tipo de música escuchada, el ambiente en el que se encuentra el estudiante, la personalidad del estudiante, y la disciplina que intente estudiar.
A pesar de ello, durante años la ciencia ha permitido conocer algunos datos con los que se pueden conocer los pros y contras de estudiar con música.
Pros
- El cerebro se mantiene alerta, y con ello se logra vencer la sensación de cansancio y agotamiento.
- Permite aislarse de los espacios ruidosos y cambiar la contaminación sonora por un sonido más armónico.
- Ayuda a combatir el estrés previo a los exámenes.
- La música activa el lóbulo frontal que es el encargado de mejorar la capacidad de concentración.
- Se estimula el lóbulo temporal, encargado de las habilidades matemáticas y del lenguaje, por lo que escuchar música es particularmente eficiente para estudiar estas materias.
- Algunos tipos de música facilitan el aprendizaje de nuevos idiomas, como por ejemplo la música clásica.
Contras
- La letra de las canciones puede mezclarse con lo que se estudia y generar una verdadera confusión para el cerebro.
- No todos los estilos musicales permiten esa sensación de calma, dependiendo de las tareas, a veces es necesario cambiar el estilo y esto puede llevar a una pérdida de tiempo importante en una actividad como el estudio, en la que cada minuto cuenta.
- El ritmo de la canción y los latidos del corazón generalmente se sincronizan, con lo que escuchar música rápida puede dificultar la relajación.
- El cerebro es obligado a trabajar en muchas tareas al mismo tiempo, con lo que puede entrar en conflicto para cumplir con las dos tareas.
¿No sabes qué hacer? El mejor consejo que podemos darte es que lo pruebes. Que intentes estudiar con música y veas el resultado, para luego definir si te resulta positivo o negativo.
Aprender para escuchar es la cosa más importante que puedes hacer para mejorar la comunicación en tu vida. Es increíble cuantos y que tan variados aspectos de nuestras vidas son controlados directa o indirectamente por nuestra capacidad (o más comúnmente, nuestra incapacidad) de escuchar.
Hay una gran diferencia entre la escucha ‘pasiva‘ que ofrecemos a otros y la ‘activa‘ esperamos de los demás.
La escucha activa consiste en dedicarte a mejorar tus habilidades para escuchar. Y eso incluye ponernos alertas respecto a nuestras reacciones, y más aún sobre nuestras tendencias. Oír es fácil. Todo lo que necesitamos es un par de oídos. Todos los tenemos, o al menos la mayoría (una disculpa adelantada a los que no).
Escuchar requiere de tus oídos y tu cerebro, por esto esta semena les compartimos 10 consejos para aprender a escuchar mejor:
1.- Trabaja en tu lenguaje corporal
Practica mirar de frente a la persona que estás escuchando, mantén contacto visual, incluso podrías inclinarte para estar más cerca de la persona. Es sencillo para tu lenguaje corporal dar la impresión de que no estás escuchando, lucha contra ello dando a la otra persona tu total atención. Si haces esto, las personas responderán de manera muy positiva, ya que les estarás dando lo que todos quieren, un terapeuta gratis.
2.- Analiza el lenguaje corporal de hablante
Mientras te mantienes alerta sobre tu propio lenguaje corporal, es importante que también observes el lenguaje personal de la persona con quien hablas, esto es una herramienta poderosa para mejorar tu capacidad de escuchar. Una parte muy importante de ser bueno escuchando es tener la habilidad de empatizar, de hacerte preguntas como: ‘¿Cómo me sentiría yo en esta situación? ¿Podría ponerme en su lugar?’
Al concentrarte en su lenguaje corporal, te darás cuenta que tal vez los demás no son tan diferentes a ti después de todo. Cuando eso suceda, la gente comenzará a abrirse más contigo, porque los haces sentir seguros y a la vez, importantes.
3.- No interrumpas
En serio, deja que la gente termine. Si tu odias cuando la gente te interrumpe, ¿en verdad crees que a otros les gusta cuando tú lo haces? Deja de tratar a las otras personas como si no les importara. Incluso si tú crees que no haces esto, mira un poco hacia atrás y examina nuevamente tu tendencia a interrumpir.
4.- Alentar a otros a hablar
Si tu alentas a otras personas a que hablen, tarde o temprano verás los resultados de esa acción. Asiente con la cabeza cuando otros hablen, o utiliza palabras como ‘bien‘, ‘continúa‘, etc. Al hacer esto ellos responderán de manera positiva, lo que realmente haces, es recordarles que ellos están siendo escuchados, lo cual significa que apreciarán tu confianza y a la vez tu interés en ellos.
5.- “Espejo”
Vuelve a mencionar lo que estás escuchando de la otra persona, pero hazlo con tus propias palabras. O al menos, precede tus respuestas con frases como, “escucho que dices…” o “a mi me parece que tú…”.
Esto nos ayudará a evitar malentendidos, lo cual es especialmente útil en situaciones potencialmente hostiles. Aprende el momento justo para usar “el espejo” con los demás. O mejor aún, aprende a hacerlo tan bien que ni siquiera noten cuando lo hagas. Notarás que tus conversaciones se vuelven más envolventes y productivas, cuando le haces saber a la gente de manera ‘literal’ que los estás escuchando.
6.- Evita las discusiones
Por mucho que algunos disfrutemos de discutir, no podemos ir por ahí buscando pelea a cada momento, o incluso involucrarnos en una. Busca catarsis en la moderación y la calma. Si tratas de evitar las discusiones, dejarás de preocuparte tanto por ti mismo y por lo tanto, podrás centrarte en las preocupaciones de los demás, y a la vez te será más fácil comunicarte en igualdad de condiciones.
7.- Nota los pequeños detalles
La llave para el corazón de cualquier persona, son los detalles. Los humanos tienen una inclinación natural a los pequeños detalles más que a las grandes cosas. Esto se debe a que los detalles causan más impacto en nosotros -cuanto más sabemos sobre algo, más capaces seremos de empatizar con ello.
8.- No trates de solucionar los problemas de otros (a menos que te lo pidan)
Muchos somos culpables de tratar de solucionar problemas ajenos. Al aventurarte a resolver problemas ajenos, deberás tener cuidado de no cruzar la línea, e ir tratando de brindar ayuda no solicitada.
Todos tenemos problemas. No tiene nada de malo pedir ayuda. Sólo trata de no ir por la vida ondeando tu capa de un super héroe ‘resuelve-problemas’ cada vez que alguien trate de hablar contigo. Algunas veces, la gente solo quiere hablar… y hablar… y ser escuchada. Así que recuerda dejar un poco de espacio en tu corazón y tu cabeza, y moderarte un poco a la hora de ‘estar ahí’ sin tratar de resolverle todos sus problemas.
9.- No juzgues
Si alguien no es honesto contigo, es porque probablemente siente que lo juzgarás y lo harás sentir mal. Tal vez en el pasado has caído en este error, si así ha sido, eso debe terminar. Los humanos tenemos un miedo natural al rechazo, así que es vital que brindemos a otros la misma aceptación que deseemos para nosotros mismos.
Asegurarles a las otras personas que poseemos una mente abierta es una buena forma de evitar juzgar y a la vez establecer una relación de confianza.
10.- Se honesto
La honestidad lo es todo. Si antes comentamos que no hay nada más importante que escuchar, no hagan caso, la honestidad lo es más aún. La verdad engendra verdad, pero ser totalmente honesto a veces puede asustarnos, porque a veces significa confiarle a otros aspectos importantes o privados de nuestra vida. Pero no podemos esperar honestidad, si nosotros mismos nos negamos total y brutalmente a ella.
Todo lo que necesitamos es un par de oídos, un cerebro, un poco de esfuerzo y empatía hacia la otra persona.
En Club Preparatoriano estamos consientes de las consecuencias del cambio climático, por este motivo les compartimos pequeñas acciones que podemos realizar en casa para ayudar a mejorar desde nuestro día a día, AÚN ESTAMOS A TIEMPO
Usa productos que puedan reutilizarse. Hay muchos productos que se pueden usar varias veces para proteger la naturaleza. Por ejemplo, utiliza servilletas de tela en lugar de servilletas de papel.
Apaga las luces. Parece obvio, pero no nos damos cuenta de la cantidad de veces que encendemos la luz de una habitación que no ocupamos. Acostumbra a tus hijos a apagar la luz y cuando te marches de casa comprueba que todo está apagado.
Consume frutas y verduras ecológicas. Los productos ecológicos cuidan el medio ambiente porque en su producción no se utilizan fertilizantes ni otros productos contaminantes.
Evita dejar los aparatos enchufados. Recuerda que los aparatos que están apagados pero siguen enchufados consumen energía, por lo que es importante desenchufarlos.
Cierra los grifos correctamente. Cuando no utilices el agua, cierra el grifo y controla que no existan fugas.
Muévete en transporte público. La contaminación en las grandes ciudades proviene en gran medida de los coches; utiliza el transporte público para desplazarte y ayudarás a cuidar la naturaleza.
Lleva tus propias bolsas al supermercado. Cada vez son más los supermercados que venden las bolsas de plástico para evitar su uso y fomentar el reciclado. Llévate tus propias bolsas al supermercado y podrás utilizarlas varias veces.
Aprovecha la luz natural. Para reducir el consumo de luz eléctrica, abre las ventanas y sube las persianas para que entre la luz del sol en tu casa.
Cambia las bombillas de tu casa. Las bombillas de bajo consumo se calientan menos, consumen menos energía, alumbran igual y duran más.
Recicla todo lo que puedas. Antes de tirar ropa, libros o accesorios, piensa si puedes darles una segunda oportunidad para evitar gastar y comprar todo nuevo. Ahorrarás dinero y protegerás la naturaleza.
Planta árboles. Los árboles producen oxígeno y son esenciales para la naturaleza, así que planta un árbol en tu casa o en la comunidad donde vives.
Como ven, son acciones pequeñas que facilitan el ahorro de energía, el reciclaje y el cuidado de los recursos naturales, pongámosla en práctica.
Estás a un paso de presentar el Examen Nacional de Ingreso (EXANI II) para acceder a las diversas facultades de la UADY y sabemos que en ocasiones el estrés y los nervios se apoderan de ti.
En este blog la L.E. Beatriz Angélica Vinadé Uc y Mtra. en Innovación Educativa, y que es asesora del área de estructura de la Lengua en esta Institución, te da una lista de consejos que podrán ayudarte en ese proceso.
PREVIO AL EXAMEN:
- Planea tu tiempo de estudio. Dedica menos a los temas que ya dominas y más a los que aún no.
- No estudies más de tres horas diarias ni lo hagas a altas horas de la noche.
- Acude a la sede de aplicación previo al examen, con la finalidad de conocer rutas, tiempos, accesos y el aula en donde presentarás la prueba (recuerda que el día del examen no se permitirá el paso a la sede de familiares o amigos).
- Duerme bien la noche anterior, no te desveles repasando o no rendirás bien en la prueba.
- Asegúrate de tener listos la noche anterior, todos los materiales necesarios:
- Pase de ingreso al examen
- Lápiz del número 2 o 2.5 (puedes llevar 2 o 3 lápices perfectamente tajados para evitar tajar durante la prueba y esto te reste tiempo)
- Goma para borrar
- Sacapuntas
- Calculadora simple
- Identificación vigente, únicamente te aceptarán las siguientes:
a) Credencial de estudiante con fotografía reciente, correspondiente al ciclo escolar 2018-2019, emitida por la institución donde curses el bachillerato.
b) Credencial para votar vigente, expedida por el Instituto Nacional Electoral o el Instituto Federal Electoral;
c) Cartilla militar;
d) Pasaporte vigente;
e) Licencia o permiso de conducir vigente, emitido por la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Estado;
f) Certificado de estudios completos de bachillerato con fotografía;
g) Constancia de estudios con fotografía reciente, la cual deberá estar cancelada con el sello oficial de la institución donde curses el bachillerato (sexto semestre o tercer año, según el caso) y firmada por la autoridad correspondiente, misma que deberá ser emitida en 2019.
h) Certificado de vecindad (debe estar elaborado en hoja membretada del Ayuntamiento correspondiente, presentar fotografía actual cancelada por un sello oficial, estar firmada por la autoridad competente y haber sido emitido durante los últimos tres meses.
- Recuerda que está prohibido el uso de celulares o cualquier otro dispositivo electrónico durante la prueba, así como de mochilas o bolsos, gorras y lentes de sol; evita llevar estos objetos, puedes llevar una lapicera con lo necesario.
- Activa tu despertador, levántate temprano y toma un desayuno ligero y nutritivo.
- Lleva ropa cómoda.
- Llega con anticipación a la sede y ubica la mesa de registro.
- Si tienes problemas para ubicarte consulta a los orientadores de ruta que estarán debidamente identificados con playeras y gafetes de la UADY.
DURANTE EL EXAMEN:
- Escucha atentamente al administrador de prueba y sigue sus instrucciones.
- Contesta únicamente en la hoja de respuestas. Es importante no hacer anotaciones en esta hoja ya que es calificada mediante un lector óptico y cualquier alteración puede ocasionar problemas al momento de calificar.
- No uses pluma ni para la firma.
- Usa solamente lápiz del número 2 o 2.5
- Llena completamente los alvéolos (no palomees, no taches, ni los medio llenes).
- Si te equivocas borra completamente, no taches.
- Si necesitas hacer operaciones puedes utilizar los espacios en blanco del cuadernillo de preguntas.
- Lee cuidadosamente las instrucciones de cada ejercicio.
- Si algún reactivo se te complica pasa al siguiente y deja ese para el final.
- Recuerda comenzar con aquello que sea más sencillo para ti, con el fin de asegurar tus puntos y ganar tiempo.
- Tendrás en total 4 horas con 30 minutos para responder el examen de Ingreso y el Diagnóstico; así que, distribuye correctamente el tiempo.
- Si ves a algún sustentante salir no te pongas nervioso, no sabes cómo le fue en la prueba.
- Si concluyes antes del tiempo asignado aprovecha el tiempo que queda para verificar tus respuestas y el correcto llenado de los alvéolos.
- Recuerda que todas las preguntas tienen respuesta y sólo hay una correcta.
POSTERIOR AL EXAMEN:
- La relación de sustentantes admitidos se publicará en el sitio www.ingreso.uady.mx, el 12 de junio a partir de las 12:00 horas.
- Infórmate en el documento de la convocatoria lo que deberás hacer en caso de ser admitido.
Y una última recomendación: cree en ti, tú puedes con ese reto y muchos más que tendrás que afrontar a lo largo de tu vida.
Esta semana les presentamos unos tips y trucos que te ayudarán a mejorar tu ortografía.
La forma en la que escribimos, además de revelar aspectos importantes sobre nuestra preparación, es una manera de demostrar que seremos capaces de comunicar ideas, instrucciones y objetivos por escrito. En pocas palabras, una buena ortografía es tu mejor carta de presentación, te sugerimos prestar atención a los siguientes consejos ortográficos:
1. Las mayúsculas solamente se deben utilizar con nombres propios, títulos de obras y al inicio de enumeraciones, escritos, párrafos, oraciones y cartas no truncadas.
2. Las estaciones del año, los meses y los días de la semana NO se escriben con mayúscula.
3. ¿Qué?, ¿cómo?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿por qué? deben de ir con acento siempre y cuando se utilicen como interrogativos o exclamativos aunque no necesariamente se encuentren entre signos de exclamación o interrogación.
4. Las monosílabas solamente se acentúan cuando hay un homónimo que presente confusiones o ambigüedades como en el caso del Té de bebida y Te de pronombre personal.
5. Procura no cometer más faltas de ortografía, acuérdate que más con acento es adverbio de cantidad, mas no es lo mismo que mas sin acento, el cual es una conjunción que equivale a pero, aunque, sin embargo, no obstante o antes bien.
6. No es lo mismo “Haya” , “Allá” y “Haya”. Haya: Árbol de madera blanca, el Tribunal Supremo Internacional ubicado en Holanda o conjugación del verbo haber;
Allá: se refiere, al igual que ahí, a un lugar en el espacio; y Halla: es la conjugación del verbo hallar.
7. Si no sabes la diferencia entres ves y vez es porque rara vez ves en un diccionario cuál es la ortografía correcta de las palabras homófonas.
8. ¿Tu o tú? La primera se utiliza para referirse a la posesión de alguien y la segunda para dirigirse al interlocutor.
9. ¿El o él? el – es usado para hablar de algún objeto u otra cosa que no indique a otra persona mientras que él -es usado para hablar de alguien en especial.
10. Del ¿Por qué? al Porque – ¿por qué? se utiliza para preguntar, mientras que porque se usapara dar alguna explicación o respuesta.
11. “A ver” es distinto que “haber”. A ver si con este ejemplo te acuerdas de que haber es un infinitivo del verbo impersonal que denota la presencia o existencia y no la secuencia construida por la preposición “a” y el infinitivo del verbo “ver” (de mirar).
12. Antes de enviarles un mensaje de texto a tus amigos para avisarles que vas en camino, recuerda que se escribe “estoy yendo” y NO “estoy llendo”.
13. ¿Juntas o separadas?
- ¿En fin o enfin? La forma correcta de escribir esta locución adverbial es separada.
- ¿En seguida o enseguida? Ambos términos existen y son viables.
- ¿A parte o aparte? A parte es la combinación de la preposición “a” y el sustantivo “parte” y significa “a una parte”mientras que aparte es sinónimo de diferente, se puede utilizar para expresar “en otro lugar”y cuando se utiliza como preposición significa “con omisión de”.
- ¿Sobre todo o sobretodo? El sustantivo sobretodo es una prenda de vestir, mientras que sobre todo quiere decir “principalmente”.
- ¿Así mismo o asimismo? Asimismo se emplea como sinónimo de “también” y “además” en cambio, así mismo es equivalente a “así”.
14. Esto, eso, estos y estos nunca se acentúan.
15. “Ésta” – “esta” – “está” – Ésta es utilizado para referirse a algo singular que podrías señalas como: ¿Ésta es tu taza? Esta se utiliza cuando puedes referir en plural como: Toda esta gente trajo su propia taza. Está – Es utilizado para referirse a algo en el presente como: Tu taza está caliente.
16. Solo, sólo se acentúa cuando se puede sustituir por solamente. En los demás casos no lleva acento.
17. Aún solamente se acentúa cuando se puede sustituir por todavía, mientras que en los demás casos aún se puede omitir el acento.
18. Si no sabes la diferencia entre sí y si procura recordar que “Si” (sin tilde) puede ser la conjunción de una oración condicional o una pseudocondicional y también puede ser la séptima nota de la escala musical (aunque para diferenciarla, alguno escriben esta última en cursivas).
“Sí” (con tilde) puede ser el adverbio de afirmación y también puede ser un pronombre personal de la 3a. persona del singular (que funciona como complemento preposicional). Del singular y del plural*
19. Evita usos preposicionales incorrectos, la única forma correcta es “con base en” y NO “en base a” o “en base a”.
20. Los acrónimos y siglas NO necesitan punto, solamente los plurales como EE. UU. (Estados Unidos)
21. Cuando te refieras a algo que ocurrió en décadas pasadas recuerda que lo correcto es decir “en los años setenta/ochenta/noventa” y NO “en los años setentas/ochentas/noventas”, “en los setentas ochentas/noventas” o en “los 70s/80s/90s”.
22. Evitausos erróneos del verbo auxiliar haber: en vez de “en el texto han habido muchos errores ortográficos” se debe decir “en el texto ha habido muchos errores ortográficos” .
23. Los nombres de las personas no se traducen. Celebridades como “Jean-Jaques Rousseau”, “Richard Nixon” y “Charles Dickens”, no deberían escribirse así: “Juan Jacobo Rousseau”, “Ricardo Nixon” y “Carlos Dickens”.
24. Los latinismos aceptados por la Real Academia no se escriben con cursivas mientras que aquellos no adaptados deben escribirse en letra cursiva. Ejemplo: quórum y cuórum.
25. Aunque a veces nos hagan dudar, estas expresiones sí son correctas. Los siguientes tres verbos son los únicos con dos participios:
- Proveer – Todavía no han proveído de alimentos a los niños. – Se habían provisto víveres para la población.
- Imprimir – No he imprimido los papeles. – No olvides traer el documento impreso.
- Freír – ¿Dónde has freído las papas? – He frito unas papas.
Por último, no olvides que no hay mejor forma para aprender a escribir correctamente que leyendo.
Del mismo modo que nos marcamos propósitos que nos ayudan a mejorar nuestra vida, es importantísimo que cuando te pongas a leer tú también tengas tus objetivos claros.
Con un objetivo en mente, nuestro cerebro es capaz de centrar sus esfuerzos, lo que se traduce en eficiencia.
1. Examina el contenido
Piensa qué es lo primero que haces cuando un libro nuevo cae en tus manos.
Quizás primero lo abres, lees la contraportada, examinas el índice, etc.
Pero lo cierto es que la gran mayoría se lanza a la lectura sin preámbulos. Eso es un error crucial que has de corregir de inmediato.
Antes de leer, familiarízate con el contenido.
- Si es un libro: fíjate en el número de páginas, lee la contraportada, la biografía del autor, obras relacionadas… Mira el índice y presta atención a la longitud de los capítulos. ¿Hay imágenes? ¿Alguno de los títulos te llama la atención? ¿Qué palabras se repiten?
- Si es un PDF o artículo online: baja hasta el final para saber la longitud, estate atento a la distribución de los párrafos, los títulos y las ideas subrayadas. ¿Tiene muchos enlaces a otras páginas? ¿Qué hay de los comentarios y recomendaciones?
Esto es muy importante. ¿Por qué?
Te ayuda a crear un mapa mental del temario que vas a cubrir, igual que hacen los profesores al comienzo del curso nuevo, además de reforzar el patrón de comprensión de la lectura.
De esta manera ayudas a centrar la atención y a fijar tus expectativas del texto incluso antes de empezar. Puede que después de un rápido vistazo te des cuenta de que no es tan útil como parecía.
¿Cuánto tiempo ahorrarías sólo por echarle un vistazo general al principio?
2. ¿Sabes por qué estás leyendo?
Tener una estrategia previa es igual a optimizar el tiempo que vas a invertir en este material.
La razón por la que has decidido invertir tu tiempo es vital, y debe compaginarse con lo que deseas obtener de la lectura.
¿Lees por placer y para pasar el rato? ¿Tienes que estudiar el contenido para un examen y necesitas retener información específica? ¿Lo haces porque el título te ha causado curiosidad? ¿Es una lectura recomendada u obligatoria?
Créeme: no es la misma la actitud con la que lees en diferentes contextos.
La claridad que te proporciona tener un propósito específico ayuda a que tu cerebro retenga detalles importantes y relevantes para ti. Las ideas que no estén tan relacionadas, pasarán más desapercibidas.
Economizar tus esfuerzos: eso es lo que estás haciendo.
El ejercicio que más recomendamos es escribirlos en un papel a parte y tenerlos a la vista en todo momento. Parece un poco cansino, pero deberías saber que hay estudios que prueban que escribir propósitos y mantenerlos a la vista ¡te ayuda a incrementar tus probabilidades de éxito en un 42%!
3. Las preguntas adecuadas
- Qué
- Cuál
- Cómo
- Cuánto
- Cuándo
- Por qué
A ti también te hicieron aprenderte esta lista de preguntas en el colegio, ¿verdad?
Pues ahora les vas a dar uso.
Estas claves pueden ser de gran ayuda a la hora de clarificar y definir bien tu objetivo durante la lectura.
Ejemplos de preguntas: ¿Cuál es el objetivo de este texto? ¿De quién está hablando? ¿Cuándo ocurre? ¿Cómo sucede la acción? ¿Cuánto tiempo discurre? ¿Por qué me está transmitiendo esta información?
Y siempre: ¿Cómo ayuda esta información a mi propósito de lectura?
Lo que logras haciéndote estas preguntas pre-lectura es definir el nivel de compromiso y tiempo que vas a pasar con este texto. Si sabes lo que quieres contestar, el conocimiento que deseas obtener, no tienes por qué pasarte más minutos de los necesarios leyendo aquello que no te aporta nada.
Te recomendamos que escribas también las preguntas más importantes y las mantengas junto a tu objetivo, sobre todo si estás preparando un examen o deseas memorizar información.
4. Sé crítico
Hay mucha gente que lee dando las cosas por sentadas, sin ejercitar ese maravilloso órgano llamado cerebro.
Creo que ese es el peor error de todos.
Si hay algo extraordinario sobre el ser humano es nuestra capacidad para ser críticos.
¡Ojo! Ser crítico no significa criticar en el sentido común de la palabra. Hay veces en las que uno está de acuerdo, y otras en las que no. Y hay incluso zonas grises en las que estamos de acuerdo pero sólo hasta cierto punto.
A partir de hoy, queremos que seas crítico con todo aquello que lees.
Lee. Toma notas. Mira tus preguntas y propósitos, y compara lo que has sacado del texto una vez termines la sesión.
Quizá sea útil preguntarte esto: ¿Te ha sido útil? ¿Es lo que esperabas? ¿Te ha aportado algo nuevo? ¿Crees que tiene razón? ¿Difieres en algún punto?
Analizar tus expectativas antes y después de leer es muy importante: agiliza tu mente y te ayuda a tomar perspectiva. Quizá descubras que este autor o tema no ha sido tan satisfactorio como creías. Quizá sí lo haya sido y te haya dado ideas que te han motivado e inspirado.
Durante el pasado fin de semana realizamos la producción de nuestra nueva próxima campaña de publicidad en donde contamos con la participación de algunos alumnos del Club, mismos que nos brindaron su tiempo y esfuerzo para ésta producción.

Agradecemos y reconocemos la disposición y entusiamos de todas los alumnos participantes en el casting y/o en la producción:
- ALEJANDRO UC CASTILLO
- ANA OSORIO
- ANDRÉS SABIDO
- JAQUIELINE CAB
- FRIDA MEDINA
- GABRIELA MILAN
- TYARA SOTO
- ROMARIO POOT
- DIDER CARRILLO
- GLADYS HEREDIA
- ESTEBAN MEDINA
- KARLA MATA
- MARIO VILLAGÓMEZ
- STHEPANI NARVAEZ
- STHEPANI CORAL








Elegir una carrera profesional es una decisión muy importante y conocerte mejor es un elemento clave para elegirla. Es por ello que se ha diseñado este test especialmente para ti con el propósito de que identifiques tus intereses y habilidades vocacionales.
Contestarás dos pruebas y por cada una obtendrás un reporte. Con base a tus respuestas se te proporcionará tu perfil vocacional y las carreras asociadas a éste. Si lo deseas se enviará a tu correo electrónico toda la información. Para contestar las pruebas te solicitamos que completes el siguiente registro.
http://www.decidetusestudios.sep.gob.mx/vista/test-vocacional/registro
Hacer. Esa es la clave de todo. Toda tu planificación, tu herramienta de tareas, tu Outlook o tu Gmail, tu Calendario online o de pared, tu teléfono móvil o tu tableta digital, tu Evernote o tu OneNote, tu Moleskine o tu taco de notas adhesivas, tu bote de lapiceros y bolígráfos, tu súper ordenador de escritorio o tu ligero portátil… todo lo que ahora mismo te está rodeando, sólo está ahí para una cosa: HACER Y TERMINAR TUS TAREAS.
Cuando yo fallamos al avanzar en las tareas diarias nos preguntamos el porqué, ¿la respuesta? fallo en en los hábitos. ¿Cómo reforzarlos? ¿Cómo cuidarlos para sacar más adelante y ser más resolutivos? En este artículo te sugerimos algunas ideas que me pueden ayudar a mejorar “un poco” cada día. Como casi todo en Productividad son ideas sencillas, básicas, de sentido común, poco atractivas y nada rimbombantes.
- Las dos primeras horas del día valen el doble, siempre pon ahí las tareas más difíciles.
- Si la tarea es grande entonces trátala como un mini-proyecto. Divídelo en varias partes y las distribúyela a lo largo del día o en varios días.
- La única tarea que vale es la que se termina. Pon más energía e intensidad a terminar lo que empezaste.
- Cada tarea es absolutamente distinta. Requiere de mí un tiempo, una energía y una concentración distintas.
- Las tareas manuales y de baja concentración las puedes hacer en momentos bajos y siempre agruparlas aquellas relacionadas entre sí.
- Antes de empezar cualquier tarea pregúntate... ¿qué es, para qué es y qué exige de mí?
- Al terminar las tareas importantes deténte unos segundos a reconocer tu esfuerzo. Tu motivación diaria alimenta lo que haces, no lo que te gustaría hacer.
- Si hay una interrupción, procura terminar una parte que te permita después retomarla con facilidad. No la dejes a medias.
- Hay un momento para cada tarea y una tarea para cada momento. No las juntes
- Empéñate en hacer una sola cosa (unitarea), así terminarás antes y mejor
Esperamos les hayan servido estas ideas, no olviden comentarnos en nuestra fan page @ClubPreparatoriano o mandarnos sus sugerenicas para temas y artículos de interés.
Un lugar iluminado, libre de distracciones y silencioso mejorará tu concentración.
Llega el momento de la selectividad y los exámenes. Época de muchos nervios, estrés y muchas horas de estudio. Pero, ¿dónde estudias? ¿Se trata de un lugar adecuado? Descubre si lo estás haciendo bien o si, por el contrario puedes utilizar alguno de estos cinco consejos para mejorar tu concentración y efectividad.
Iluminación
El lugar donde estudias debe ser un lugar correctamente iluminado. Si esto no es posible, lo ideal es contar con una luz que alumbre toda la habitación y un flexo en tu escritorio (preferiblemente con bombilla azul).
Así, también debes evitar que la pantalla de tu ordenador se encuentre mirando a la ventana o dando la espalda a esta. Es preferible situar las pantallas en un lugar perpendicular a la ventana.
Temperatura
Tu lugar de estudio no debe ser un sitio muy caluroso o frío. La temperatura ideal para mejorar el estudio es entre 18 y 22 grados. El cerebro necesita oxígeno para concentrarse y funcionar correctamente, por ello es recomendable aprovechar los descansos del estudio para abrir las ventanas y ventilar la habitación.
Siempre el mismo
Tu lugar de estudio debe ser siempre el mismo. Esto ayudara a tu cuerpo a asociar ese sitio con el estudio. Esto te ayudará adquirir buenos hábitos y concentrarte con mayor facilidad.
Estudiar en la biblioteca o con algún compañero puede favorecer el estudio en algunos casos. Pero, si, por el contrario, esto supone una distracción para ti debes evitarlo.
Mobiliario
La decoración también es importante en el estudio. Tu lugar de estudio debe contar con un escritorio amplio que te permita contar con el espacio suficiente para realizar tus tareas cómodamente. Además, debes tener a mano los libros y material necesario para lo que es aconsejable disponer de estanterías.
A la hora de elegir una silla, aunque te pueda parecer extraño no debes elegir la más cómoda. Nuestra silla de estudio debe ser cómoda pero no en exceso. Tiene que servir para mantener nuestra espalda recta. La silla de estudio no tiene que provocar que tengamos una posición recostada o excesivamente cómoda que nos induzca a quedarnos dormidos.
Silencioso y libre de distracciones
Estudiar en un sitio silencioso y tranquilo mejora la concentración. Además, debemos evitar tener a la vista los dispositivos móviles o tabletas si no las necesitamos. Evitaremos cualquier objeto que pueda distraernos y quitaremos el sonido de los dispositivos electrónicos.
Muchos jóvenes se enfrentan al doble desafío de estudiar una carrera mientras trabajan. ¿Eres uno de ellos? Aquí te dejamos algunas claves para simplificar esta difícil tarea.
- Estudiar y trabajar es una realidad para muchos estudiantes, donde es muy importante la planificación y la motivación.
- Estas claves te ayudarán a equilibrar y combiar ambas tareas, de forma exitosa.
- Estos estudiantes pueden sentir una presión y estrés más pronunciado, por lo que todo apoyo y empatía les será de gran ayuda.
¿Qué debo de tener en cuenta para combinar estudios y trabajo de forma exitosa?
1) Organiza bien tu calendario
Lo primero y fundamental es que logres gestionar bien tu tiempo.
Si tienes la posibilidad de elegir las clases que vas a cursar por semestre, intenta no sobrecargarte. Elige las materias más fundamentales y asegúrate que los horarios no impidan que cumplas con tus obligaciones en el trabajo.
2) Utiliza los métodos de estudio adecuados
De la misma forma que organizaste tus horarios, debes planificar tus horas de estudio para que rindan al máximo.
El primer consejo es que intentes no faltar mucho a clase, sino luego te será más difícil ponerte al día. También es recomendable que tomes apuntes y a la hora de estudiar utilices estrategias, como resúmenes y mapas mentales.
3) Habla en el trabajo
Es importante que tus jefes estén al tanto de tu situación, para que puedan tener las consideraciones correspondientes.
4) Habla en la universidad
De igual forma que hablaste en el trabajo, también puedes poner en aviso a tus docentes de tu situación.
Tampoco está de más hablar con tus compañeros; después de todo serán ellos quienes tengan que pasarte apuntes cuando faltes a clase.
5) Cuida tu salud
Estudiar y trabajar al mismo tiempo puede resultar sumamente agotador, por lo que es fundamental que cuides más que nunca tu salud.
Duerme al menos 7 u 8 horas al día, aliméntate de forma saludable para que tu cerebro funcione mejor y no te olvides de tomarte tiempos de relax para descansar y distenderte.
Aunque lo veas impensable e imposible, reserva algunas horas de la semana para hacer alguna actividad de ocio, ya sea practicar un deporte o ir al cine con tus amigos, o cualquier cosa que te ayude a desconectar, pasar un buen rato y recargar energías.
¿Cómo lograr que el tiempo de estudio rinda más y lo que estudias se fije en tu cerebro? Descúbrelo a continuación
Más allá del tiempo que le dedicas al estudio, para que sea productivo hay ciertas cosas que debes hacer y otras que no. Si a menudo te pasa que después de horas de lectura te das cuenta que no te ha quedado casi nada claro, puede ser que estés desorganizado y distraído mientras intentas entender la lección.
Si eres de los que se mueren de nervios de sólo pensar que te pueden pedir que pases a leer algo al frente, esto te interesa…
Leer en voz alta frente a otras personas es un gran reto para muchos, pero a veces es necesario hacerlo.
Lo más importante al leer de pie es hacerlo tranquilo y despacio, así tendrás tiempo de analizar bien cada frase completa, antes de pronunciarla.
Y si además te enfocas en pronunciar con la entonación más adecuada, pronto te olvidarás de estar nervioso.
Lo único que tienes que hacer es relajarte lo más posible, mantener dominados los nervios y seguir las siguientes recomendaciones para leer en público…
1. Lee frases completas
Necesitas leer la frase completa antes de pronunciarla, para que así puedas darle la intención correcta con tu voz. Además, así evitarás equivocarte o decir una palabra por otra.
Primero recorre rápidamente la siguiente frase con tu mirada, y vuelve a recorrerla despacio para leerla en voz alta.
2. Proyecta tu voz
Es un error agachar tu cabeza mientras lees porque no vas a permitir que los demás te escuchen bien.
Lo que tienes que hacer es mantener tu cabeza levantada, con tu boca apuntando hacia tus oyentes y dirigir tu mirada hacia el texto, pero sólo con tus ojos, no con toda tu cabeza.
3. Modula tu voz
La modulación consiste en subir y bajar de tono y volumen para reforzar con tu voz lo que el texto intenta comunicar.
Es un error leer como si estuvieras rezando el rosario. Trata de hacer haz pausas y cambios en tu tono de voz, o si no, vas aponer a dormir a todos.
4. Haz contacto visual
Aunque tus ojos van a estar siguiendo el texto la mayor parte del tiempo, es necesario que de vez en cuando dirijas tu mirada hacia los que te escuchan, o si no, te van a dejar de poner atención.
Trata de leer de antemano la frase que sigue y pronunciarla sin mirar el texto, o simplemente haz pequeñas pausas para hacer contacto visual con tu público.
Les presentamos algunos trucos psicológicos que pueden ayudarte a sacar buenas notas.
1. Corta el tiempo de estudio en trocitos
Investigaciones sobre los procesos atencionales y el rendimiento de estudio muestran que es mejor controlar los ratos que le dedicamos al estudio poniendo un límite de tiempo más bien bajo para cada sesión.
Lo ideal es hacer que los ratos de estudio no superen los 30 minutos, ya que mostramos bastante más facilidad para asimilar información que nos llega en ráfagas cortas y repetidas que en una sola que sea larga y tediosa. De lo que se trata es de mantener el cerebro al 100% en cada momento (por cierto, mantener el sueño a raya es sagrado, y para eso nada como dormir bien).
2. Crea una rutina de estudio
Proponerse un horario de estudio y seguirlo no sirve sólo para ofrecer una imagen de madurez y pulcritud, ya que tiene efectos notables sobre el rendimiento de estudio. Abordar el aprendizaje de manera desorganizada es una manera de terminar estudiando a altas horas de la noche, cuando el sueño y el cansancio hacen mella en nuestra capacidad de concentrarnos.
Además, acostumbrarnos a un horario hará más fácil que no nos saltemos los ratos de estudio y nos permitirá dedicarles el tiempo que se merecen. En ese sentido, el mismo que funciona para los ejercicios de gimnasio funciona también para memorizar y asimilar información. ¡No lo dejes todo para mañana!
3. Crea notas-resumen en hojas individuales
No confíes demasiado en la técnica de subrayar textos. El hecho de subrayar no ayuda a memorizar el texto si no se repasa varias veces, y de todos modos ceñirse a la memorización de las frases que tienen una línea debajo nos mantiene anclados a la manera en la que la información queda distribuida en el texto original. En cambio, hacer esquemas y pequeños resúmenes en trozos de papel nos obliga a reformular la información que hemos leído y, además, hace más fácil crear combinaciones de notas que son distintas a las del texto pero que nos ayudan a entender mejor lo que leemos, ya que podemos juntar o separar los trozos de papel del modo que queramos para asimilar la información en el orden deseado.
4. Mantén alejadas las distracciones
Puede parecer evidente, pero nunca está de más recordarlo porque estas distracciones pueden adoptar las formas más insospechadas y es bueno identificarlas. En tu lista negra deben estar Facebook, el teléfono móvil y la televisión, pero puedes incluir otros elementos propios de tu día a día y hacer lo posible por aislarte de todos ellos durante los ratos de estudio (recuerda que son cortos, así que... ¡no es mucho pedir!). Hacer esto antes de ponerte a estudiar te ayudará a no caer en la tentación una vez hayas empezado.
5. Prepara tu material de estudio antes que nada
Tener preparado todo lo que necesitas hará que no te levantes para ir a buscar cosas y, por lo tanto te distraigas. Además, asociar este conjunto de objetos al estudio hará que, cada vez que lo veas, entres en la dinámica de estudiar con facilidad... ¡aunque no sabrás explicar exactamente por qué te ocurre! Por tanto, préstale atención a la organización de los libros y herramientas que necesites antes de sentarte a hincar los codos. Si lo tienes todo perfectamente organizado, será más fácil que logres tener todos los recursos a mano y puedas ser más eficiente durante tus horas de estudio.
6. Proponte (al menos) una unidad de estudio para cada sesión
Fija un tema a estudiar y estúdialo. Organizar información relacionada entre sí por el hecho de permanecer a un tema o categoría de cualquier clase es mucho más fácil que estudiar piezas de información dispersas y desordenadas. Para eso es bueno que leas la lección una vez para crear un mapa mental de la localización de los temas en el texto y luego te focalices en cada uno de ellos.
7. Huye de la memorización literal
Haz tuya la información que contienen los textos. Relaciónala con episodios de tu vida, reformúlala con tus propias palabras y usa ejemplos que conoces. De esa forma lograrás alcanzar el aprendizaje significativo que necesitas, bastante más resistente al paso del tiempo que el que se basa en la memorización de datos a los que no se les encuentra demasiado sentido.
8. Huye de la memorización lineal
Piensa, sobre todo, en similitudes y diferencias entre conceptos, piezas de información que en los textos que te has estudiado no aparecen muy conectados pero que podrían estarlo en ciertas preguntas de examen, por ejemplo.
9. Practica constantemente
Si tienes la posibilidad, evalúate con exámenes o cuestionarios acerca del tema que estudias. Esto puede parecer una pérdida de tiempo si crees que el tiempo bien invertido sólo puede ser dedicado a "empaparse" de la información a estudiar, pero no lo es en absoluto, ya que te ayudará a detectar fallos y además te servirá para medir tu progreso y, por lo tanto, a mantener alta la motivación, lo cual también repercutirá positivamente en tu rendimiento.
10. Explícale la lección a otra persona
Esto es literal. El hecho de explicar en tus propias palabras lo que has aprendido es posiblemente el consejo para estudiar más valioso, ya que te aportará dos grandes beneficios. Por un lado, reformular la lección es una manera de repasar mentalmente lo que has estudiado, por lo que el tiempo que le dediques a esto servirá para asimilar mejor lo que habías estudiado antes. Por otro lado, te servirá para autoevaluarte, detectar puntos que creías aprendidos pero que en momentos clave te dan problemas, y te ofrecen una imagen bastante fiel de tus progresos.
Estimados estudiantes:
Me complace darles la más cordial bienvenida al CLUB PREPARATORIANO Centro de Asesorías Universitario en este nuevo ciclo escolar del curso propedéutico EXANI-II, y les felicito por haber tomado la decisión de prepararse para cumplir su meta de ingresar a la carrera de su elección, que es el primer paso para alcanzar su sueño de ser un profesionista. Estamos muy contentos de que formen parte de nuestra comunidad estudiantil y les agradecemos la confianza de habernos elegido para iniciar su camino profesional.
Todos los que somos parte de esta Institución estamos comprometidos a trabajar con el firme propósito de proporcionarles las herramientas necesarias para que puedan desempeñarse con éxito en su examen de admisión. Nos sentimos muy orgullosos de cumplir 40 años de experiencia en la impartición de cursos propedéuticos, logrando los porcentajes más altos de estudiantes admitidos a la Universidad, lo que nos ha permitido convertirnos en una institución líder en el sureste de México y gozar de gran prestigio.
Los materiales académicos que utilizaremos y los exámenes que aplicaremos han sido actualizados acorde al nuevo programa de estudios del EXANI-II cumpliendo de esta forma con los estándares que el CENEVAL exige; asimismo, contarán con maestros especializados y certificados con una brillante trayectoria profesional, además de que tenemos las herramientas tecnológicas necesarias para impartir las clases en línea, lo que nos permitirá proporcionarles la mejor preparación académica, que les ayudará a desarrollar sus capacidades y habilidades.
Es importante que sean constantes, comprometidos y perseverantes, para que juntos, como un solo equipo, logremos el objetivo deseado.
Les deseamos mucho éxito, y esperamos que este sea el inicio de muchas oportunidades, logros, aprendizajes, experiencias y, sobre todo, muchas satisfacciones y alegrías.
Mtro. David R. Cardeña Ruz
Director General
El Centro de Asesorías Universitario “Club Preparatoriano”, te da la más cordial bienvenida al ciclo escolar septiembre 2025 - mayo 2026
Reseña de la inauguración de nuestro nuevo edificio ecológico enfrente de las oficinas del Club Preparatoriano
Si bien desde hace 35 años existimos como Centro de Asesorías, no fue sino hasta septiembre de 2013, que inauguramos nuestro nuevo edificio con todas las comodidades necesarias para mejorar nuestros servicios de asesorías de cursos propedéuticos que prestábamos a nuestros estudiantes, acorde a las necesidades y crecimiento normal que se da en empresas en franca evolución.
Hoy construimos enfrente de nuestro primer edificio, un nuevo edificio para aumentar y mejorar nuestros servicios, mismo que el 22 de septiembre de 2018 pusimos en marcha para el curso escolar 2018-2019, proyecto de construcción que estuvo a cargo de la Arquitecta Roxana Cardeña Méndez, en la cual se muestra un diseño minimalista urbano, que respeta y convive armónicamente con la naturaleza, pues en el centro de este nuevo edificio sobresale un grande y hermoso árbol de cedro antiguo que ya existía y que se respetó totalmente para la construcción, asimismo respetamos y dejemos vivos árboles de limón y limonaria, que serán acompañados por otros árboles o arbustos decorativos, que adornarán los pasillos de la escuela, para sentir y convivir de cerca con la naturaleza.

Adicional a esto, utilizamos energía renovable a través de paneles solares en vez de energía eléctrica, lo cual contribuye a cuidar el medio ambiente; somos una Institución SOCIALMENTE RESPONSABLE con la naturaleza, a la cual amamos, cuidamos, respetamos y disfrutamos, e invitamos a nuestros alumnos a que hagan lo mismo, dándole un valor agregado a nuestra educación, para contribuir con nuestro granito de arena al cuidado de nuestro planeta.

Club Preparatoriano
Centro de Asesorías Universitario
Si bien desde hace 35 años existimos como Centro de Asesorías, no fue sino hasta septiembre de 2013, que inauguramos nuestro nuevo edificio con todas las comodidades necesarias para mejorar nuestros servicios de asesorías de cursos propedéuticos que prestábamos a nuestros estudiantes, acorde a las necesidades y crecimiento normal que se da en empresas en franca evolución.
INFORMACIÓN BÁSICA DEL CURSO PROPEDÉUTICO PRESENCIAL EXANI II. ENERO - MAYO 2026
DÍAS Y HORARIOS A ELEGIR:
- Sábado y domingo: Inicio el sábado 10 de enero. De 1:30 pm a 6:00 pm.
- Martes y jueves: Inicio el martes 13 de enero. De 4:00 pm a 8:30 pm.
- Miércoles y viernes: Inicio el miércoles 14 de enero. De 8:00 am a 12:30 pm.
Con fundamento en los artículos 15 y 16 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, hacemos de su conocimiento que el MTRO. DAVID RENÁN CARDEÑA RUZ, Representante Legal del CLUB PREPARATORIANO, Centro de Asesorías Universitario, con domicilio en la calle 41 B # 437 x 14 de la Colonia Industrial de la Ciudad de Mérida, Yucatán, México, es responsable de recabar sus datos personales, del uso que se dé a los mismos y de su protección.
Para las finalidades señaladas en el presente aviso de privacidad, podemos recabar sus datos personales cuando visita nuestro sitio de Internet, utiliza nuestros servicios en línea, cuando nos contacta personalmente o nos da información con objeto de que le prestemos un servicio. Usted tiene derecho de acceder, rectificar y cancelar sus datos personales, así como de oponerse al tratamiento de los mismos o revocar el consentimiento que para tal efecto nos haya otorgado, a través de los procedimientos que hemos implementado.
En este Aviso de Privacidad se explica nuestra política respecto de la recolección, uso, divulgación y transmisión que damos a los datos de los usuarios. La presente política se podrá modificar a medida que actualizamos y ampliamos nuestros servicios. Si accede a nuestro sitio web, se inscribe a la institución o de algún modo utiliza nuestros servicios, significa que presta su consentimiento a nuestras prácticas sobre información.
Fines para las cuales utilizaremos sus datos personales
Crear una base de datos de los alumnos inscritos que nos permitan llevar un control escolar efectivo y tener contacto con los alumnos, padres de familia o tutores, por cuestiones relacionados con el curso propedéutico impartido.
Datos personales que utilizaremos
Nombre del alumno, carrera que quiere estudiar, número celular, dirección, secundaria o preparatoria de procedencia, correo electrónico, nombre del padre o tutor, dirección y número celular de éste.
Modo de acceder, rectificar o cancelar
sus datos personales, u oponerse a su uso
Usted tiene derecho a conocer qué datos personales tenemos de usted, para qué los utilizaremos y las condiciones del uso que les damos (acceso). Asimismo es su derecho solicitar la corrección de su información personal en caso de que no esté actualizada, sea inexacta o incompleta (rectificación); que la eliminemos de nuestros registros o base de datos, cuando considere que la misma no está siendo utilizada adecuadamente (cancelación); así como oponerse al uso de sus datos personales para fines específicos (oposición). Estos derechos se conocen como derechos ARCO.
Para el ejercicio de cualquiera de los derechos ARCO,
usted deberá cumplir con lo siguiente:
1.- Presentar la solicitud por escrito respecto a los derechos Arco en nuestro domicilio ubicado en la calle 41 B # 437 x 14 de la Colonia Industrial de la Ciudad de Mérida, Yucatán, México, o enviar correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. (solicitamos confirme vía telefónica, para garantizar su recepción y trámite oportuno).
2.- Su solicitud debe contener, la siguiente información: a) Nombre del titular de los datos personales. b) Domicilio, número de celular o cualquier otro dato de contacto. c) Documento que acredite su personalidad e identidad (credencial del INE, IFE, pasaporte, etc. d) La descripción clara y precisa de los datos personales a que se refiere, y e) Cualquier otro documento que facilite la localización de los datos.
Los datos de contacto de la persona o departamento de datos personales, que está a cargo de dar trámite a las solicitudes de derechos ARCO, son los siguientes:
1.- Nombre de la persona o departamento de datos personales: Lic. María Elizabeth Pinzón Ávila, Subdirectora Administrativa.
2.- Domicilio: calle 41 B # 437 x 14 de la Colonia Industrial de la Ciudad de Mérida, Yucatán, México.
3.- Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
4.- Número telefónico: 9991 54 42 68 y (999) 188 09 37.
* Es importante confirme vía telefónica su solicitud, para garantizar su recepción y trámite oportuno.
Usted puede revocar su consentimiento
para el uso de sus datos personales o limitar su uso
Usted puede revocar el consentimiento que, en su caso, nos haya otorgado para el tratamiento de sus datos personales. Sin embargo, es importante que tenga en cuenta que no en todos los casos podremos atender su solicitud o concluir el uso de forma inmediata, ya que es posible que por alguna obligación legal requiramos seguir tratando sus datos personales. Asimismo, usted deberá considerar que para ciertos fines, la revocación de su consentimiento implicará que no le podamos seguir prestando el servicio que nos solicitó, o la conclusión de la prestación de servicios educativos que contrató con nosotros.
También puede limitar el uso o divulgación de su información, para lo cual deberá indicar que datos desea sean limitados o no divulgados.
Manera de conocer los cambios en este aviso de privacidad
El presente aviso de privacidad puede sufrir modificaciones, cambios o actualizaciones derivadas de nuevos requerimientos legales; de nuestras propias necesidades por los servicios o productos que ofrecemos; de nuestras prácticas de privacidad; de cambios en nuestro modelo de negocio, o por otras causas.
Consulte regularmente si existe alguna actualización a esta política. Podrá acceder a la última versión de este Aviso de Privacidad visitando nuestro sitio web y haciendo clic en “Aviso de Privacidad” del sitio web www.clubpreparatoriano.com
La última versión del presente Aviso de Privacidad, prevalecerá sobre todas las versiones anteriores.
El curso propedéutico del NUEVO EXANI I que ofrecemos, te prepara para presentar exitosamente el examen de ingreso a la Preparatoria.
Consta de clases en forma PRESENCIAL, impartidas por maestros especialistas de cada área, apoyado con materiales académicos innovadores, acordes a los requerimientos del examen CENEVAL, evaluaciones continuas mediante exámenes integradores con revisiones que miden los avances de los estudiantes durante el curso y por último exámenes simuladores con revisiones, similares al que presentarán para ser admitidos a la carrera de su elección.
EL CURSO INCLUYE:
- Clases presenciales.
- Material de trabajo de cada sesión, actualizado y apegado al temario del Nuevo Examen CENEVAL. El material de trabajo se entregará impreso en cada sesión de clase.
- Maestros especialistas de cada área.
- Dos exámenes Integradores con retroalimentación.
- Tres exámenes simuladores de fin de curso, similares al que presentarán los estudiantes para ingresar a las Prepas de la UADY o a cualquier preparatoria.
- Retroalimentación de cada uno de los Exámenes simuladores.
CONTENIDO DEL CURSO:
Habilidades y conocimientos básicos:
1. Comprensión lectora
2. Redacción indirecta
3. Pensamiento matemático
4. Pensamiento científico
¿Qué es el nuevo EXANI I?
Es el nuevo Examen Nacional de Ingreso a las Escuelas Preparatorias y es una prueba de ingreso dirigida a estudiantes que han concluido o están por concluir la secundaria y que aspiran a ingresar a una institución de nivel medio superior.
El EXANI I está diseñado por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, A.C. (CENEVAL) y evalúa:
- Habilidades Básicas que todos los estudiantes desarrollan a lo largo de su formación previa y que son fundamento indispensable para su desarrollo académico, profesional y social: Comprensión Lectora, Redacción Indirecta, Pensamiento Matemático y Pensamiento Científico.
- Nivel de dominio de los aspirantes en el idioma inglés como lengua extranjera en dos habilidades: comprensión lectora y redacción indirecta.
- Características personales, escolares y sociales de los aspirantes. Como parte de las innovaciones, en las variables personales se evalúan ahora también las habilidades socioemocionales.
LA NUEVA ESTRUCTURA DEL EXAMEN CENEVAL
Cuenta con cinco áreas: cuatro evalúan habilidades básicas: Comprensión Lectora, Redacción Indirecta, Pensamiento Matemático y Pensamiento Científico y la última brinda información diagnóstica sobre el dominio del idioma inglés como lengua extranjera.
| Áreas del examen |
Número de reactivos |
| Habilidades y conocimientos predictivos del desempeño escolar |
| Comprensión Lectora |
30 |
| Redacción Indirecta |
30 |
| Pensamiento Matemático |
40 |
| Pensamiento Científico |
30 |
|
Subtotal de reactivos
(cuatro áreas que son componentes del puntaje global)
|
130 |
|
Información Diagnóstica
(no se considera para el cálculo del puntaje global)
|
| Inglés como lengua extranjera |
30 |
| Total de reactivos |
160 |
La prueba estará conformada por 160 preguntas, de las cuales únicamente 130 serán consideradas para la puntuación de ingreso a la preparatoria, se aplica en una sola sesión en un tiempo máximo de resolución de 4 horas con 30 minutos.
Cada pregunta tiene tres opciones de respuesta identificadas con las letras A), B) y C), solo una es correcta. Las únicas respuestas que cuentan para la calificación son las correctas, no hay penalización por respuestas equivocadas o por preguntas sin contestar. Todas las preguntas del examen tienen el mismo valor de un punto para la calificación final.
CONTENIDO DEL CURSO PROPEDÉUTICO DEL NUEVO EXANI I QUE OFRECEMOS:
Como se observa de la tabla anterior, únicamente se tomará en cuenta para la puntuación del examen cuatro áreas:
HABILIDADES BÁSICAS:
- Comprensión Lectora
- Redacción Indirecta
- Pensamiento matemático
- Pensamiento Científico
Si desea conocer con detalle los contenidos que explora este instrumento, revise la Guía del nuevo EXANI I:
https://ceneval.edu.mx/wp-content/uploads/2021/09/1_Guia-EXANI-I_sm.pdf
Para más información ingrese al sitio:
https://ceneval.edu.mx/examenes-ingreso-exani_i/
Para ingreso a las Preparatorias de la UADY consulte las actualizaciones en:
https://ingreso.uady.mx/bachillerato/
Lo que comenzó como un sueño hoy es una realidad que nos llena de orgullo y nos compromete a seguir trazando con éxito nuestro camino.
El Club Preparatoriano inició hace más de 40 años, como un proyecto de crear un lugar en el cual los estudiantes, que estaban por concluir su educación secundaria o bachillerato, acudieran a prepararse académicamente, desarrollando sus capacidades y destrezas, aumentando considerablemente sus posibilidades de ingresar a cualquier Universidad o Preparatoria y forjar así un futuro de éxito.
Actualmente nos posicionamos como el Centro de Asesorías líder en el Sureste del país, ya que hemos creado un material didáctico innovador, que hemos actualizado para el nuevo EXANI I y II, y que es la base para el desarrollo de competencias que permite a los alumnos contestar, con un nivel de excelencia, el examen de habilidades básicas y conocimientos específicos que coordina el CENEVAL; dicho material es apoyado por una planta de asesores certificados, especializados y con un nivel de logro de idoneidad en las áreas que abarcan dichos exámenes.

Durante toda la capacitación, aplicamos una evaluación continua a través de exámenes integradores que permiten identificar a cada alumno, sus fortalezas y áreas de oportunidad y trabajarlas; la evaluación final, que se hace a cada estudiante es a través de la aplicación de exámenes simuladores, muy parecidos a los que presentarán el día de su examen definitivo para el ingreso a la Universidad o Preparatoria.
Nuestras instalaciones cuentan con aulas modernas, cómodas, limpias, bien iluminadas y climatizadas; asimismo contamos con las herramientas tecnológicas necesarias que facilitan y potencializan el aprendizaje desde casa, para las clases 100% en línea.
Nuestro logro más grande e importante es el ingreso anual de alrededor de un 95% de nuestros estudiantes a las Universidades, Tecnológicos, Escuelas Normales y preparatorias, además de ocupar los primeros lugares en las puntuaciones de ingreso.
Somos una institución eficiente y comprometida, que siempre está a la vanguardia, y continuaremos avanzando en este camino, acompañando y apoyando a nuestros alumnos para formar juntos un solo equipo.
Estamos ubicados en calle 24 número 437 x 41-B Colonia Industrial (a la vuelta de la Prepa 1). Teléfono de oficina 999 188-0937 y Celular 999 910-0535.
Horarios de oficina: lunes a domingo de 9:00 am a 16:00 pm.
Gracias por contactarnos, las citas para inscripciones han concluido, gracias
El curso propedéutico del NUEVO EXANI II que ofrecemos, te prepara para presentar exitosamente el examen de ingreso a la Universidad, se compone de dos áreas: Habilidades básicas y conocimientos específicos. Consta de clases en forma PRESENCIAL impartidas por maestros especialistas de cada área, apoyado con materiales académicos innovadores, acordes a los requerimientos del examen CENEVAL, evaluaciones continuas mediante exámenes integradores con revisiones que miden los avances de los estudiantes durante el curso y por último exámenes simuladores con revisiones, similares al que presentarán para ser admitidos a la carrera de su elección.
EL CURSO INCLUYE:
- Clases presenciales.
- Material de trabajo de cada sesión, actualizado y apegado al temario del Nuevo Examen CENEVAL. El material de trabajo se entregará impreso en cada sesión de clase.
- Maestros especialistas de cada área.
- Un examen integrador con retroalimentación.
- Dos exámenes simuladores de fin de curso, similares al que presentarán los estudiantes para ingresar a la Universidad, Tecnológico y Escuelas Normales.
- Retroalimentación de cada uno de los Exámenes simuladores.
CONTENIDO DEL CURSO:
Áreas de Habilidades Básicas y Conocimientos Específicos.
Habilidades Básicas:
1. Comprensión Lectora
2. Redacción Indirecta
3. Pensamiento Matemático.
Módulos Específicos:
Dos módulos de conocimientos específicos relacionados con la carrera a la que desea ingresar el estudiante y que la Institución Superior determinará; en el caso de la carrera de medicina será un módulo llamado Premedicina.
¿Qué es el nuevo EXANI II?
Es el nuevo Examen Nacional de Ingreso a Licenciatura y es una prueba de ingreso dirigida a estudiantes que han concluido o están por concluir su bachillerato y que aspiran a ingresar a una institución de nivel superior (Universidades, Tecnológico y Escuelas Normales).
El EXANI II está diseñado por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, A.C. (CENEVAL) y evalúa:
- Habilidades Básicas que todos los estudiantes desarrollan a lo largo de su formación previa y que son fundamento indispensable para su desarrollo académico, profesional y social: Comprensión Lectora, Redacción Indirecta y Pensamiento matemático.
- Dos módulos de conocimientos específicos relacionados con la carrera a la que los sustentantes aspiran a ingresar y que la Institución Superior determinará.
- Nivel de dominio de los aspirantes en el idioma inglés como lengua extranjera en dos habilidades: comprensión lectora y redacción indirecta.
- Características personales, escolares y sociales de los aspirantes. Como parte de las innovaciones, en las variables personales, se evalúan ahora también las habilidades socioemocionales.
LA NUEVA ESTRUCTURA DEL EXAMEN CENEVAL
Cuenta con seis áreas: tres evalúan conocimientos y habilidades predictivos del desempeño escolar, la cuarta y quinta evalúan conocimientos específicos que son seleccionados en función del programa educativo al que se desea ingresar (de un paquete de 15 módulos) y la sexta brinda información diagnóstica sobre el dominio del idioma inglés como lengua extranjera.
| Áreas del examen |
Número de reactivos |
| Habilidades y conocimientos predictivos del desempeño escolar |
| Comprensión Lectora |
30 |
| Redacción Indirecta |
30 |
| Pensamiento Matemático |
30 |
| Módulos de conocimientos específicos |
| Módulo 1 |
24 |
| Módulo 2 |
24 |
|
Subtotal de reactivos
(cinco áreas que son componentes del puntaje global)
|
138 |
|
Información Diagnóstica
(no se considera para el cálculo del puntaje global)
|
| Inglés como lengua extranjera |
30 |
| Total de reactivos |
168 |
La prueba estará conformada por 168 preguntas, de las cuales únicamente 138 serán consideradas para la puntuación de ingreso a la Institución Superior, se aplica en una sola sesión en un tiempo máximo de resolución de 4 horas con 30 minutos.
Cada pregunta tiene tres opciones de respuesta identificadas con las letras A), B) y C), solo una es correcta. Las únicas respuestas que cuentan para la calificación son las correctas, no hay penalización por respuestas equivocadas o por preguntas sin contestar. Todas las preguntas del examen tienen el mismo valor de un punto para la calificación final.
CONTENIDO DEL CURSO PROPEDÉUTICO DEL NUEVO EXANI II QUE OFRECEMOS:
Como se observa de la tabla anterior, únicamente se tomará en cuenta para la puntuación del examen cinco áreas:
HABILIDADES BÁSICAS:
- Comprensión Lectora
- Redacción Indirecta
- Pensamiento Matemático
DOS MÓDULOS DE CONOCIMIENTOS ESPECÍFICOS relacionados con la carrera a la que el estudiante desea ingresar y que la Institución Superior determinará.
Adicional impartiremos a los alumnos asesorías extras que hemos denominado “Reforzamiento Matemático”, que tiene como finalidad fortalecer a nuestros alumnos en el área de matemáticas porque sabemos que a muchos se les dificulta.
LISTA DE LOS 15 MÓDULOS DE CONOCIMIENTOS ESPECÍFICOS (MATERIAS DIAGNÓSTICAS)
|
1. Administración
|
9. Física
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2. Aritmética
|
10. Historia |
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3. Biología
|
11. Literatura |
|
4. Cálculo diferencial e integral
|
12. Matemáticas financieras |
|
5. Ciencias de la Salud
|
13. Premedicina |
|
6. Derecho
|
14. Probabilidad y estadística |
|
7. Economía
|
15. Química |
|
8. Filosofía
|
|
Si desea conocer con detalle los contenidos que explora este instrumento, revise la Guía del nuevo EXANI II :
https://ceneval.edu.mx/wp-content/uploads/2021/09/Gui%CC%81a-EXANI-II-1.pdf
Para más información ingrese al sitio:
https://ceneval.edu.mx/examenes-ingreso-exani_ii/
Para ingreso a la UADY consulte las actualizaciones en:
https://ingreso.uady.mx/licenciatura/docs/conv.pdf
ASESORA DEL ÁREA DE REDACCIÓN INDIRECTA
ASESORA DE LAS ÁREAS DE PENSAMIENTO MATEMÁTICO Y REFORZAMIENTO MATEMÁTICO
ASESOR DE LAS ÁREAS DE PENSAMIENTO MATEMÁTICO Y REFORZAMIENTO MATEMÁTICO
ASESORA DEL ÁREA DE REDACCIÓN INDIRECTA Y COMPRENSIÓN LECTORA
ASESORA DEl ÁREA DE REDACCIÓN INDIRECTA
ASESOR DE LAS ÁREAS DE PENSAMIENTO MATEMÁTICO Y REFORZAMIENTO MATEMÁTICO
ASESOR DE LAS ÁREAS DE PENSAMIENTO MATEMÁTICO Y REFORZAMIENTO MATEMÁTICO
ASESOR DEL ÁREA DE COMPRENSIÓN LECTORA
ASESOR DEL ÁREA DE REDACCIÓN INDIRECTA
1.- ¿CUÁLES SON LOS REQUISITOS DE INSCRIPCIÓN?
Llenar una ficha de registro con datos personales del alumno así como del padre o tutor y firmar un contrato de prestación de servicios educativos. No solicitamos ningún documento oficial.
2.- ¿CÓMO SE PAGA EL CURSO PROPEDÉUTICO EXANI II DE SEPTIEMBRE?
Pago de la inscripción de $2,000.00 y la diferencia se divide en 6 mensualidades de $1,200.00 cada una a partir del mes de octubre, no se aceptan pagos parciales menores. Los pagos son mensuales, dentro de los primeros 10 día de cada mes. Para cualquier aclaración de pagos es indispensable presentar los recibos correspondientes.
*En caso de retraso en el día del vencimiento del pago de la mensualidad, a partir del día 11 de cada mes se cobrará como recargo la cantidad de $100.00 por cada mes de retraso y a partir de ese día el alumno ya no podrá tomar sus clases, hasta que realice su pago.
3.- ¿CUÁLES SON LAS MODALIDADES DE PAGO?
1. En efectivo en nuestras oficinas
2. Por depósito o transferencia
*Los pagos son mensuales, dentro de los primeros 10 días de cada mes; aplica un recargo de $100 por cada mes de retraso.
4.- ¿QUÉ INCLUYE EL CURSO EXANI II Y CUAL ES SU CONTENIDO?
- Clases presenciales.
- Material de trabajo de cada sesión, actualizado y apegado al temario del Nuevo Examen CENEVAL. El material de trabajo se entregará impreso en cada sesión de clase.
- Maestros especialistas de cada área.
- Exámenes Integradores con retroalimentación.
- Cuatro exámenes simuladores de fin de curso, similares al que presentarán los estudiantes para ingresar a la Universidad, Tecnológico y Escuelas Normales.
- Retroalimentación de cada uno de los Exámenes simuladores.
Contenido del curso para EXANI II:
Áreas de Habilidades Básicas y Conocimientos Específicos.
Habilidades Básicas:
1. Comprensión Lectora
2. Redacción Indirecta
3. Pensamiento Matemático.
Módulos Específicos:
Dos módulos de conocimientos específicos relacionados con la carrera a la que desea ingresar el estudiante y que la Institución Superior determinará; en el caso de la carrera de medicina será un módulo.
5.- ¿PUEDO VOLVER A TOMAR EL CURSO?
Si, para tal caso deberás pagar nuevamente el costo total del curso.
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